viernes, 5 de julio de 2013

El Movimiento De Combate Saint Michel-V. Reynouard-J.J Stormay





EL ‘MOVIMIENTO DE COMBATE SAINT MICHEL’

Por V. Reynouard y J. J. Stormay

Tras interrogarse sobre el trabajo de 10 años del grupo revisionista VHO, sobre su valor, resultados y sentido de la lucha, constata:

1- Una estrategia que se ha revelado como insuficiente:
Una estrategia que podía justificarse solo si se cumplían dos condiciones.
Es en vano, por lo demás, proseguir el combate revisionista a la vez frontal y temerariamente indiferente a las condenas judiciales. Esta estrategia, que de forma casi solitaria, tuvo el valor de adoptar sin ninguna concesión Vicent Reynouard, podía justificarse en base a dos razones: Se podría comprender en tanto se pudiera esperar que, debido a esta represión, se pudiera desarrollar un sobresalto de indignación popular capaz de poner en duda las barbaridades judiciales que las leyes francesas y europeas fomentan contra el libre examen de la Historia, que impide que los pueblos europeos tengan conciencia de su verdadero pasado y su verdadero destino.
También podría comprenderse mientras fuera posible esperar que el efecto de unas condenas tan escandalosos en los medios de difusión de masas contribuyeran a difundir, pese a la presión de los jueces y los poderes civiles de represión, el mensaje de la verdadera historia.

Las lecciones del caso Zundel
Pero es preciso actualmente desencantarse sobre estos temas. V. Reynouard ha sido condenado a dos años de prisión, con 6 meses mínimo de cumplimiento cerrado, y lo más probable es que no pueda evitarlo. Además su presencia en Bélgica pende de un hilo.  Y el ejemplo de Zundel, encarcelado desde hace meses en condiciones muy duras en Canadá, muestra que todos en el fondo, incluso lectores y observadores simpatizantes del revisionismo histórico, se burlan del destino de los activistas revisionistas cuyo sacrificio, por eso, resulta inútil.
El Martirio es un deber para los que se enfrentan a esa decisión, pero es equivocado el buscarlo.

Un cambio necesario
El combate revisionista debe permanecer frontal, sin ninguna concesión en cuanto a su contenido, porque la verdad no se puede dividir ni adulterar, a menos de convertirse inmediatamente no solo en mentira, sino en una mentira que fortalece pues a la otra mentira. Pero debe aceptar el hacerse más discreto, menos expuesto, cambiar de método. Por ello el combate revisionista de la rama francesa del VHO evitará toda imprudencia y las actitudes que puedan ser interpretadas como provocaciones.
Pero no cesará de tratar de llegar a todas las personas honestas, a los hombres de buena voluntad que aman la verdad, pese a los riesgos que ello comporte, que siguen siendo elevados, pero más estudiados.

2- La inutilidad de la sola difusión de un revisionismo estrictamente histórico y científico

Es inútil seguir una tarea limitada a la difusión del revisionismo estrictamente histórico y científico.
El combate debe ser global y sin concesiones. Global: fascista, revisionista y católico.

Es evidente que el combate revisionista es político, no puede dejar de serlo, y, como debe serlo, debe ser sostenido por una sana política, la cual no lo es realmente si no está asociada a una causa espiritual.
Debe ser una lucha sin concesiones: independiente de partidos y de grupos de influencia existentes, emancipada de las esclavitudes castradoras de las leyes francesas y europeas (tal como lo fue al principio, en una estructura jurídica informal).
Con esta toma de conciencia el equipo de ‘Sans Concesions’ se ha dado una estructura de un movimiento que, por su independencia, pero también por la intención de ser flexible y darle una plasticidad que le permita tener una evolución según las circunstancias, llamaremos:
“El Movimiento de combate Saint Michel”
Bien lejos de todo movimiento utópico, que lo harían grotesco, de grupos paralelos al nuestro afligidos de tendencias paranoicas, esperamos proponer a nuestros lectores, actuales y futuros compañeros de combate, una línea de acción realista, proporcional a la debilidad de los medios que tenemos, pero también, y sobretodo, consistente en su vocación como para no perderse en actos dispares, incompatibles entre ellos y estériles.

3- No seremos un Partido Político

El Movimiento de combate Saint Michel no es un movimiento político en un sentido estricto. Ya existen organismos políticos más o menos próximos a nosotros, que pueden dividirse en dos grupos:
El Fracaso de los partidos parlamentarios
En el primer grupo colocamos los partidos que tienen los medios, con más o menos suerte, para acceder al poder por la vía parlamentaria, tales como Front Nacional en Francia o Bélgica, BNP en Inglaterra, o el Vlaams Blok.
La experiencia, pero también el análisis teórico de la acción política, nos revelan que no es posible a una organización de tal tipo, a no se por circunstancias providencialmente favorables (como las de Alemania en 1933) (ver Nota 1) el acceder al poder por estos medios sin proceder a rebajar sus creencias y llegar a una traición de sus ideales.
Imposibilidad de atacar al Sistema por el Interior
No se puede, no siendo demócratas, utilizar la vía democrática, so pena de casarse con los ideales democráticos que se pretenden combatir. Siempre ha sido así, a menos de tener la posibilidad de desarrollar en la etapa anterior a la toma del poder un discurso anti democrático, lo que es hoy imposible en muchos sitios: las leyes europeas permiten a nuestros enemigos de declarar inconstitucional a tales movimientos, para prohibirlos y romperlos antes de nacer.
Necesidad de desarrollar una reflexión a fondo
En el segundo grupo están los partidos que quieres ser políticos, que pretenden como fin llegar al poder, pero que, por las razones indicadas antes, rechazan la mala farsa parlamentaria, cerrándose en actividades tales como conmemoraciones, desfiles, campos de verano, reuniones, meetings, librerías y la difusión de revistas.
Por su afán de tener una acción estrictamente política, tales movimientos no realizan una reflexión a fondo, para evitar la imagen de sociedades de pensamiento. Por la misma razón pretenden forjar un consenso ideológico, lo que a despecho de sus esfuerzos de mantener la integridad doctrinal, les permita intentar la posibilidad de un combate más general: por miedo a las peleas internas, unos niegan el tema espiritual, otros la acción cultural, el tercero no quiere ser revisionista, y el de más allá dejará de lado la filosofía u otros principios delicados.

4- Ni una sociedad de pensamiento ni un organismo cultural

No hay esperanza mientras los europeos solo se preocupen de tener el vientre lleno
Tener vocación política sin ser un partido político. El propósito no es desarrollar un ‘Gramscismo de derechas’. No se pretende cambiar la mentalidad de toda la sociedad en vista a preparar la acción para llegar al poder. Tales pretensiones no existen en tanto los fundadores son lúcidos en cuanto a su posibilidad de eficacia e influencia: saben que no disponen de ninguno de los medios ni en el mundo periodístico ni en el universitario.
Por otra parte los franceses, y en general los europeos, fuera de los pocos que nos han hecho en honor de leernos, están completamente embrutecidos, en su mayoría, por el hedonismo del ambiente. Están totalmente cerrados a cualquier pensamiento. Incluso cuando pueden llegar a comprender una idea, rechazan implicarse aun cuando sepan que es cierta. Ningún cambio es posible en su mentalidad ni en las estructuras políticas, mientras los europeos solo se preocupen de tener el vientre lleno.
El Eclipse de la razón
El filósofo Emmanuel Kant es el autor de una doctrina fundamentalmente falsa pero que, como todo pensamiento que haya tenido el mérito de ser expresado de forma brillante, o sea con cierto genio, una cierta calidad intelectual, así como todo gran pensamiento, tiene en sí varias verdades incluidas. Kant tenía razón al observar, en su Antropología desde un punto de vista pragmático, que la duración de la pasión (a la que se equivoca al condenarla en su esencia) es una verdadera enfermedad del alma, una enfermedad de la razón en su uso práctico. No se puede decir a un apasionado: ‘sea Ud razonable’, porque la pasión, cuando llega a un cierto grado de incandescencia, no solamente oculta el libre albedrío propio de la razón, sino que incluso subordina a la propia razón –que debería guiar a la pasión- haciéndola delirar. Una razón instrumentada por la pasión, habitada por ella, puede maximizar su racionalidad aunque se haga totalmente irracional, lejana a la realidad y por tanto a la verdad.
Cuando el individualismo y la crisis de autoridad salidos de las barbaridades de 1789 y de un desarrollo del bien estar material no encuadrado en un progreso espiritual adecuado y proporcional al primero, ha alcanzado a todo el mundo, incluso a los individuos más reacios, hasta el punto de que cada uno se cree autorizado a decidir en materia de Fe, de costumbres, de filosofía política y de moral en su actuación. Esto se une además a un desinterés por las ideas, que invita a cada cual a caminar por las delicias de su individualismo.
Parámetros no manejables
Por todo ello nada es posible sin la irrupción, dolorosa y salvadora, de una crisis económica arrasadora que, afectando a las glándulas consumistas de nuestros contemporáneos, les invitará por ello a proceder a una revisión radical de sus pseudos-principios y su abandono complaciente hacia la decadencia fatal.
Como nadie es capaz de desencadenar esta crisis, nadie tiene capacidad para preveerla. Dedicarse a dar discursos, predicar la buena nueva, invitar a la reflexión, a una acción basada en abnegación y dedicación, todo eso no tiene ninguna utilidad sobre las masas, porque no hay peor sordo que el que no quiere oir.
Los ‘amigos’ también contaminados
En cuanto a los que están más o menos cerca de nosotros, ya parcialmente mutilados por el subjetivismo ambiente, no esperamos tampoco de forma inmediata su apoyo y su voto, pues están enfermos y endurecidos por los prejuicios y los combates de retaguardia que restringen su visión de las cosas y por eso los hacen embarrancar en posiciones unilaterales, sin globalidad pero, por ese hecho, ineficaces y diversificantes:
- Oposición artificial entre nación y monarquía (los de la escuela legitimista francesa)
- Entre nacionalismo y bien común europeo y universal (los maurrisianos)
- oposición fáctica entre política y religión: anticlericales laicistas, contra los partidarios de un clericismo teocrático inducido por una concepción demo-cristiana (de la cual muchos católicos incluso tradicionalistas no se han emancipado) sobre la doctrina social de la Iglesia.
- Oposición artificial entre paganismo y catolicismo (escuela neo pagana).
- Entre progreso técnico y ecologistas (tradicionalistas).
- entre los que defienden tesis de complot y los que apuntan a causas no ocultas.
- entre la filosofía y la fe, razón y creencia, autonomía de la política y magisterio eclesiástico transnacional, y tomado más en general, entre naturaleza y sobrenatural.
La causa primera de la impotencia de la verdadera derecha
Ya hemos dicho y escrito muchas veces: La verdadera causa de la impotencia de los movimientos de derecha desde hace decenios es ante todo la ausencia de una unidad doctrinal. Y debido a que todas estas escuelas en conflicto son cada una depositarias de verdades parciales, por eso ninguna de ellas puede tener realmente una doctrina digna de ese nombre.
Imposibilidad total de cambiar los espíritus
No hace mucho tiempo, antes de la caida de los restos, probablemente aparente y solo aparente, del comunismo soviético, un resto de espíritu trágico, inherente en toda conciencia política auténtica, dado que es constitutivo del sentimiento de pertenencia a una comunidad de destino siempre precaria en tanto que siempre amenazada, habitaba aun entre las masas, pese al desarrollo del espíritu de diversión, y este espíritu trágico los disponía aun, aunque fuera de forma confusa, a aspirar a la grandeza, a ser portadores de un cierto ideal: lo que anima el ideal, que es de naturaleza espiritual, pero como algo colectivo, porque trasciende lo subjetivo, o lo individualista, y los une subordinándolos, eso es necesariamente un bien común.
Pero hoy en día, en pleno desencanto, en forma de colapso espiritual y de fin de la Historia, sustituida por la trivialidad economicista planetaria, las masas se han hecho completamente incapaces de soñar en otra cosa que en la satisfacción de sus apetitos más primarios.
La hegemonía demo-liberal ha extenuado, probablemente por mucho tiempo, toda aspiración trascendente, y ha matado incluso las utopías milenaristas de las que procedía como su realización heterodoxa. De forma que, en un proceso de acción recíproca, las masas, ya poco aptas, en tanto que masas, para levantarse por encima de si mismas, son como reenviadas por efecto del subjetivismo y el consumismo que fueron el propio origen de esa caida de espiritualidad, de nuevo a esas mismos defectos.
Es en vano, en estas condiciones, de intentar cambiar el espíritu de un pueblo por medio de la difusión de ideas, como medio para preparar un cambio político. El pueblo es hermético a las consecuencias de las ideas, sean cuales sean.

5- Estrategias a descartar

.- Por una parte la acción política según las vías de la acción parlamentaria en la forma en que ellas nos son impuestas por el entorno.
- Por otra parte el proyecto de uniones amables de convencidos y de nostálgicos en busca de calor humano y de amistad.
- En tercer lugar las reuniones de mitómanos que, en conspiraciones eternamente infantiles, montan el mundo en su habitación o en las trastiendas de los cafés.
- En cuarto lugar la perspectiva de fundar un nuevo grupo de pensamiento cuya vocación sería la de perderse en charlas estériles, en estrategias abortadas y en concesiones sin fin: el ‘entrismo’, trampa para las ‘asociaciones de pensamiento’, que se da siempre en las sociedades democráticas en abundancia, lleva al fracaso pues absorbe y disuelve mecánicamente a los que se entregan a ello.

La inutilidad de la acción directa
El Movimiento de Combate Saint Michel es pues lo siguiente:
Contribuir, por la difusión de una revista (Sans Concession), por medio de documentos y obras diversas, pero también por medio de series de conferencias más numerosas que antes, a la constitución de una doctrina integradora de lo mejor, queremos decir de lo más universal en el espacio y el tiempo, así como lo más objetivamente posible, de entre las excesivas tendencias llamadas de derechas.
De tal suerte que esa doctrina una vez constituida y apoyada por medo de una cultura de controversia cortés y leal, haya formado un electorado y unos compañeros de ruta lo suficientemente lúcidos y convencidos, suficientemente preparados intelectualmente, como para poder dotarse ellos mismos de los medios en el momento apropiado, para pasar a la acción propiamente política y tomar el poder por vías no parlamentarias, incluso por la fuerza.
Un movimiento que es revolucionario
Tenemos vocación política y religiosa, no asumiendo ni el entrismo, ni el espíritu de concesiones, no el pragmatismo electoral ni la respetabilidad institucional, ni el espíritu de golpismo militar ni el absentismo inactivo. Permanece como revolucionario.
Tiene a la vez algo de círculo de reflexión y de movimiento político. Es las dos cosas a la vez, pero en potencia, no en acto. En acto es un círculo de reflexión crítica que tiende a una síntesis dogmática, y es en potencia un movimiento político que sabrá reunir, cuando llegue el momento de la acción directa, los hombres de buena voluntad que no querrán dejarse engullir sin lucha, que son los que ya hoy en día no quieren dejarse morir lentamente su herencia nacional.
Un programa rechazado por el Consejo científico del FN
De acuerdo a lo dicho el Movimiento de combate Saint Michel está en disposición de proponer desde ya mismo un programa, al menos una plataforma programática que será expuesta más adelante.
El estudio de este programa fue propuesto, en una versión sin embargo suave, a los miembros del Consejo científico del FN francés, proponiendo la creación de un núcleo duro en el interior de esta formación, en la perspectiva de un cambio deseable en la estrategia del FN a partir de la eclosión futura, y probable, de una situación de crisis (económica y/o social) que raye la confrontación civil.
El Consejo científico lo rechazó, debido a estas virtudes de ‘prudencia’ de las que sabemos cuanto se acercan a comportamientos cercanos a la cobardía y al arrivismo, por miedo a divergencias ideológicas internas, que ningún consensus doctrinal debería, según ellos, llevarse a cabo sino es compatible con la mencionada estrategia de ‘centrismo’ y ‘des-diabolización’ nuevamente decidido por un FN en busca de honorabilidad y de prebendas que le pueda dar el propio Sistema que dice querer combatir.
Esta respuesta claramente decepcionante confirma al equipo del Movimiento Saint Michel en su diagnóstico pesimista ya expuesto anteriormente sobre la esterilidad de la nueva praxis del FN y en general de los movimientos políticos con vocación parlamentaria, y sus fracasos políticos futuros ya previsibles.
Nunca, en una situación social de crisis muy grave, el FN no llegará al poder, sino es vendiendo su alma, y es por ello que el Movimiento de Combate Saint Michel se debe suministrar su propio programa en vista a una praxis conforme al contenido, revolucionario y sin concesiones, por tanto perfectamente libre, de ese programa. (Nota 2)
El equipo del Movimiento de combate Saint Michel no deja sin embargo de invitar a los electores franceses a dar su voto al FN, pero se trata solo de un soporte crítico y sin ilusión.
Un proyecto único en su género
Nuestros lectores podrán observar que nuestro proyecto tiene algo de único, y que por ello llena un vacío, puede ser LA laguna cuya inexistencia es responsable de la ineficacia de la verdadera derecha. El Movimiento de Combate Saint Michel es uno de esos raros organismos, quizás el único, que tiene plena conciencia, racionalmente desarrollada, de los principios a la vez filosóficos, políticos, religiosos, morales, históricos que le inspiran, y de disponer de una clara idea de su propia vocación (ni puramente política, ni exclusivamente especulativa), y por ello a ser capaz de escoger los medios adecuados, radicales, sin concesiones, para su acción. Y es por ello qure su acción es global.
Tomar lo que hay de bueno entre nosotros
Del pensamiento de Maurras, toma la necesidad de un carácter nacional de la monarquía.
De la escuela legitimista retiene la necesidad, ciertamente condicionada por la mera fe, del carácter católico del poder político, así la idea de Estado orgánicamente católico, no en tanto el catolicismo sea (lo que es de hecho, al menos por un tiempo) la principal religión del país de Francia, sino en tanto que es la única verdadera religión cuya finalidad, incluso la autoridad política y el bien común que promueve, se encuentra ordenado en derecho y es para todas las naciones de la tierra.
De la idea monárquica en general retenemos esa verdad según la cual la unidad orgánica de la Nación requiere que tome conciencia de ella misma en una persona real, o especial (Führerprinzip); también toma esa virtud de la prudencia (pero se trata solo de prudencia, no de necesidad lógica) que pide que el poder, con el fin de evitar problemas propias de las crisis de sucesión, sea voluntariamente fijado en una dinastía.
Del nacionalismo toma el carácter necesariamente fascista de la nación: solo la estructura en fascio de los componentes de la comunidad política permite a esta última a realizar una unidad propiamente orgánica, según la cual el todo no se subordina a las partes sino en tanto que las sintetiza, no las sintetiza en tanto que se hace proceder de ellas.
Del nacionalsocialismo toma el carácter necesariamente imperial de la federación de las naciones europeas hermanas ellas mismas y subordinadas al bien común del Imperio Europeo, y la necesidad de preservar su integridad biológica.
No equivocarse de enemigo
El Movimiento de combate Saint Michel puede felicitarse de no haber caido en la visión reductora, tan común en los partidos de derecha radical, de asumir teorías de complot, las cuales, focalizándose sobre las causas instrumentales de la decadencia, olvidan las causas reales. Esto no hace que minemice la importancia, considerable en su propio orden, de las sectas masónicas y de los complots contra Dios y el orden de las cosas de los que ellas son incontestablemente culpables. Preconizamos la prohibición de todas las sectas masónicas, sean cuales sean, pues su fin es intrínsecamente perverso; pero identificando en ellas tanto los orígenes de las falsas ideas y los instrumentos de su difusión, amplificación y concreción, no las confiere sin embargo la primera causa de la decadencia.
El punto débil de nuestro movimiento
Solo tiene un problema, y es unir contra él, no solo los enemigos naturales de la verdadera derecha, sino todas las tendencias de la derecha que él quiere sintetizar.
Y es por eso que su defecto más visible y más inmediato es que es terriblemente débil, más débil que ningún otro. Pero este defecto práctico, que no afecta a su naturaleza, puede ser superado por el valor, la lucidez, la generosidad y la paciencia de los que se unan a nosotros.
El Movimiento de combate Saint Michel invita a la reflexión. La verdadera reflexión significa esfuerzo, prudencia, y audacia, paciencia e iniciativa personal, rigor y espíritu crítico, es decir disposición del espíritu apto a someter los postulados a los cuales se tiende, por pasión o aptitud, a la luz de la razón y la experiencia, que son aptitudes bien poco usadas en nuestros medios, medio del cual el propio Movimiento de combate Saint Michel ha salido, y en el cual se desarrolla vanamente desde hace decenios.
No es preciso decir que el Movimiento de combate Saint Michel no es la cristalización de un sueño romántico, no tiene nada de romántico. Se arriesga a no suscitar entusiasmo, pues dira solo la verdad. Todas las otras formaciones pecan o han pecado sea de romanticismo activista (patología voluntarista) o de romanticismo purista (patología de ‘manos puras’).

NOTA 1:
El mito incapacitante de la ‘Bestia Inmunda’ no existía aun y los pueblos europeos eran menos impermeables que hoy en día, era de los lavados de cerebro mediáticos, a las soluciones políticas de tipo no democrático. Además los dispositivos bancarios sofisticados que permiten retrasar, como pasa actualmente, los efectos perversos del capitalismo desencadenado, no habíajn sido aun puestos en marcha, de forma que los pueblos subsistían a golpe de látigo, cuyo dolor les invitaba a una reflexión crítica de los efectos del hedonismo y del espíritu democrático. Nada de eso pasa actualmente.
NOTA 2:
Tan pronto como adquieren importancia electoral suficiente como para ser representativo en todas las partes de la población de un país, un gran partido político parlamentario de derechas no puede impedir que ciertos elementos subversivos se infiltren en él (masones, enemigos políticos, agentes secretos de la policía política, etc) e incluso accedan a puestos de responsabilidad interior del partido. Si la línea doctrinal del Partido es suficientemente clara y radical, es siempre posible en nombre de esa línea, descubrir más fácilmente a estos indeseables, y sus intenciones deshonestas son más visibles por el desvío de las medidas que toman estos militantes. Pero cuando un partido, para lograr eficacia electoral, trata de unir la mayor cantidad posible de personas bajo un programa mínimo o intencionalmente difuso, la imprecisión de su línea de acción es tal que se hace vulnerable a las maniobras de división , a todas las maniobras de subversión que se lleven a cabo en su seno bajo la falacia de ‘no hacerse enemigos en la derecha’. Y el pretexto es falaz porque todo lo que no es ‘verdadera derecha’ es al final algo que trabaja no para la derecha sino para la izquierda: Lo que no es ‘verdadera derecha’ se llama ‘derecha’ solo porque no se llama izquierda, se niega a reconocerse en los principios ideológicos de la izquierda, que son sin embargo idénticos a los suyos propios. Es una razón suplementaria que juega a favor de una radicalización doctrinal explícita y pública de los principios de un partido político. Las alianzas estratégicas son siempre posibles, y a veces deseables, incluso con enemigos políticos. Pero, para que esas alianzas no cierren el futuro, para que no oculten el objetivo final, es preciso absolutamente que las divergencias entre aliados en la acción queden claramente indicadas. Y la conciencia de estas diferencias solo se obtiene por la radicalidad, ciertamente poco electoral, del programa del Partido.

VISION HISTORIQUE OBJETIVE (VHO), B P 256, B 1050 Bruselas 5, Bélgica

NOTA DEL TRADUCTOR: Es interesante leer este comunicado por venir de unas personas que han luchado y sacrificado siempre al máximo, siendo condenadas a prisión hace poco por mero tema ideológico, sin violencia alguna. La utilización de la palabra ‘Derecha’ nos parece en cambio un gran error y así se lo hemos comunicado.
El uso de un nombre para el movimiento de origen religioso es también algo problemático pero a la vez razonable en su caso al centrarse en un tema católico… cuasi confesional, lo que es otro problema grave de verdad….
Hay otros temas realmente raros, como eso de la dinastía y lo ‘bueno’ de la monarquía…. Cosa absurda claro. Pero aun así es bueno leer este texto.

Nota del Administrador del blog: Realmente en mi opinion es un craso error centrase netamente en una Revisionismo fascista, religioso o catolico en este caso, el Revisionismo debe ser separado , en su parte investigadora, en su parte academica, de aprestos politicos. si puede recibir ayuda de los mismos pero esta nunca debe ser condicionante.

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