martes, 18 de junio de 2013

El Caso de Alex Möller

26 de octubre 2011: Axel Möller fue condenado por el Tribunal de Distrito de Rostock a 2 años y 6 meses de cárcel por no obedecer a las restricciones a la libertad de expresión en Alemania.

La sentencia contra Axel Möller (jefe de Altermedia Deutschland): dos años y medio de prisión efectiva causó conmoción en el ambiente porque en las palabras finales, que usualmente se usan para el descargo, él proclamó: "No hay razón alguna para retractarme de una sola palabra de lo que he escrito".

Möller militó en partidos nacionales (DVU, los Republicanos de Schönhuber, por último el NPD hasta eso del 2002) pero siempre conservó una enorme independencia de juicio y un estilo muy personal (cierto sarcasmo despectivo hacia los demócratas), que jamás le impidió ser terriblemente objetivo

Este es el alegato final de Möller, traducido (no muy felizmente) al español y no muy bien leido. El original alemán estaba muy bien redactado. Donde quepan dudas, confrontar con el texto inglés.


Ya está en la cárcel democrática donde seguirá por lo menos unos 30 meses.

Su correspondencia pasa por estricta censura y, en ciertos casos, queda incautada. Pero demostrar que hay gente que se interesa por él y su salud es también una manera de protegerlo.

Lo pusieron preso pensando que acababan con el problema de la Internet disidente. Pero Altermedia sigue. No tan ágil e incisiva como antes, pero sigue. ¿Estaba dando el preso instrucciones por carta?

La fiscalía lo fue a ver a Möller exigiéndole que revele quiénes son esos lugartenientes, mezclando promesas y amenazas según dependiendo de su cooperación o reticencia.

El les dijo que de él no iban a extraer ni una sílaba. De allí la represalia de armarle una nueva causa y controlar el correo estrictamente.

Lamentablemente la institución donde reside Axel Möller le denegó el pedido de una subscripción a un periódico conservador; argumentaron que esa lectura podría "debilitar el objetivo de la pena".

En respuesta Möller pidió por escrito una subscripción a los periódicos mas virulentos del bolchevismo local, de esos que están bien a la izquierda del rojo más intenso. Es una salida inteligente, porque no pueden aceptar ni rechazar la petición.

Es un ex-ciudadano de la Alemania Oriental, que se hizo 3 (tres!) arduos años de marina en un ejército disciplinado.

Quieren iniciar a Möller otro proceso, ahora de "Volkverhetzung" (palabreja intraducible, incitación al odio o algo así….) por unas expresiones referentes al Holocausto efectuadas en su correspondencia privada y siempre bajo control tutelar de la censura carcelaria.

Claro, lo que quieren es que Möller revele quiénes siguen con Altermedia y se agarran de lo que pueden.

Como Möller no fume, ni bebe, ni consume café, no sufre demasiado las privaciones inmediatas.

Lo que más le pesa es que la biblioteca de ese instituto penitenciario es demasiado espartana. Allí sólo hay novelas (con toda la violencia del género), pero Séneca, Marco Aurelio, Nietzsche y todas esas filosofías subversivas contra el sistema están ausentes. Tampoco le dejaron traer sus libros o ni puede adquirir nuevos.

El problema grave es que algunos fiscales amagan con encajarle otra causa (incitación al homicidio contra el judío mandamás de acá) para prolongar su cautiverio otro año más. Hay que ver si esto es sólo una espada de Damocles o qué cargos concretos se levantan.

Trozo de una carta de Möller desde la cárcel:

“Si en algún momento futuro voy a desempeñar algún rol en esa zona entre propaganda y política me parece hoy asunto poco relevante, dado que hasta entonces serán unos cuantos años. Justamente antes de ayer recibí visita de la fiscalía que me presentó el material preparatorio para la próxima acusación. Ella comprende 62 actos delictivos. En el caso de siete se trata de artículos, el resto es por lo que algunos comentaristas escribieron en el foro. Aunque tal vez la próxima acusación realmente no abarque todo hay que presumir que el próximo proceso será como el de Rostock y la condena no va a ser menor. Ya antes se había hablado de cuatros años (…)

“…. Lamentablemente en mi situación no puedo retribuir en nada, salvo mi promesa de que voy a resistir sin que nadie que me brinda su apoyo pueda quedar decepcionado por mi conducta. Yo me considero un Überzeugungstäter [= algo así como un delincuente por convicción] que no tiene nada de qué arrepentirse y cuyo crimen consiste en haber dicho en voz alta lo que cantan los gorriones en los tejados, y que jamás ha dudado en conceder el derecho de libre expresión a sus adversarios”.

A. Möller.

Herrn Axel Möller

JVA Stralsund

Franzenshöhe 12

18439 Stralsund

Alemania

La pagina Web es: http://altermedia-deutschland.info

kontakt@altermedia-deutschland.info

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