jueves, 5 de diciembre de 2013

Sudafrica-La Gran Esperanza Blanca

INFORME: SUDAFRICA

(LA QUE FUE LA GRAN ESPERANZA BLANCA)


           ANTECEDENTES HISTORICOS:

           Sudáfrica es un país extenso, unas tres veces España, situado en el extremo meridional de Africa, con riquezas naturales por doquier y por ende el único país de continente con una economía que se asemeja, o es incluso superior, a numerosos paises occidentales. Es el único país africano que no sufre miseria, donde la educación gratuita está garantizada a todos los ciudadanos, sin excepción de clase social, y donde todos reciben atención médica. Curiosamente es este mismo país el que ha sido centro de mira de todos los pseudo-"defensores" de la Libertad y Derechos Humanos en los últimos treinta años. Nunca se preocuparon de los sistemáticos quebrantamientos de los derechos humanos más elementales en otros paises de la zona (genocidios étnicos, torturas, violaciones, hambrunas organizadas), pero sí del tremendo problema que significaba que no podían votar para el Parlamento los ciudadanos sudafricanos de color. Todo ello porque el gobierno era dirigido por hombres blancos.
           Pero no se trata de un residuo colonial...¡ se trataba de un país blanco hasta que llegaron los de color negro y asiáticos !
           En el siglo XVII, es decir hace más de 300 años, los primeros colonos blancos se asentaron en la parte sur del país. Eran holandeses que buscaban nuevas tierras para establecerse. En aquella época apenas si había nativos en la zona, debido a la dificultad para la emigración de los pueblos negros para poder atravesar los desiertos del norte del país y las bandas de la mosca tse-tse. Los pocos nativos existentes aceptaron fácilmente la dominación blanca, e incluso se fueron mestizando poco a poco durante el transcurso de los siglos, dando lugar al grupo que se denomina hoy "coloreados", que en realidad son los verdaderos nativos de Sudádfrica y no los negros. Los sudáfricanos de color negro son en un 90% descendientes de los negros que emigraron al Sur tras vencer el hombre blanco la plaga de la mosca tse-tse y colonizar el desierto. Tras un siglo de dominio holandés en el que se había convertido en un paraiso de libertad para los refugiados de las guerras de religión que asolaban Europa (llegaron hugonotes franceses, alemanes, escandinavos conformando un remanso de paz y de tranquilidad espiritual y democrática así como de desarrollo intelectual y empresarial), los británicos asumieron la dirección de la colonia provocando un resentimiento entre ambas comunidades que hizo que un grupo amplio de colonos campesinos ("Boer" significa campesino en holandés) decidieran, a principios del siglo XIX, iniciar una nueva segunda emigración en busca de la tan ansiada libertad, fuera del dominio británico. Es lo que se llamó el "Gran Trekk", donde los líderes boers como Pretorius o Potgieter se convirtieron en míticos caudillos de un pequeño pueblo de apenas unas miles de almas.
           Durante décadas pudieron vivir en libertad, manteniendo sus costumbres religiosas y tradiciones morales de honestidad, trabajo, familia y la lengua hasta que el imperialismo británico, financiado y alentado por la banca judía, volvió nuevamente a  atentar contra el pueblo Boer mandando un ejército de medio millón de hombres para doblegar a unas decenas de miles de campesinos con armamento ligero. Tras dos guerras, en las que los británicos incluso utilizaron métodos como el asesinato de mujeres y niños (uno de cada dos niños fueron asesinados y una de cada tres mujeres) para doblegar a los invictos campesinos boers, se impuso la Pax Británica, pero se habían ya sentado las bases para un odio eterno hacia el mundo anglosajón por parte de los boers, que jamás podrán perdonar el genocidio infringido por los británicos, en nombre de la "Democracia" (¿Os recuerda algo este argumento?).
           A principios de este siglo, gracias al esfuerzo colectivo de los boers, recordemos que son un pueblo europeo, germánico con profundas raices galas, el país era un lugar próspero, donde la economía florecía. Los británicos habían tendido que aceptar que los boers cada vez más asumieran el control de su país y para poder dirigirlo se ideó un sistema político basado en la igualdad de las razas pero con un desarrollo por separado, que se le llamó Apartheid. Gracias a este sistema, durante décadas, mientras el resto de Africa se hundía en luchas tribales y hambre, Sudafrica emergía como un coloso entre los paises del mundo, no sólo en Africa.
           Pero nuevamente la envidia y la codicia de los grandes capitales decidieron acabar con este pequeño pueblo boer que no participaba de las premisas impuestas por la ONU y no se sentía parte de ningún "Orden internacional" pues sus preocupaciones se reducían a sacar adelante a su familia, a su pueblo y labrar el futuro de los que vendrían. El Capitalismo inició una serie de reformas en los años 70 y 80 que llevaron a la creación de guettos obreros, como cualquier suburbio obrero europeo, donde la droga y la pobreza eran caldo de cultivo para el radicalismo negro, algo que jamás había sucedido mientras los negros estaban en sus zonas tribales, trabajando para ellos mismos o para los colonos blancos.
           Es curioso comprobar como, aun habiendo recibido una incesante propaganda del sistema durante décadas, los periodistas que viajan o los turistas que visitan Sudáfrica siempre terminan aceptando que la situación del Apartheid no era del todo mala. Y es que la mayoría de los críticos contra el Apartheid jamás han estado en el país ni lo han conocido. Un caso concreto es el del periodista español Alfonso Rojo, nada sospechoso de filoracista, que visitó Sudáfrica durante varias semanas justo antes de ceder De Klerk el gobierno a Mandela y sus secuaces. Sus crónicas terminaron por reflejar una clara simpatía por el pueblo Boer, y su libro ""La odisea de la tribu blanca" es claramente proboer.

           SITUACION POLITICA:

           En 1992 se celebró el famoso referendum, promovido por el Partido Nacional liderado por F. DE KLERK, aprobando por mayoría absoluta el proceso de reformas iniciado años antes para dar paso a una sociedad que enterrase el APARTHEID (que no debe confundirse con discriminación u odio racial como la propaganda del sistema nos ha venido bombardeando). En Abril de 1994 se celebraron las primeras elecciones donde los ciudadanos sudafricanos de raza negra pudieron ejercer su voto para elegir al gobierno de la república, el resultado estaba cantado y Nelson Mandela con su Congreso Nacional Africano obtuvo la mayoría absoluta. El Congreso Nacional Africano, y otras organizaciones más o menos radicales pero con los mismos fines, habían estado languideciendo durante décadas, cometiendo más asesinatos entre su propia gente que sabotajes contra el gobierno blanco. Nelson Mandela, hoy aclamado y premio Nobel de la Paz, estaba encarcelado por asesinato mientras su esposa, Wynnie, se dedicaba a la promiscuidad sexual con ritos sádicos con menores, algo que no es una simple acusación sino un hecho probado que la llevó incluso a tener que separarse de Mandela.
           La gran mayoría de la población de color no participaba del comunismo racista de Mandela, cuyos esloganes preferidos eran "Un colono, una bala" o "Matad al Boer" mientras aprovechaban la sorpresa para saquear y asesinar a familias blancas cuyas granjas estaban situadas lejos de las zonas pobladas. Dado que el Comunismo ya no era una ideología aceptada por el Sistema liberal, se le instó a renegar del mismo, aprobar la economía liberal y hacer profesión de fe prosionista (Hasta entonces era antijudio debido a las excelentes relaciones entre la industria armamentística israelí y sudafricana). 
           Entre estas dos fechas (1992-1994) el mundo radical boer (entendiendo por Boer a los blancos, incluso angloparlantes, pero partidarios del Apartheid) se movilizó para detener en lo posible el desmantelamiento de un sistema político ejemplar y que había hecho de Sudáfrica una de las potencias económicas del mundo y de mayor nivel de vida.
           Desgraciadamente el fracaso para poder movilizar a la población civil blanca, dividida en primer lugar por la infranqueable barrera de las culturas anglosajona y la nórdica de los Boer, dos idiomas, dos visiones del mundo, pero además dividida entre zonas rurales y zonas urbanas. La población anglosajona es mayormente liberal en lo político, influenciada por los parámetros culturales de EEUU, con una gran influencia del elemento judio entre sus filas. La población hebrea representa el 5%, pero el 15% en las zonas urbanas, de la población de color blanco de Sudáfrica y están ubicados en todos los puestos de dirección del país (varios ministros en el gobierno Mandela son hebreos, por no mencionar la banca y las finanzas, en lo político están en todos los partidos, en especial en el Partido Comunista, coaligado con Mandela, cuyo dirigente Joe Slovo, fallecido hace unos meses, era un judío lituano) excepto en las zonas rurales y el ejército.
           Además el mundo Boer se ha visto debilitado por la deserción de las clases urbanas (concentradas en las grandes urbes industrializadas de Johanesburgo-Pretoria y Ciudad del Cabo que reunen un 20% de la población blanca del país) que se han visto sometidas a una permanente y progresiva liberalización durante la última década. El mundo boer, religioso y conservador, rara vez han salido de sus reducidos confines ni hablan idiomas, campesino y defensor de la tierra y de los valores tradicionales, ha quedado reducido a zonas muy delimitadas el mapa, concretamente en la zona de Transvaal y del Estado Libre de Orange, que geográficamente representan una extensión similar a la mitad de España, más que suficiente para una población de apenas 3,5 millones de habitantes, incluyendo la capital del país y algunoos cientos de miles de anglosajones.

           GRUPOS POLITICOS RADICALES BOERS:

           A) El Partido Conservador, liderado por Andries Treurnicht  (nacido 1921), es una escisión del Partido Nacional que había venido gobernando el país durante décadas. No se puede catalogar como radical o NR en el sentido clásico pues comparte las posturas liberales del partido Nacional en lo político, admitiendo la liquidación del Apartheid, sin embargo se opuso a la reforma política. Muchos lo consideraron una maniobra del Partido Nacional para detener a Jaap Marais ,que al comienzo de las reformas lideraba la oposición blanca y que en las elecciones de 1989 obtuvo el 31% de los votos.
           Desgraciadamente los hechos parecen darle la razón a aquellos que opinaban de esta manera pues en la actualidad el Partido Conservador está en el Parlamento de Mandela y colabora con él. En las zonas Boer es el partido mayoritario con más del 50% del voto blanco.

           B) VolksFront (Frente Popular); organización creada ex profeso para reagrupar a los blancos que votaron NO a la reforma política y que está liderada por el General Constand VILJOEN, un militar con una aureola que lo hacía el idóneo para liderar a su pueblo en esos momentos tan difíciles, que sin embargo parece haberle fallado. Es una coalición de grupos y partidos, compuesto por el Partido Conservador, el HNP e independientes de prestigio como el Profesor Johan SCHABORT, el que fuera profesor de la Universidad de Johanesburgo y dirigente NR durante los años 70, encarcelado incluso durante la época del Apartheid por sus postulados racistas. Sin embargo hoy el Frente Popular Afrikaner hoy es más un apéndice del Partido Conservador, y muy desprestigiado, que intenta llegar, mediante concesiones, a un acuerdo para un estado nacional blanco, el llamado "Ethnostate" o Estado étnico, dentro de la federación de la República Sudafricana, algo para lo que Nelson Mandela ya ha dicho que no.

           Las concesiones han llegado tan lejos, que de amenazar con una guerra interracial en 1993 y reclamar un 16% del territorio de Sudáfrica, lo que les dejaría a los boers aproximadamente una extensión como la de los paises catalanes en su conjunto para unos cinco millones de habitantes, más que suficiente, para ahora aceptar una provincia autónoma de tan sólo un 3% , menos que una provincia española cualquiera, que además, no podría ser un estado étnico puramente ya que el General Viljoen ya ha firmado (Abril 1994) un acuerdo con Mandela para "promover democracias no-raciales". Igualmente, en lo ideológico, se acercan cada vez más a las posturas liberales del Partido Conservador, incluso atacando el principio del nacionalismo boer con frases como "el Nacionalismo tiene un potencial destructivo", pronunciadas por el Secretario General del Frente, Johan Wingard, en el Congreso del mismo. Esto imposibilitaría el desarrollo de un estado boer y haría imposible el sueño de libertad.

           C) HNP-Partido Nacional Reformado, liderado por el veterano Jaap Marais, inteligente y formado, que abandonó el Partido Nacional, del que era su más firma promesa, en fecha tan temprana como 1969 cuando se iniciaron las reformas políticas y como protesta por la línea aperturista en materia racial del gobierno. Ideológicamente se considera demócrata, conservador, nacional-cristiano en concordancia con la tradición luterana de los boers, pero racista y a favor del Apartheid. Obtuvo el 14,1 % de los votos y se perfiló como un claro competidor con el hasta entonces inatacable Partido Nacional. El ascenso del Partido Conservador ha venido a frenar esta promesa, en medio de sospechas de estar manipulada la creación del Partido Conservador. Publica un semanario de información general "Die Afrikaner" y reune a la población de habla boer que desea volver al sistema del Apartheid. Participante primero en el Volksfront lo abandonó al comprobar su postura entreguista, igualmente se negó a participar en la parodia de elecciones de abril de 1994 que dieron la victoria a Nelson Mandela. Hoy se le considera uno de los movimientos mejor organizados políticamente y que puede agrupar y dirigir políticamente el mundo Boer aunque ha renunciado a participar en el Frente Popular del General Viljoen y en las elecciones multiraciales, que las considera una farsa y un fraude.

           D) AWB- Movimiento de resistencia Boer, liderado por el carismático Eugene TERREBLANCHE (1941), un típico Boer (grandullón, de barriga crecida por la cerveza, con barba y un vozarrón) de Ventersdorp (Transvaal) no es sino una organización radical, nacida en 1973, que postula tomas de fuerzas y que reune a los sectores más jóvenes y duros del mundo boer de las zonas rurales, habiéndose convertido en una especie de milicia, a lo americano, o de seccciones de asalto de los partidos boers anti-reforma. Mucho de los dirigentes del Volksfront y del HNP provienen del AWB donde fueron dirigentes. Es el grupo que más publicidad ha recibido pero su inoperancia política es obvia. Sus boletines, reducido al "Sweepslag", muestran una falta clara de formación ideológica y de visión global del problema.
           Ideológicamente se consideran de "ultraderechistas" y admiradores del NacionalSocialismo (El Mundo, 31.01.1993), aunque sea dudoso que sepan ni siquiera el significado del término, utilizando una simbología y parafernalia claramente nazi.  Sin embargo moviliza a unos 5-10.000 militantes activos, procedentes de las zonas rurales, y de todas las clases sociales, aunque mayormente de formación cultural baja.     Desgraciadamente infiltrados por los eficientes servicios de seguridad sudafricanos que neutralizan cualquier acción violenta. 
           E) El Partido Boer, de Robert van Tondern, un veterano septegenario combatiente por la libertad e independencia de la patria Boer frente al mundo anglosajón. Es quizás el más realista y formado de todos, aunque no disponga de gran número de militantes y seguidores. Edita un periódico mensual llamado "Boerant". Propugna la creación de un estado boer donde se puedan desarrollar en paz con los demás pueblos de áfrica. En privado se declara Nacionalsocialista, sin embargo por táctica política se declara simplemente nacionalista pero con marcadas tendencias conservadoras y tradicionalistas. 
           Mantiene contactos con Organizaciones No gubernamentales internacionales y de la ONU para la protección de la minorías étnicas pues mantiene que el pueblo Boer es y ha sido discriminado desde la llegada de los británicos y que su cultura corre el peligro de extinción.
           Obviamente su éxito en estos foros ha sido mínimo, pues , como el mismo van Tondern manifiesta, "hace falta ser comunista para que te admitan en estos foros internacionales del sistema". Mantiene contactos con el Vlaamse Blokk flamenco, que coopera con ellos económicamente.

           F) Otros grupos:  Aunque no sean grupos organizados propiamente dicho, reunen alrededor suya a militantes y simpatizantes de tendencias variadas, que en ocasiones colaboran con los antes mencionados o son fruto de escisiones. El más destacado es el que reune alrededor del Carel Boshoff (1927), un millonario y ferviente religioso que ha lanzado la idea de una nueva marcha de los Boers hacia zonas despobladas, donde la población de color sea minoritaria y así ha fundado Orania, una ciudad artificial, junto a unos cientos de seguidores, cerca del desierto del Kalahari. De corte cultural e ideológico no tiene mucha influencia real aunque ha influido considerablemente en el mundo cultural boer. Otro órgano de la oposición balknca sudafricana es la revista IMPACT de la veterana Wendy James, editada en Johannesburgo en inglés, es de las pocas voces radicales problancas que hay en el mundo anglosajón sudafricano, tras la desaparición del SOUTH AFRICAN OBSERVER de Keith Brown. Desea mantener la lucha cultural, con ideas de la Nueva Derecha, en un país donde precisamente se hecha en falta la formación ideológica. IMPACT es altamente recomendable para conocer de cerca y seguir la evolución de Sudáfrica. Durante unos meses ha trabajado en el extranjero preparando una amplia organización en el supuesto de estallar una revolución negra, pero ha vuelto a Sudáfrica para continuar el combate desde allí.

           EL FUTURO HOY:
   
           Tras la toma de posesión de Mandela y sus lacayos, se esperaba una revuelta violenta de los negros, y luchas tribales entre los diferentes grupos (Xhosas dirigidos por Mandela y los Zulus encuadrados en el movimiento Inkatha) y una tercera guerra Boer para defenderse de los negros y de las tropas de la ONU que intervendrían para "pacificar". Se rumoreaba que EE.UU. ya había construido bases de apoyo logístico en la vecina Botswana para una posible intervención en Sudáfrica. En los ambientes NR europeos y americanos se esperaba, casi con ansiedad, el estallido de la violencia blanca en Sudáfrica, casi buscando así una nueva guerra donde poder ver reflejadas nuestros ideales aunque sería Croacia quien nos daría esa triste satisfacción, que no muestra sino como somos unos cómodos burgueses que cada vez nos estamos acostumbrando más a tomar parte por uno u otro bando delante del TV y con las noticias de la CNN.
           Pero, con sorpresa de todos, no sucedió así. El Orden Internacional, consciente de estar viéndoselas con un pueblo complejo, el Boer, que no estaba dispuesto a rendirse fácilmente optaron por la via más larga para su destrucción. No ha desmantelado los partidos radicales, permite una solapada libertad de prensa, no ha desarmado a los blancos como se temía. ¿Cómo actuarán entonces contra los blancos?.
           El apoyo a los grupos radicales blancos ha ido en crescendo los últimos años, así en 1981, cuando se perfilaba la reforma política aunque no sabiendo que iba a tener estas consecuencias, el voto radical totalizaba el 15,5%, seis años más tarde llegaba al 29,9% y en 1989 era el 31,6%. Sin embargo el Partido Nacional, gracias al apoyo de las clases urbanas y del sur del país, anglosajón u holandés integrado (descendiente de los holandeses que no participaron en el Grand Trekk), así como de grupos como los asiáticos, indios o coloreados, logrará mantener su hegemonía como segundo partido del país tras el Congreso Nacional Africano de Mandela en las elecciones de 1994. En las zonas rurales, las elecciones parciales celebradas extra oficialmente manifiestan que el sentimiento de frustración entre los blancos va en aumento. Sin embargo la desmovilización es patente. Los cuerpos de seguridad del estado y el ejército, otrora poderosos defensores del mundo Boer y que mantuvieron a raya a todos los grupos terroristas negros durante décadas en todos los frentes (Angola, Rodhesia, Mozambique, Namibia) ahora está siendo infiltrada por elementos afines al cambio político. Los altos jefes sospechosos de afinidad con los Boers han sido relevados del mando, se han incorporado unos 10.500 exterroristas negros al ejército y 1.600 a la policía.
           Dos antiguos convictos recibieron el rango de Teniente generales y nueve el de generales. En la policia el caso es similar, uno de ellos ha sido brigadier (el cargo de mayor graduación) y doce coroneles. Aparte de centenares de "oficiales" que ahora deben compartir el mando con los oficiales y jefes blancos.
           En la industria, minería y sector servicios, los poderosos sindicatos negros están relegando a los trabajadores blancos, más cualificados y están provocando que no se produzcan nuevas contrataciones de blancos, en especial en el sector público y de la administración pública. Así se desea provocar una emigración blanca y la toma de control de estos sectores por parte de los negros. No es sino una obviedad resaltar que la política de Mandela es precisamente aprovecharse de los blancos, que controlan y dirigen la economía del país, hasta que no le sean útiles más y puedan los negros dirigirlo. El desorden y la inseguridad ciudadana se están adueñando del país donde el desempleo y descoordinación en la administración pública crece. Sudáfrica se ha convertido de la noche a la mañana en un país "moderno" con desempleo, bandas de ladrones que operan a la luz del día (Hasta los basureros portan armas, algo que llama la atención al visitante), el país con mayor índice de robos de vehículos (como bien nos lo advirtió la casa de alquiler de coches cuando llegas allí), y una pobreza galopante en los barrios marginales donde ser del partido de Mandela es la única seguridad de no ser quemado con una llanta de caucho.
           Aunque ahora reina una calma tensa en Sudáfrica, no es menos cierto que hay voces alarmistas y signos que presagian la tormenta. Mandela, que ya supera los 70 es un hombre con una salud delicada y en la sucesión en el liderazgo de su partido los halcones parecen ser los que más posibilidades tienen de asumirla. Son aquellos que, apoyados en los elementos radicales y los grupos ex-terroristas, desean hacer la revolución negra inmediatamente y no esperar como les ha pedido Mandela.         Mientras los grupos radicales blancos sueñan con un golpe de estado del ejército que les devuelva su añorada Sudáfrica que ellos mismos abandonaron. No pueden quejarse, la situación actual es fruto de su propia inoperancia para oponerse a unas medidas que estaban destinadas a arrebatarles su poder. El Sistema ha propugnado sujetos como Eugene Terre Blanche, que representan perfectamente el prototipo del Boer campesino y des ideologizado cuya principal satisfacción son las barbacoas con los vecinos el domingo. En las zonas urbanas el sector de la clase media teme perder su estandar de vida y los privilegios que han venido gozando hasta ahora, y por ello prefiere aceptar a un Mandela que les promete mantenerlo antes que un futuro incierto que representaría una oposición frontal al gobierno negro.
           Sin embargo no todo está perdido, es un pueblo acostumbrado a sufrir la represión y ver como todo se pierde para nuevamente reconstruir la granja. Durante siglos han visto quemarse sus granjas, ya sea por la acción de las tribus, ya sea por las tropas británicas, y siempre las han reconstruido. El factor de la desideologización quizás sea incluso positivo, hace que el activismo sea posible, no como en la aburguesada Europa. En Sudáfrica la estrategia rhodesiana (desterrar completamente el poder blanco) no es posible, pues numéricamente el pueblo blanco es la étnia de mayor población de Sudáfrica, tras los zulues, y la más poderosa económica y culturalmente. El futuro resta incierto, sin lugar a dudas, pero un rayo de optimismo existe aún estudiando la historia del pueblo Boer.
           La pregunta está en si será capaz o no de sobreponerse a la integración forzada que está siendo sometido. Sin embargo todo hace temer que el país en unas décadas se convierta en otra Kenya o Angola, ejemplos donde los blancos tuvieron la opción de quedarse y donde han visto como la economía y sociedad del país se han arruinado tras las incapaces políticas tribales de los dirigentes negros.

                             Erik Norling


           BIBLIOGRAFIA RECOMENDADA:

           Rojo, Alfonso. La odisea de la tribu blanca, Planeta, Barcelona 1993. Un interesante y buen estudio de la problemática sudafricana.

           Riesgo, Juan Manuel. Sudáfrica, Historia 16, cuadernos, Madrid 1985. Equivocado en sus planteamientos pero interesante para comprender el trasfondo histórico de Sudáfrica.

           Kotze, Hennie. Politieke organisassies in Suid-Afrika, Tafelberg, Ciudad del Cabo 1991. Un estudio de los orígenes y biografía de todos los líderes políticos sudafricanos.

           Marais, Jaap. Afrikanernasionalisme en die nuwe Suid-Afrika. Strydpers, Johannesburgo, 1990. Ideología del HNP, por su líder.

           Jaap Marais, Die mens en die politieke leier, HNP, Pretoria, 1985. Una biografía autorizada de Jaap Marais.

           Basson, J.L. Dié Land is ons Land !, HNP, Pretoria 1991. Fundamento del nacionalismo boer.

           Floyd. T.B. The Boer Nation's English Problem, Zimmermann, Johannesburgo 1977. Un estudio sobre el permenente combate entre las culturas anglosajona y la Boer y la opresión sufrida que ha forjado un carácter especial entre los boers.

           Van Tondern, Robert. Boerestaat, Boerestaat Party, Randburg, 1990. Un trabajo ideológico para fundamentar las pretensiones boers de creación de un estado independiente y libre donde desarrollarse el pueblo boer.  

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