jueves, 13 de junio de 2013

Las Victimas Inocentes En La Politica-Ramon Bau





LAS VÍCTIMAS INOCENTES EN LA POLITICA


La historia está llena de víctimas inocentes, todas las ideologías, religiones, países, han cometido crímenes contra personas inocentes. Negarlo es absurdo, el problema es cómo reaccionar ante ello, que hacer respecto a las víctimas y cómo se ‘utilizan’ esos crímenes.
Lo primero es asumir la Verdad como única guía, no el interés ni la venganza. La Verdad que explica lo pasado, realmente, sin exageraciones ni recortes, y las condiciones en que pasó, el por qué, en fin, puede explicar los hechos pero nunca podrá llegar a justificar el crimen cometido contra una sola víctima inocente.

VÍCTIMAS INOCENTES:
Para ello hay que definir que es una víctima inocente: aquella que sufre un crimen sin haber hecho personalmente nada voluntariamente para merecerlo.
Por supuesto eso elimina las víctimas que a su vez cometieron personalmente antes crímenes o hechos que pudieran ser castigados.
Veamos un caso típico: salen a menudo en la prensa del sistema la llamada Asociación de españoles Deportados en Mathaussen, que se presentan como víctimas del nacismo. Curiosamente NUNCA aclaran por qué fueron internados en un campo de concentración en plena guerra. Resulta que una mayoría lo fue porque colaboraba con la llamada Resistencia francesa, lo que estaba condenado a muerte por toda la legislación de guerra (de la misma forma que los alemanes que se infiltraban sin uniforme en las líneas aliadas era también ejecutados). Por supuesto ellos tenían derecho a combatir ilegalmente contra los alemanes pero con ello perdían toda la categoría de víctimas inocentes.
Y tampoco recuerdan que muchos de ellos durante la Guerra Civil española no dudaron en matar a sacerdotes o falangistas inocentes totalmente. Y esos tampoco pueden luego quejarse si fueron reprimidos.
La Mentira descalifica a esa Asociación, pero no impide que los que realmente fueran internados sin haber hecho nada merezcan todo nuestro respeto y debamos condenar el que fueran maltratados sin motivo.

Fueron inocentes escritores como García Lorca, Muñoz Seca o Víctor Pradera asesinados por la República o por el franquismo, puesto que ninguno de ellos participó en combates ni en sublevaciones ni en resistencia alguna. Y por ello todos ellos merecerían no solo el recuerdo sino ser considerados en conjunto, sin distinción de quien cometió el crimen… pero no es así.
Fue inocente Ana Frank, como fueron inocentes las miles de mujeres alemanas violadas por los soviéticos y los aliados en 1945. Y los miles de judíos inocentes que murieron en campos o asesinados (aunque no sea cierta la versión oficial de los vencedores no debemos menospreciar el sufrimiento de esos judíos inocentes), como los cientos de miles de cristianos, monjas, sacerdotes inocentes asesinados y torturados por el comunismo y por la República en España.
Y sin olvidar esas matanzas masivas menos recordadas por el Sistema del Tibet o de Camboya, Utus y Tutsis, etc…
Y así podríamos seguir relatando víctimas inocentes causadas por ETA o por dictaduras, por comunista o demócratas, por fascistas o iglesias, en fin una multitud de personas que sin culpa alguna sufrieron las consecuencias de circunstancias espantosas, de odios injustos, de culpas de otros que se cargaban a sus espaldas, de errores políticos o de mentes criminales.
Sin embargo no ha existido la posibilidad de aunar a todas estas víctimas en un solo sentimiento de perdón, de arrepentimiento, de lamentarlo, de recuerdo y respeto, de condena a los culpables. Este es el gran problema, la falta de Verdad, de asumir las culpas propias y no solo las ajenas.
Casi nunca (y nunca en muchos casos concretos) se ha logrado celebrar actos donde los bandos contarios se unieran en memoria de todas las víctimas inocentes,

LA POLITIZACION DE LAS VICTIMAS
El problema esencial para lograr esa reconciliación de todas las víctimas inocentes es doble:
Primero la politización o comercialización de las víctimas.
Segundo la falta de compasión y buen corazón de la gente movida por las pasiones políticas o influidas por la propaganda de los medios de masas.

El primer tema es esencial, puesto que esa utilización de las víctimas convierte cualquier intento de ‘comprensión’ en una ‘aprobación política o económica’ de una de las posiciones ideológicas.
El caso más evidente es el del llamado Holocausto, sobre el que incluso el también judío Filkenstein ha analizado claramente en su libro ‘El negocio del Holocausto’ la enorme inmensidad de dinero que Israel y las comunidades judías han logrado con ese tema, llegando, como mero ejemplo, a reclamar enormes fortunas a los trenes franceses por haber transportado a los deportados judíos.
Pero además este tema es la base que usa el Estado genocida de Israel para justificar sus matanzas de palestinos y sus repugnantes actuaciones, así como las leyes represivas contra todo intento de estudio histórico independiente de lo que realmente pasó.
Para colmo todos los grupos del sistema se niegan a lamentar y condenar sus propios crímenes, desde el genocidio de Dresde, las violaciones masivas de alemanas, o la limpieza étnica de Pomerania y Silesia en 1946, por poner solo tres pequeños ejemplos.
Esta miserable conducta es el principal obstáculo para que los grupos nacionalsocialistas puedan llegar a un acuerdo conjunto para reconocer oficialmente a todas las víctimas inocentes de la II Guerra Mundial, los crímenes contra judíos, ect… 

Sin embargo podemos encontrar ejemplos muy dignos como la actitud de las Iglesias. Las Iglesias cristianas jamás ha pedido dinero a cambio de las decenas de miles de sacerdotes, monjas, cristianos, asesinados por la República española o por el comunismo en todo el mundo.
Y las Iglesias han pedido repetidas veces perdón por los crímenes cometidos por ellas e incluso han publicado su horror ante sus excesos. Y eso que los partidos comunistas jamás han pedido disculpas por la persecución religiosa.
Recordemos, por ejemplo, que la CNT (que actualmente aun existe legalmente), la UGT (que era parte del PSOE) y el Partido Comunista montaron las infames chekas, y asesinaron a miles de sacerdotes, monjes y monjas absolutamente inocentes. La Iglesia nunca les ha pedido compensación económica como si hubieran hecho los grupos sionistas si las víctimas hubieran sido judíos.
Es más, las dos chekas que quedan aun intactas en Barcelona no se pueden visitar, porque están en propiedad de la Iglesia que no quiere mostrarlas para evitar generar más odios y rencores contra sus enemigos.
Recordar y honrar las víctimas del franquismo durante la época franquista tampoco era posible, y ahora pasa lo mismo con las víctimas de la República.
Solo cuando esa utilización deje de existir, cuando los CNT, UGT, PCE, falangistas y franquistas dejen de creer que sus víctimas son armas políticas, y asuman que todas las que eran inocentes merecen el mismo trato y reconocimiento, solo entonces se podrá levantar un gran monumentos común a todos y eliminar esa idea de solo hablar de las víctimas propias y ponerlas como armas contra ‘el otro’.
Hace muy poco el Ayuntamiento de Barcelona aprobó una condena contra los bombardeos franquistas sobre Barcelona y la Audiencia de Barcelona (tremendamente politizada) ni más ni menos que pretende juzgar a los aviadores italianos de hace ‘solo’ 80 años por esos bombardeos.
Por supuesto no pretende juzgar los asesinatos cometidos por las Brigadas Internacionales ni las chekas dirigidas por comisarios rusos… y mucho menos Alemania ha pedido procesar a los ingleses que bombardearon con fosforo la población civil de Dresde (muchísimo peor que lo de Barcelona donde fueron pocas bombas y pocas víctimas).
Este tipo de cosas son las que evitan una salida justa, razonable, equitativa, de reconocer a todas las víctimas inocentes porque en todas se ve la maldad y la miseria humana.
En el tema de las víctimas judías el caso es por ahora impensable puesto que los sionistas son incapaces de asumir la más mínima idea de reconocer sus crímenes y los crímenes contra los enemigos, los palestinos o los fascistas, etc…  para ello deberían tener una mentalidad honrada que les falta totalmente.
Es impensable que los rabinos y los sionistas actuaran como la Iglesia, reconociendo sus crímenes tanto como los de los demás contra los judíos, se lo impide su absoluta falta de ética.

En cuanto a los grupos Nacionalsocialistas el problema también es doble: por una parte esta imposibilidad de ‘los otros’ en aceptar sus crímenes y unirse en un reconocimiento común hacia todas las víctimas inocentes.
Por otro lado la masiva y abusiva, la infinita propagada de sionistas, demócratas y comunistas sobre el menor crimen de los fascistas y a favor únicamente de sus propias víctimas, además con mentiras enormes e incapacidad para analizar las cosas de forma neutral o al menos racional.
Todo ello hace que exista una resistencia a publicar claramente los errores cometidos y los crímenes y abusos que sin duda también cometió el III Reich.
Solo cuando la buena voluntad de todos los bandos e ideas sea capaz de reconocer sus faltas será posible esa unión de todo a favor del dolor de las víctimas inocentes. Mientras eso llegue yo, nacionalsocialista, al menos personalmente, lamento todas y cada una de ellas.

R Bau

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