miércoles, 21 de agosto de 2013

El Problema Identitario Europeo En Las Religiones





EL PROBLEMA IDENTITARIO EUROPEO EN LAS RELIGIONES

El respeto y admiración por la identidad de un colectivo humano implica una división de la humanidad en grupos identitarios, sean de base étnica o cultural, idiomática, religiosa, política, económica…..
Porque la actual manía contra las identidades se basa sólo en atacar y combatir a los que proponen identidades étnicas y culturales, no a las demás divisiones. Los partidos democráticos ‘nacionalistas’ son partidarios de una gran ‘identidad’ idiomática, ‘catalán es quien habla catalán’ vienen a decir los de ERC y CiU. Heribert Barrera en su debatido libro también centraba todo en la ‘diferencia de idioma’…. excusa que muchas esconde el interés en ‘controlar el dinero y el voto’ más que otra cosa, por parte de partidos que se llaman ‘nacionalistas’ pero cuya ideología es absolutamente mundialista o globalizado en todo.
Y el marxismo mantiene muy vigente la ‘identidad económica’, o sea las ‘Clases’. Toda su literatura y su ideología se basa en centrarse en las diferencias de ’clase’. El proletariado es la ‘raza del marxismo’, y por supuesto las leyes democráticas que condenan las discriminación no incluyen NUNCA una condena a la discriminación ‘por motivos económicos’, lo que significaría la prohibición del marxismo y el capitalismo. El marxismo reclama la dictadura de una ‘clase’ y en todo caso ‘la lucha de clases’ está oficializada en la huelga y la actitud sindical-marxista.
Las Iglesias practican un curioso sistema de ‘discriminación religiosa’… los que no son de su religión serán condenados a penas terribles tras la muerte, y quedan en vida ‘segregados’ de la ‘comunidad o iglesia’, cuando no despreciados como ‘pecadores’, culpables de ‘pecado’.
Podemos imaginarnos que pasaría si los grupos identitarios propusiéramos en nuestros textos la ‘guerra de las razas o culturas’, la lucha contra las otras etnias mediante huelgas o sindicatos de ‘culturas’, y editáramos un catecismo o ‘Corán’ donde se propusiera para los que mezclen o atenten contra las etnias o culturas penas de infierno, pecado y condenación eterna…. Es seguro que iríamos a los tribunales por alguno de esos delitos de reciente invención del pensamiento único.
Así pues el problema único es la ‘identidad’ basada en la cultura y la etnia. Y sobre este tema las religiones, que es lo que vamos a tratar de analizar en este texto, no tienen una ordenación oficial pero si una posición coyuntural.
Todas las religiones monoteístas mundialistas se basan en que los hombres son hijos o siervos de dios con el mismo ‘valor’, hay en ello una diferencia con las idea politeista de ‘dioses nacionales’ (valores nacionales identitarios), que podemos aun ver en el judaísmo, que habla de ‘pueblo elegido’, y debe ser considerado una ‘religión nacional’.
Pese a esa posición igualitaria en lo ‘moral’, nada hay que impida a un cristiano o islámico considerar positivo y correcta la postura identitaria y la resistencia al mundialismo y la destrucción de las identidades étnicas y culturales. Ha habido muchos cristianos que han defendido esta identidad ‘popular’ y han bendecido el combate contra las invasiones o degradación de la cultura e identidad popular.
Pero las Iglesias no son solo ‘religiones’, son organizaciones humanas influidas y presionadas, cuando no dominadas, por los poderes del momento. Y así ahora las iglesias están bajo el dominio del Pensamiento único mundialista y por ello le apoyan en su condena a la identidad étnica y cultural.
Estas posiciones temporales de las Iglesias no tienen importancia alguna, y han sido siempre, en toda la historia, una absoluta desgracia para el verdadero sentimiento religioso.
El problema es si realmente una religión es capaz de apoyar o de comprender, no en este momento, sino en un momento futuro en el cual los poderes públicos no la fuercen en un sentido contrario, la identidad cultural o étnica europea.
El cristianismo ha dado sobrados pasos en este sentido, tanto a nivel histórico como culturalmente, el cristianismo se ha imbricado a fondo con la identidad y cultura del pueblo indoeuropeo, aunque sus orígenes sean externos a ese entorno. Pero desde hace ya casi 1800 años ha sabido adaptarse totalmente a la identidad europea. Ha adoptado la lengua indoeuropea como lengua ‘sagrada’, abandonando el arameo y el hebreo. Ha adoptado las fiestas paganas o tradicionales indoeuropeas, cambiandolas su significado oficial pero dejando en el fondo su significado tradicional. Ha impregnado las artes de Europa totalmente, dando una obra artística de primera categoría. Con gran acierto evitó la manía iconoclasta, de odio a las formas y las representaciones, dando lugar a un arte representativo fantástico, que ya tenía su antecedente en la Grecia clásica.
El traslado del centro espiritual cristiano a Roma, dejando Jerusalem, en la primera generación cristiana, es un paso fundamental de integración que no ha tenido otra religión.
Y tiene muchas declaraciones y posiciones a favor del europeismo tradicional, incluso étnico, durante su historia, de forma que bastaría un cambio del ‘ambiente político’ para que el cristianismo pudiera encontrar ‘excusas y raices’ suficientes como para ser respetuoso y animoso con una política identitaria europea.
En cuanto al Protestantismo es preciso comprender su repercusión en este tema identitario, muy poco conocida a veces. El sistema protestante, dejando aparte toda su teología religiosa, representa a la postre una ‘nacionalización’ del cristianismo, un abandono del mundialismo centrado en Roma a cambio de la creación de ‘religiones nacionales’ basadas en la ‘libre interpretación’ y a la vez es una sujeción muchísimo mayor de las iglesias al poder del Estado. Eso, que es adecuado a la tradición indoeuropea de ‘religiones nacionales’, comporta también el problema de que cuando el Estado es un siervo del capitalismo y el mundialismo actual, el protestantismo degenera mucho más rápidamente junto al Estado, y no sabe resistirse a las presiones del poder. Por eso actualmente el protestantismo está mucho más dominado por las presiones y degeneraciones del mundo actual. Pero a la vez es mucho más fácil de reconducir y de sujetarlo al poder identitario si se domina el Estado.
En cambio tenemos serios problemas cuando tratamos el Islam. No se trata de un problema religioso, no es que el Islam tenga como religión menos calidad o menos capacidad mística, espiritual o sensible que el cristianismo, sino que sus posibilidades de integración en un entorno identitario europeo es realmente casi imposible de imaginar sin grandes cambios que no se han realizado, ni se tiene vías de realizar, dentro del propio Islam.
Su lengua sagrada es semita, y está tremendamente integrada en toda la esencia religiosa del Islam, en sus rezos, tradiciones, fórmulas, etc…
Su arte es iconoclasta, anti griego, lejano totalmente de la tradición artística europea, con su prohibición de la representación divina e incluso humana en los centros religiosos. Sus textos religiosos son casi todos de origen extra europeo, y las comunidades islámicas en Europa son casi todas de origen también extraeuropeo, ya sea por la inmigración, ya sea por un origen en el dominio turco contra Europa.
Si, hay también raices islámicas europeas pero son débiles, escasas y no han realizado realmente los ‘deberes’ de integración identitarian europea que ha realizado el cristianismo durante siglos.
La lucha identitaria no es religiosa en sí misma, y puede abarcar una amplia gama de espiritualidades coherentes con la identidad europea, no pide dogmas religiosos concretos sino solo una capacidad de integración con el europeismo cultural y sensible, artístico, popular.

Publicado en Barbarian

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