lunes, 29 de abril de 2013

Charles Maurras


La sensación angustiosa de vacío y provisionalidad que la aplicación a rajatabla del sistema del Sufragio Universal provocó en muchos pueblos, trajo como consecuencia un interés en el estudio de la forma monárquica de gobierno. Cabe tener bien presente que la Monarquía se ha considerado hasta bien entrados los años veinte del presente siglo, como la única alternativa de la República, entendiendo a ésa, a su vez, como expresión del gobierno de la mayoría.
El doctrinario de la Monarquía, en su forma moderna, no ya sólo en Francia, sino en todo el mundo, ha sido Charles Maurras, escritor, periodista y político, nacido en Martigues (Provenza) el 20 de abril de 1862. Aquejado de una sordera casi total desde muy joven, abandonó la fe católica a pesar de haber sido educado en una escuela católica de Aix-en-Provence. Al terminar el Bachillerato se trasladó a París, donde pronto empezó a colaborar en revistas de prestigio, como "La Revue Blanche", "La Cazette de France", "Annales de Philosophie Chrétienne", "Le Soleil" y "La Révue Indépendante". Más adelante empezó también a colaborar en "La Revue Encyclopédique Larousse". Pronto se hizo amigo de Maurice Barrés y de Anatole France, quien le dió consejos sobre el arte de escribir.

El famoso Caso Dreyfus, que tan peligrosamente dividió a los franceses en dos facciones irreductiblemente antagónicas, afectó profundamente a Maurras. Convencido, por una parte, de la necesidad de oponer la doctrina monárquica a la republicana y, por otra, de los peligros que para Francia resultaban de la exaltación del Panesiavismo Ruso y del Pangermanismo Alemán, fundó la revista "L'Action Française" junto con Pierre Larousse (el nieto del creador de la Enciclopedia de su nombre), Jacques Bainville, Maurice Pujo y Henri Vaugeois. "L' Action Française" se convirtió, con el tiempo, en portavoz del llamado "Nacionalismo integral", es decir: monarquía tradicional, hereditaria, antiparlamentaria y descentralizada.
En el año 1900 publicó su obra capital "Encuesta sobre la Monarquía", que se convertiría en la biblia del neo-monarquisrno. Tras un interesante folleto titulado "Un nuevo debate sobre la República y la descentralización", publicó en 1905 otra obra muy importante, "El Porvenir de la Inteligencia", en el que sostenía la tesis de que, en un régimen democrático, el escritor se halla casi siempre sometido al más degradante de los despotismos: el del Dinero.
Sus estudios "La Política Religiosa" y "L' Action Française y la Religión Católica", publicados en 1913, en los cuales, pese a afirmar su agnosticismo, hacía constar su respeto por la religión católica debido a su influencia benéfica en el plano social, le crearon dificultades con Roma. A pesar de que Maurras defendió la política del Estado Vaticano durante la Primera Guerra Mundial en su libro "El Papa, La Guerra y la Paz", publicado en 1917, las tensiones entre Maurras y sus seguidores de L' Action Française llegaron a su punto culminante en 1926 cuando una violenta requisitoria del Arzobispo de Burdeos contra Maurras y L' Action Française, reprochándoles su excesivo nacionalismo, fue contestada con un seco "non possumus" por Maurras. A pesar de lo que con secreto júbilo esperaban las Izquierdas francesas, la excomunión no se produjo, pero sí que se decidió, en un consistorio secreto, rehusar los sacramentos a quienes no abjurasen de su pertenencia a Action Française. Entre 1926 y 1928 Maurras escribió "Carta de Maurras a S.S. el Papa Pio XI", "Los Documentos de un Proceso: Action Française y el Vaticano" y "La Política del Vaticano". Estos libros aún empeoraron la situación.
Algo está fuera de toda duda razonable. La condena de Action Française se basó, en buena parte, en informes y presiones de los demócratas católicos del movimiento de "Le Sillon" (el Surco), a los que nunca pudo soportar Maurras, En cualquier caso, la sanción litúrgica no fue levantada hasta 1939, en vísperas de la Segunda Guerra Mundial, por S.S. Pío XII, cediendo a presiones de los monjes del Carmelo de Lisieux.
Maurras se opuso fieramente a la entrada de Francia en la Segunda Guerra Mundial, por diversas razones, la principal de las cuales era que no creía que Francia estuviera en condiciones de ganarla. Para él era una guerra a la que empujaban las fuerzas del Dinero ("les puissances d'argent") y los comunistas. Esto le seria reprochado más tarde y pagaría por ello.
No sería ésta la primera vez que Maurras tuvo diferencias con la Justicia política. En 1929 fue condenado a un año de cárcel (sentencia que no se cumplió) por "amenazas de muerte condicionales" lanzadas contra el Ministro del Interior, Abraham Schramek, al que reprochaba Maurras no haberse opuesto a los atentados contra los patriotas. En 1936 fue condenado a ocho meses de cárcel por haber amenazado con represalias a los 140 parlamentarios que exigían la declaración de guerra contra Italia a causa de la invasión de Etiopía. En realidad las amenazas partieron de ambos lados, pero los parlamentarios, como se sabe, gozan de inmunidad. Sólo Maurras fue a la cárcel, donde escribió el "Diccionario político y crítico". Más adelante escribiría "Ante la Alemania eterna", en el que precisaba los motivos de su antigermanismo. Cuando, en 1937, publicó "Mis Ideas Políticas", en el que se declaraba decididamente monárquico, fue públicamente desautorizado por la familia real de Francia. Tal vez éste sea un caso único en el mundo de ser patidario de una institución cuyos detentores legales desautorizan al partidario en cuestión. Los motivos de la actitud de la familia Orleans no fueron jamás un misterio para nadie: Maurras estaba demasiado "a la derecha" para los gustos de esa familia.
Un año después, en 1938, Maurras entraba en la Academia Francesa. Y al empezar la Segunda Guerra Mundial, pese a mantener su oposición a los políticos que habían declarado la guerra a Alemania, hizo, desde su periódico, l'Action Française, una campaña antinazi cuya violencia no fue superada por nadie. El periódico se replegó, sucesivamente, ante el avance alemán, a Poitiers, Limoges y Lyon, donde permaneció hasta la Liberación. Seguidor apasionado de la política del Mariscal Pétain, sus artículos le crearon numerosas dificultades con la censura de Guerra del ocupante; la Gestapo detuvo al director de L' Action Française, Maurice Pujo, y el dibujante satírico del mismo, Georges Calzant. Los libros de Maurras aparecidos en esa época, "Francia sola" (1941), "De la cólera a la Justicia; reflexiones sobre un desastre" (1 942); "Por un Renacer Francés" (1 943) son más o menos antialemanes e indudablemente antinazis, a pesar de que en ciertas tesis coincidiera con la repulsa del Sufragio Universal y un cierto antisemitismo, más o menos matizado pero ciertamente menos absoluto que el nacionalsocialista.
En Agosto de 1944 apareció el último número de L' Action Française. Detenido tras la Liberación, Maurras fue condenado el 27 de enero de 1945 a cadena perpetua y a la indignidad nacional por "inteligencia con el enemigo". En 1952, a los 90 años de edad, fue sacado de la cárcel de Clairvaux e internado en la Clínica Saint Symphorien, de Tours, donde murió a los pocos días.
Aparte sus obras políticas, Maurras escribió también numerosos libros sobre poesía, filosofía, viajes, crítica literaria, sobre los clásicos greco-latinos, y de regionalismo provenzal (era miembro del Felibrige). Las más conocidas son: "Los amantes de Venecia", en el que refutaba las ideas románticas de Musset y George Sand; "La Avenida de los Filósofos", "Mar e Lono" (en lengua provenzal); "La Balanza Interior", "El camino del Paraíso", tal vez la mejor; "Antinea, de Atenas a Florencia"; que es un reportaje sobre los Juegos Olímpicos; "La Música Interior"-, "El buen juicio de Mistral " y otras.
Maurras quedará también en la historia del periodismo político de su época como hombre combativo e íntegro, tal vez obcecado en sus puntos de vista, y poseedor de una cultura vastísima, Fue el jefe de una escuela -que eso fue L' Action Française- en la que colaboraron y aprendieron periodismo y, en cierto modo, literatura, nombres prestigiosos como Thierry-Maulnier, 'Robert Brasillach, Michel Déon, Kléber Haedens, Henri Massis, Xavier Vallat, Jean de la Varende, Georges Bernanos, Pierre Gaxotte, Luchaire, Rebatet y Pujo. Exceptuando a éste último, los demás se fueron separando de él: Brasillach y Rebatet a causa de su rigidez doctrinal. Algo parecido cabe decir de Luchaire. Otros, por desinteresarse de la política, como Bernanos y La Varende. Otros, en fin, por cambiar, oportunamente, de opinión: como Gaxotte, Déon y Thierry-Maulnier.
Pero algo es innegable: de L' Action Française, creación casi exclusivamente personal de Maurras, surgió "Je Suis Partout", con Rebatet, Brasillach y Gaxotte, aunque luego éste "evolucionara" hacia posiciones más acomodaticias. Y "Je Suis Partout" fue el periódico cuyas tendencias fascistas se emparentaron, a la vez, con las ideas de Jacques Doriot y de Joseph Darnand. J.B.

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