lunes, 23 de diciembre de 2013

Mis Navidades-Andres Marquez





Como algunos no lo sepan, lo digo por acá, yo no soy católico, fui bautizado y criado en un hogar católico, pero no practicante, fui a una secundaria católica, con curas y todo el confite, pero no soy católico en el sentido de ir a misa, seguir el código de los 10 mandamientos y lo que un buen católico debe hacer para ganarse el cielo. antes de que frunzan el ceño, les digo que me siento pagano....no , no estimado/a no frunza mas las cejas, no soy de esos que se introduce en los bosques a rezarle a Odin ni hace ofrendas a Cernunnos, sino que lo que de ambas espiritualidades me agrada es su comunión y el poder de unir a las personas alrededor de un ideal. Lo que comúnmente se llaman tradiciones.

Cuando era niño, allá lejos en el tiempo, diría que unos 25/30 años atrás, la Navidad era en mi familia una festividad completa, eramos mis viejos, ambos ya fallecidos, mi abuela, también fallecida, usualmente un tío o tía y su familia, y nosotros, 4 hermanas y yo. El día arrancaba con rituales, ese era EL día, uno diferente a todos los demás, recuerdo que mi abuela me contaba que ese día nacía el Niño Jesús, el niño Dios, y era Él que nos hacia unos regalos por haber sido buenos hijos durante el año. La tarde era obligatoria la siesta, así mi mama se ponía a limpiar toda la casa, y la pucha que era, y sigue siendolo, grande, enrome, y así debía ser para que vivan 7 personas usualmente, en ella, y luego era prepararse para la llegada del niño Jesús. Bien bañado, bien peinado y bien vestido, y aguantar así de lindo, desde las 8 de la noche hasta por lo menos las 12. Había que estar presentable, porque ese día, no venia cualquiera a visitarnos, sino que era el mismísimo Jesús.

Y hay que tener quieto a una criatura de 5 años....

En esos momentos, al caer la noche, mi mama prendía el televisor, en esos años no había cable y en mi casa teníamos un televisor enorme, uno de los pocos de esos años,era, para los cánones de esos años, un televisor enorme, era de 29 " y tenia un volumen muy fuerte, En esos años solo había dos canales de aire, y ambos daban solo villancicos o canciones relacionadas, no había basura ni programas llenos de estrellitas histéricas, no, nada de eso, sino solo buenas canciones, que de tanto haberlas escuchado, las sabíamos de memoria, e incluso, hasta el día de hoy puedo cantarlas. Una, la que mas me gustaba era la de "Los peces en el Río", y con mis escasos años me preguntaba como era que los peces podían beber en el río???

Alegres dilemas de un niño de 5 años....

Pero mis ojos siempre fijos en el árbol de Navidad, de casi 2 metros de alto y con mas de 200 pelotittas. Armarlo y adornarlo llevaba horas.

Y las horas avanzaban, llegaba mi abuela, mis tíos, todos, pero yo seguía preguntándome porque el gran misterio:"Cuando vería al niño Jesús llegar trayendo los regalos? Eso era algo que me carcomía. Le pregunte a mi mama y ella me respondía que el niño Dios, a pesar de ser niño, también era Dios y que por eso el podía hacer muchas cosas maravillosas. Pero eso tampoco me dejaba satisfecho....

y mis ojos seguían fijos en el árbol...

Y las horas pasaban con mi mama retandonos porque sacábamos algo de comida, o porque molestábamos demasiado y no dejábamos tomar mate a los grandes. Mis padres nunca permitieron que siendo niños manipulemos ningún tipo de pirotecnia mas sofisticada que una estrellita o una bengala pequeña, tuve que tener 17 años para poder usar pirotecnia mas avanzada. Y esas medidas fueron muy sabias, porque nunca jamas tuvo que correr ni mama con alguno de sus hijos con la mano quemada o con algún tipo de lesión seria por mal uso de pirotecnia o porque se le daba una bomba de estruendo o un petardo poderoso a un niño.

Y ya armábamos la mesa, afuera en el patio porque hacia calor y así se podía ver mejor los fuegos artificiales a la hora elegida. en mi familia siempre se ponía la mesa pasando las 11 de la noche, cerca de la medianoche, se comía algo, luego se brindaba y nos poníamos a ver los fuegos artificiales y luego era la hora de los regalos.

Y mis ojos seguían fijos en el árbol....

Ya eran las 10 de la noche, la hora en la que el niño Jesús vendría se acercaba. Insisto en este punto porque veo ahora como se machaca con Papa Noel y todo eso asunto, muy ligado al consumismo yanquee, consumismo que se apodero de nuestra Nación, y eso es algo lamentable, muy triste. Tradicionalmente en Argentina, la figura fue la del Niño Jesús, se festeja la Navidad, la Nativitas, en este caso de Jesús, que se hizo coincidir con otros nacimientos, como el de Mitra, pero en Argentina, de tradicional carácter católico, fue el niño Dios y no un personaje reformulado por una empresa de gaseosas.

Y la comida era servida, la hora se acercaba, uno lo sabia porque la pirotécnica arreciaba, y daban las 12, todos nos saludábamos, y mi mama nos alejaba, invitándonos a ver los maravillosos fuegos artificiales en un bello cielo, poblado de estrellas. Luces y sonidos en una gran fiesta donde se revalorizaba el amor al prójimo, el amor a las tradiciones, el amor a los antepasados.

Y entonces nos llamaba mi abuela y nos decía que miremos las cosas que el Niño Jesús nos había regalado. y yo , maravillado, seguía preguntándome en que segundo, que me había descuidado, la magia había ocurrido. Porque para mi eso era magia....Tiempo después empeze a sospechar, al descubrir sin querer a mi abuela entrando por el fondo de mi casa con 2 bolas enromes, llenas de paquetes. Eso no me causo ninguna frustración, simplemente pensé que el niño Jesús ese año debía estar muy ocupado, por eso le pidió a mi abuela que le de una mano. Y ya mas grande, tampoco me hizo ningún daño saber que eran los padres los que compraban esos regalos, lo supe una Navidad muy triste, porque mi padre estaba en un trabajo muy mal pagado y el país entero estaba muy mal, tenia 11 años, corría el año 1989, y esa fue una Nochebuena muy austera, no hubo regalos, pero igual nos divertimos mucho. Aun cuando no hubo regalos. Nadie hizo una escena ni recrimino nada. Y recuerdo una Navidad mas reciente, donde contemple una escena horrible, viendo como uno de mis sobrinos le recriminaba a la madre que le había regalado una cosa que no quería. Nosotros recibíamos todo lo que nos daban, aun cuando no era lo que queríamos, pero era un regalo de un niño, el niño Jesús, como enojarse con eso?

Y la noche se prolongaba porque venían los vecinos, trayendo sidras y comidas, y había que probar todo, y se seguía brindando, y luego seguían viendo otros vecinos y así ya se armaba una improvisada pista de baile. sin embargo nadie se embriagaba, según recuerdo, hasta el punto de perder la compostura, algo muy común en estos años, y sumamente lamentable por cierto.

Y el sueño me vencía, y me llevaban en brazos hasta mi cama, abrazando el regalo del Niño Jesús que por nada del Mundo quería largar y mi ultimo pensamiento fue:

-"Quizá el año que viene pueda verlo"



En esos años, teníamos otras tradiciones, heredadas de nuestros antepasados, y no estas otras, introducidas por el globalismo capitalista. Por eso es necesario rescatar del olvido esas tradiciones. Quizá recuerde esos años con mucho idealismo y romanticismo, sin embargo agradezco que así haya sido. Y deseo que esas cosas regresen, no deseo estas Navidades, llenas de consumismo, de endeudarse hasta los ojos, de ver miles de jóvenes ebrios, pasando vergüenza, vomitando en las aceras, ver muertos por rencillas entre borrachos. Esas Navidades no deben ser, tenemos que mostrar a los nuestros, que otras Navidades son posibles.

Saludos y Feliz Navidades a todos mis Camaradas.

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