martes, 20 de agosto de 2013

El Cine:¿Arte, Propaganda O Negocio?


EL CINE: ¿ARTE, PROPAGANDA O NEGOCIO?

Si tomamos la producción de las ‘artes’ durante el final del siglo XX y este siglo XXI, podemos darnos cuenta rápidamente que las llamadas artes clásicas en su faceta ‘oficial y reconocida’, desde la pintura, escultura, música, arquitectura, danza, poesía, teatro…. han caído en tal grado de decadencia, que a menudo podemos llamar ya putrefacción, y que jamás me atrevería a llamarlas ‘artes’.
A las manchas las llaman pintura, a ruidos estridentes sin melodía se la titula música ‘clásica actual’ (por no hablar del ruido tam tam vulgar), a trastos informes los denominan esculturas, a revolverse por el suelo como si tuvieran dolor de tripas le llaman danza, un sexismo degenerado y los más sucios vicios son los argumentos teatrales o literarios actuales, palabras inconexas y sin sentido las llaman poesía y Bancos u oficinas mercantiles son los edificios rectilíneos y utilistas de la arquitectura ‘monumental’ actual, que afortunadamente no durarán los 1.000 años de una catedral.
En medio de esta absoluta decadencia oficial, es cierto que hay buenos pintores o escultores, aunque normalmente les falta el espíritu de belleza, de sensibilidad y buen gusto que requiere un gran artista, y los que hay son ignorados, relegados, cuando no ocultados sistemáticamente por los medios oficiales.

Entre tanta miseria hay sin embargo un nuevo arte que ha dado realmente obras únicas y dignas de llamarse geniales: el Cine.
Realmente podríamos hacer una lista muy larga de películas geniales, repletas de grandes valores, efectuadas posteriormente a 1945, y todas ellas premiadas o al menos respetadas y anunciadas, lo que es extraordinario dado que en todas las demás ‘artes’ el Sistema ha ocultado todo mensaje de valores positivos y exaltado lo contario.
No es que una enorme cantidad de películas no sean infames y malísimas, incluso muchas repugnantes en su mensaje y valores, pero el hecho de que haya muchas buenas y excelentes es algo rarísimo que debemos examinar.
Ante todo lo primero que sorprendería es que el cine ‘de arte y ensayo’, que fue el intento en los años 60 de llevar el cine al basurero, los ‘miros’ del cine, las extravagancias y neurosis extrañas, ha desaparecido y nunca tuvo importancia en el cine… mientras que las mismas barbaridades en pintura o escultura han sido las únicas premiadas, subvencionadas y son la ‘representación del éxito’ social y económico.
Por otra parte tampoco hay una avalancha de cine de propaganda, con la única excepción del tema holocaustico en el cual el sionismo ha puesto en marcha miles de películas de pura propaganda, pero que en general son externas a lo que llamaríamos realmente ‘cine popular’. Hay un cine de propaganda del homosexualismo o del tema democrático, pero aun siendo importante, no ha ocultado ni excluido el cine ‘normal’, popular y de valores, como si ha pasado en las demás ‘artes’.
Existe, desde luego, una avalancha de cine ‘comercial’, o sea efectuado solo como negocio, típicamente de acción o cómico, con grandes efectos especiales a veces, pero curiosamente, pese a su dudosa calidad artística, no suelen ser plataforma de anti valores.
Así por tanto el cine de calidad no ha seguido ni el camino de la propaganda directa ni el de lo meramente divertido o de ocio, sino que ha logrado, contra todo pronóstico si lo comparamos con todas las demás formas de expresión, una buena cantidad de películas de gran calidad y algunas de extraordinario valor formativo en un sentido Nacionalsocialista, lo que es más que sorprendente.
Podemos así reseñar, sin apena esforzarme en recordar otras muchas, películas como ‘Que bello es vivir’, ‘Cyrano Bergerac’, ‘Braveheart’, ‘Colmillo Blanco’, ‘El Club de los poetas muertos’, ‘El Conde de Montecristo’, ‘Master and Commander’, ‘El Judas’, ‘El Oso’, ‘Un hombre para la eternidad’, y un larguísimo etc… todas ellas más que recomendables.
Además hay la enorme producción de Walt Disney, todas mientras vivió su fundador, o las magníficas películas musicales como ‘7 Novias para 7 hermanos’ o ‘Los Chicos del Coro’ entre otras.

El cine además reúne las cualidades que Wagner proponía para el Arte del Futuro, el Gran Arte: la unión de imagen, texto, acción teatral y música. Y todas ellas llevadas casi a la perfección técnica al poder repetir las malas tomas y poder seleccionar los trozos mejores en el resultado final.
De esa forma los mejores músicos actuales, no los famosos del espectáculo sexista-musical sino los compositores de calidad, trabajan precisamente en el cine y han dado obras musicales realmente geniales dentro de las películas.

Para analizar los motivos que han llevado a esta calidad de valores y sensibilidad, frente a la decadencia de las otras artes, hemos de recordar el mensaje de Wagner en Los Maestros Cantores: “dejad que el pueblo juzgue también la obra de arte, respetando al mismo tiempo la Tradición artística”.
O sea la base ha sido unir la NO ruptura con una tradición occidental de expresión sensible junto a un destino popular. Esta ha sido la salvación del cine como Arte.
Por una parte la ruina del ‘arte y ensayo’ en el cine, intento de romper con la tradición de expresión sensible, y por otro el hecho de que el cine llega a la gente, vive de la gente, no de los críticos ni de las élites políticas corruptas.
El cine de calidad no está subvencionado sino que debe vivir de las entradas que la gente paga. Esto no es así en ningún otro arte actual, donde todo vive de subvenciones o de la promoción de multinacionales, Bancos, Museos, organismos públicos, etc…. y así el dinero de la masa popular no influye en nada.
Las grandes productoras de cine saben que si no venden su producto a la gente, se arruinarán. Y por otro lado se han convencido de que ‘lo abstracto y extravagante’ no es popular. De forma que por propio interés han creado obras de arte sensibles para el estado medio popular, que aun conserva los valores tradicionales, los del nacionalsocialismo.
El peligro del cine en el futuro, y cada vez se ve más, es que las nuevas generaciones han sido ya educadas y imbuidas en anti valores, de forma que poco a poco hay cada vez más público que acepta películas repletas de basura moral, aunque esto es en general minoritario, y aun se deben disimular los mensajes corruptores para ser aceptado por el pueblo. De ahí que cada vez es más difícil encontrar películas de grandes valores, aunque aun las hay.
El cine es sin duda el Arte del Futuro, pero solo si el Futuro tiene Arte, si el sistema no nos lleva a un futuro sin Arte, pues el cine, al fin y al cabo, no es más que una herramienta, que sin un pueblo que exija y pida sensibilidad y arte elevado, no tiene más futuro que ser el medio al servicio de la porno-película y la propaganda sionista.

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