miércoles, 19 de febrero de 2014

Arte Y Lucha Politica-Ramon Bau







ARTE Y LUCHA POLITICA

EL POR QUE DE ESTE TEXTO

Hace poco en una de las poquísimas reuniones de nacional socialistas que hay en España, que organizo periódicamente desde el fin de Cedade, estuve hablando de las razones que existen para no abandonar la lucha nacional socialista, pese a la evidencia ,para mi incuestionable, de que la lucha política actual, si quiere ser real, o sea ‘política’ de verdad, debe adaptarse a una presencia en forma de Alternativa al Sistema en su sentido más amplio y moderno. Una lucha política NS como tal, con sus formas históricas y sus bases históricas clásicas (problema judío y racismo), tiene cortado de raiz el camino al público en estos momentos trágicos de nuestra Historia.
Pese a esa realidad política, creo imprescindible que se mantengan algunos núcleos de nacionalsocialistas, capaces de tratar aquellos temas que precisamente los movimientos de alternativa al Sistema ignoran de forma sistemática, ya sea por miedo, por táctica o, lo más grave, por no interesarles.
Tal como indiqué ,como conclusión de aquella charla, sólo por la necesidad de difundir y propagar la necesidad del Arte como base y fundamento último de nuestra revolución, ya sería obligado mantener un movimiento o núcleo NS como lo fue en su momento Cedade.
Pues bien, una vez terminada esa charla, en el turno de ruegos y preguntas, cuando se profundiza y se tratan las dudas y cuestiones que los camaradas tienen sobre lo dicho, me encontré con la relativa sorpresa de que NADIE preguntó ni trató el tema del Arte (que claramente había presentado como el objetivo a lograr), sino que todos volvieron a los temas políticos inmediatos. Estaba claro que el Arte no les interesaba de forma vital, aunque aceptaban ‘su importancia teórica y discursiva’, pero no era en ellos una vivencia ‘vital’ y personal.
Esta es una realidad que he podido comprobar de forma creciente: fuera de los primeros años de Cedade, el interés por el arte y las manifestaciones espirituales y sentimentales, dentro de las organizaciones nacionalsocialistas de TODO el mundo, ha sido prácticamente nulo, con escasísimas excepciones (¿pero hay esas excepciones?...).
Para colmo los movimientos de Alternativa al Sistema, llámense como se llamen, sufren una clara influencia de una especie de ‘marxismo residual’ que invade todo el pensamiento de la gente de nuestros días: les interesa el utilismo, lo útil e inmediato en lo material. Ya sea en economía, ecología, política, demografía o  cualquier otra faceta, plantean posiciones de ‘programa político’, pero no reflejan un sentimiento personal diferente al resto de la sociedad. Si hablan de ecología no hablan de su sentimiento por los animales o los bosques sino de cifras y soluciones políticas sobre Ecología, pero queda siempre la duda si después se comportaran personalmente mejor con un perro que otras personas del Sistema. Pueden hablar de demografía pero no como padres de hijos, no parecen que vivan el problema de los hijos y de las familias en su propia sangre. Ni siquiera creo que pese a sus alternativas económicas, los NS vivan después su trabajo de forma diferente a los demás.
Creo que la ‘política’ ha hecho perder el sentimiento de involucración personal. Pero este estado general es ya patológico en el Arte. No se vive ni se ‘crea’ arte de alternativa, simplemente se habla como loros de política cultural... y pocas veces artística.
No hay una sola revista NS que trate el Arte, ni siquiera de forma tangencial. Pero es que tampoco se trata en las revistas NR ni en las meramente nacionalistas. El Arte es el gran ausente en todo tipo de mensaje político de alternativa. No hay artistas nuestros, y los pocos que hay son ignorados sistemáticamente por nosotros mismos, no hay discusión ni confrontación por motivos artísticos. En realidad hay una enorme ignorancia en el tema artístico.
Los grupos NS y NR se pelean entre ellos por diversos motivos ideológicos, aveces nimios, pero jamás han discutido por una cuestión artística. No interesa.
Para darnos una idea de esa falta absoluta de interés basta ver que las revistas NS suelen ser una recopilación constante de hechos de 1933, pues incluso en este sentido no tratan en absoluto la política artística, ni reflejan el enorme interés por el debate artístico que se vivió en esa época. Fuera de cuatro vulgaridades que se saben sobre Brecker y Wagner (con un conocimiento más que superficial, que solo reboza una enorme ignorancia, pues me ha dado siempre la impresión de que algunos son wagnerianos por creer que Wagner poco menos iba uniformado de SS, pero no saben nada de nada sobre su obra, y mucho menos van a las representaciones que se hacen de sus obras, prefiriendo luego la música a base de guitarra eléctrica y batería) no les interesa en nada el tema. Se han editado algunos grandes libros sobre Arte NS o sobre el Arte bajo Mussolini... pero los pedidos en este sentido son casi nulos.
Se habla mucho de Hitler pero casi nadie sabe que es imposible entender a Hitler sin comprender su fanatismo por el Arte. La persona Hitler es antes de nada un artista. Pero esta faceta no interesa tampoco.
En ese momento ví claro que algo se había olvidado, que aquel sentimiento de ‘espiritualidad y sensibilidad’ que debería ser la base del NS, se ha transformado en política. Que interesa más conocer las tramas de la masonería o el judaismo que ofrecer un disfrute personal artístico, de forma que ‘conocemos’ al enemigo y sus errores, pero no ‘sentimos’ la verdad de una solución bella y edificante de nuestra alternativa. Nos hemos quizás convertido en pozo negros: almacenamos todo lo podrido del Sistema, sabemos como NO hay que vivir, pero no mostramos el como SI se debe vivir.
Cuando alguien escribe un artículo suele creerse que el tema que trata es el ‘más importante’. Esto es un defecto muy común, que se extiende a todas las facetas de la vida humana. Cada cual suele creerse que lo que hace en su trabajo o en su vida es del máximo interés, siendo difícil que valore en su justo término las vulgaridades, o cuanto menos prescindibles, actuaciones que normalmente llevamos a cabo.
Así que me he tomado una amplio margen de reflexión y de autocrítica antes de afirmar con absoluta rotundidad que de nada serviría llegar al poder, ni siquiera lograr una raza sana, si no fuera para con esos medios obtener un renacimiento del Arte, una formación personal, una elevación de las personas. Nuestro objetivo no es una economía fuerte ni una raza sana, sino a través de ello lograr que cada persona logre una máxima humanidad, una expresión lo más completa posible de sus posibilidades ‘sobrehumanas’.
Esta salida se llama de forma indiscutible Estado Artístico.
Para intentar desbrozar este problema hay que comprender algo más las bases de lo que es el Arte y sus implicaciones en el Sistema actual. Y sobretodo, tras ello, comprender como nos afecta de forma personal la vida artística y cual es la única forma de que el nacional socialismo actual recupere ese sentimiento de arte y elevación que fue la base de su éxito en la fase histórica de 1933.
En este sentido vamos a desarrollar los siguientes temas:
Que es Arte y su esencia.
Arte y el Espacio/Tiempo.
La evolución en el Arte.
Arte y Razón.
El Arte en el mundo actual.
Arte en la lucha política.
Arte en el nacional socialismo actual.  

¿QUE ES EL ARTE?

Un estudiante de Arte actual me decía ‘Arte es todo lo que queramos considerar como Arte’. Creo que esto resume perfectamente la opinión que sobre el Arte se tiene entre los intelectuales actuales. ‘Todo vale’, el relativismo absoluto y el individualismo más completo.
Casi todos los estudios sobre arte actuales (hay muchos, puesto que en esta época lamentable se especula mucho sobre el arte, para compensar la pobreza absoluta de su realización artística) van en esta dirección.
Uno de esos ‘teóricos’ del arte actual, Federico Zeri, asesor ‘artístico’ de millonarios y museos, decía en La Vanguardia 20 julio 95, ‘Se está superando lo tradicional, casi todo puede ser arte, desde la moda a lo más efímero. El arte hoy refleja pluralismo absoluto.... Buscar sensaciones o belleza en el arte es una gran tontería”. Este tipo de concepciones son exactamente las que corresponden a la filosofía de nuestro tiempo, del sistema de valores actualmente en vigor. Todo vale es la expresión de una mentalidad carente de valores supraindividuales, sin objetivos colectivos, para la cual el ‘yo’ es su máximo dios, y por tanto todo lo que el ‘yo’ desee es ley. El arte del ‘yo’ es cualquier deseo o inventiva de ese propio ‘yo’, sin más regla ni valor.
Pero ya volveremos a este tema más tarde, para comprender que el arte del sistema no podría ser otro distinto al que es, ni su concepción podía ser otra.
Si queremos saber algo sobre lo que es el Arte, sin caer en simplezas ni en chorradas, ni tampoco en la mentalidad del Sistema, lo mejor es cojer un libro como ‘La Génesis del Arte’ editado por la Universidad Politécnica de Barcelona en 1974, Cátedra Gaudí, obra de J. M. Infiesta. Este texto resumen perfectamente las opiniones de una alternativa al Sistema sobre Arte, lo que no es precisamente fácil de encontrar...  hasta el punto de decir que es casi el único texto en castellano serio en este tema.
Como imagino que no es fácil que lo encontreis, ni que tengais la buena costumbre de leer con calma sus 300 páginas, pese a ser absolutamente vitales, vamos a intentar exponer en pocas líneas cual es el concepto de Arte y sus consecuencias.
El Arte es la expresión de sentimientos mediante la obra humana.
Por tanto la base del arte es doble: Es una obra humana. No hay arte en la pura naturaleza, el arte es una intencionalidad en la obra de un hombre.
La Naturaleza puede expresar sentimientos en los hombres, pero no es Arte, en tanto que por definición el arte es una obra humana.
El fundamento del arte es la expresión y transmisión de sentimientos. No se trata pues de expresar belleza o fealdad, sino sentimientos. No toda obra humana es artística, por más que se quiera así considerar por el autor. Ha de ser capaz de expresar un sentimiento en el espectador, de transmitirle eso que es puramente humano, que nos eleva del estado animal y material, que es el sentimiento. El arte es ‘lo puramente humano’, puesto que es la forma de expresar esa cualidad que determina la humanidad.
Por ello la comodidad o el mero ‘espectáculo’ no es artístico. Una raya puede ser decorativa pero no será arte sino refleja un sentimiento al espectador.
Es por ello que cualquier persona es capaz de ‘entender’ el arte, si tiene sentimientos y si el artista sabe ‘expresarlos’. Mientras el crítico del sistema Federico Zeri cree que ‘No basta la sensibilidad para percibir el arte. Sobre todo es necesario un conocimiento’, nosotros creemos que el verdadero arte no exige ‘conocimiento’ sino sensibilidad. Otra cosa es que si añadimos conocimiento a la sensibilidad se pueda profundizar más en la obra, en sus facetas... ‘comprenderlo’. Pero lo que es ‘arte’ no es la ‘filosofía del arte’, ni su ‘comprensión’ sino su ‘intuición’ mediante la sensibilidad, que ‘te diga algo’ a la fibra ‘humana’ íntima de cada cual.
Es por ello que ‘la belleza’ en sí NO es Arte. Lo Bello puede o no ser artístico. La armonía de las partes, según el concepto cultural que se tenga de esa armonía (hay una tribu negra que considera bello un enorme labio inferior deformado artificialmente), no es arte en sí mismo. Pero si esa belleza se transmite por la obra de arte como un sentimiento de ‘amor o admiración por esa belleza’, o sea si la obra transmite al espectador una sentimiento de belleza interior, es cuando nos encontramos con el Arte.
En Grecia la Belleza era la aspiración. Sin embargo esa belleza estaba expresada por la Armonía. En cambio las obras de escultura modernista expresan la belleza por una expresividad del cuerpo más que por su ‘armonía fisiológica’, y en el romanticismo en la escultura se destacaba el ‘rasgo de carácter’, o sea la ‘deformación’ de algunas facetas físicas para transmitir al espectador una faceta de carácter psicológico de la personalidad. Hay esculturas sobre la vejez que reflejan no una ‘belleza’ sino un sentimiento profundo de respeto, de compasión o de fatalidad, ante la vejez. Es puro arte y no hay ese concepto de ‘belleza’ como armonía de formas, pero si una profunda transmisión de sensibilidad.
Es preciso pues entender claramente este concepto de Arte, y su oposición al actual, para comprender todo el problema artístico. Por ello vamos a profundizar más en la concepción del arte y de la sensibilidad.
MENSAJE Y FORMA - SENSIBILIDAD Y SENSACION 
Dado que nos referimos tan continuamente a sentimientos o sensibilidad como base del Arte, será interesante que se comprenda la diferencia entre Sensaciones y Sentimientos, dado que precisamente esta confusión es una de las bases del drama del ‘arte’ actual al sustituir mediante sensaciones lo que debería ser una expresión de sentimientos.
Sensación es un efecto del mundo exterior en el organismo a través de los sentidos. Está demostrado que hay colores que excitan. Hay desnudos que provocan sensaciones sexuales. Ciertas combinaciones de colores y objetos pueden provocar tranquilidad, hay formas que indican amplitud de volumen, y asociaciones de notas que dan sensación de armonía... en general una buena parte de la producción de manchas y rayas de colores que actualmente se hace pasar por ‘arte’ no es más que un estudio de ‘decoración’ orientado a satisfacer una sensación de colorido o comodidad del volumen. ¿Arte?, en absoluto, no hay sensibilidad sino sensación.... a no ser que precisamente el placer o la sensación sea la única forma de sentimiento que se busque o interese....
La perspectiva y el colorido pueden ejercer una sensación de ‘ambiente profesional’, de ‘modernidad’ o de amplitud, puede hacer ‘agradable’ la combinación de unos colores o manchas, pero no hay que confundir esa sensación con el sentimiento. El sentimiento nace del propio hombre, exige un esfuerzo de ‘apropiación’ para crear el propio sentimiento.
Las sensaciones las tienen también los animales, mientras el sentimiento en lo específicamente humano. El ‘Superhombre’ no es un guerrero fabuloso ni un ser enorme, es precisamente la idea de ir superándose en lo específicamente humano de tal forma que se llegue a ‘ser más hombre’ y menos ‘animal’. La sensibilidad, los sentimientos y la espiritualidad, son el camino de ‘superación’ en lo humano. El Arte es uno de los caminos al Superhombre en tanto alimenta su sensibilidad, su ‘humanidad’, y lo eleva de lo ‘animal’.
De esa misma forma existe un paralelismo con el concepto de forma y mensaje en la obra artística. Para transmitir sentimientos es preciso usar formas, o sea entes que provocan sensaciones en los sentidos humanos. Volumen, notas, armonía, colores, dibujos, lenguaje, gramática, perspectiva, montajes, todo un mundo material que genera una serie de sensaciones pero cuyo objetivo es lograr que éstas hagan ‘sentir’ al receptor, no tienen su fin en sí mismas, sino están al servicio de lo ‘humano’, de la sensibilidad.
En cambio la conversión del Arte en una etapa de ‘sensación’, en un mero estímulo a los sentidos, al PLACER en realidad, pues el placer es la sublimación de las sensaciones, es un rebajamiento del hombre hacia lo infrahumano.
El arte de las sensaciones es un retroceso en la hominización, un retroceso al estado previo. El placer como ‘felicidad’, he aquí la sensibilidad de nuestro tiempo. Hemos elevado a SENTIMIENTO lo que debía ser mera sensación. Hemos convertido el placer y los sentidos, el sexo, la droga, la comodidad, el bienestar, la gula, la mera ‘forma’ en el núcleo del sentimiento.
Si, no solo hemos eliminado el sentimiento verdadero del arte, sino que se ha hecho algo mucho más terrible, se ha convertido la forma en el mensaje, la sensación en el sentimiento.
Ya Schuon, el gran teórico de la Tradición, en su ‘De la unidad transcendente de las religiones’ dice: “cuanto más nos aproximamos al fin del ciclo tradicional, más importancia tiene el formalismo, inclusive desde el punto de vista artístico’. Así es, la forma sustituye al mensaje.
Por eso el ‘Golden Eye’, el asesor de Paul Getty y su arte de consumo moderno, dice “Yo busco la belleza del tejido formal.... una frase está compuesta de palabras y pausas y un cuadro lo mismo”. Si, un cuadro son colores, líneas, el marco... o sea para ‘él ser actual’ el arte son las formas. La sensibilidad del libro son sus palabras y pausas, la forma. Por eso Cela escribió ‘Oficio de Tinieblas’, un libro sin comas ni espacios... el mensaje era la forma. Este es el submundo de nuestro siglo.
Precisamente la gran definición del ‘imbécil’ es aquel que vive de las sensaciones y no de sentimientos.
El hombre busca la Felicidad, que es un Sentimiento, pero la puede buscar a través del Arte (y la razón/ciencia, de la que ya hablaremos en su relación con este tema), o a través del  placer/sensación. El camino hacia arriba o hacia abajo.

ARTE Y ESPACIO/TIEMPO 

Pero si hablamos del arte de un siglo o del arte indú estamos introduciendo un concepto nuevo que hay que aclarar antes de penetrar a analizar la evolución del arte.
Existe pues una relación del arte con el espacio y el tiempo. Ya ni siquiera esta época neurótica niega este hecho, aunque no le gusta en absoluto.
Cada época, cada pueblo, genera sus concepciones artísticas propias, o sea genera una forma de expresar sus sentimientos. Ni las formas ni los sentimientos a expresar son iguales en el tiempo ni en el espacio.
Desagradable cuestión para el sistema, especialmente la variación en el espacio. Pues a nadie se le escapa que el espacio está ligado a los pueblos, o sea que la variación del arte en el espacio está ligada a las diferencias entre los pueblos que ocupan ese espacio, además de a su tradición y condiciones espaciales (de entorno). La diferencia en el Arte manifiesta la diferencia de los hombres.

TIEMPO: 

Las variaciones enormes en las concepciones sensibles con el tiempo, incluso en el mismo entorno humano, nos llevan al concepto de EVOLUCION del Arte que hemos de tratar con sumo detalle más adelante, por lo que ahora sólo expondremos una visión general del tema.
Es evidente que el tiempo efectúa cambios vitales en el Arte. Una parte de ellos son debidos a cambios en el tiempo del entorno material, formal. Si se inventa el piano, se amplía la capacidad de generar ‘formas musicales’, lo que conllevará una presión ambiental sobre el ‘arte’ musical, no sólo en sus formas, sino en las posibilidades de transmitir mensajes, al disponer de formas nuevas que capaciten mensajes nuevos. Pero esos cambios del entorno solo dan ‘capacidades nuevas’, la evolución del arte se centra en el cambio de ‘sensibilidades’, de sentimientos.
La aparición del romanticismo no se produce debido a la aparición del piano, pero es evidente que el piano permitió el avance del romanticismo en la música.
Los cambios de ideas, las ideologías de los pueblos, o sea las concepciones del mundo, llámense religiones, creencias y estados sociales, incluido ,claro está, las situaciones económicas, influyen de forma decisiva en el Arte. Los sentimientos y la sensibilidad de la gente está condicionada al ambiente cultural de su entorno, a las creencias y la forma de ver la vida.
Por eso el Arte varía con el tiempo, al ser un reflejo exacto de la sociedad, de la Comunidad, de sus aspiraciones, de sus mitos y miedos, de sus priorizaciones y sensibilidades. Ahora bien, la ‘forma’ como esa visión del mundo se transmite, la ‘forma’ artística, eso es propiedad del artista. El genio artístico es el que da la creatividad. El románico es una etapa profundamente religiosa pero nadie fuerza su ‘forma’, nada condiciona el ‘como’ se expresará esa religiosidad: es el artista y los medios técnicos (formales) de los que dispone los que definirán al arte. Esta es la genialidad individual y su diversidad. En el II Concilio de Nicea se decía que ‘El Arte pertenece solo al pintor, mientras la elección del tema y la disposición (el simbolismo del tema) pertenece a la Iglesia’. O sea: la forma artística es del artista y su genialidad, pero el sentimiento a transmitir, la religiosidad y sus matices son de la Comunidad, del Pueblo (en ese caso de la Iglesia).
Era una forma de indicar que ‘los motivos de inspiración’ siempre vienen del pueblo, de la comunidad, pero la diversidad de sus manifestaciones son propios de cada artísta.  

ESPACIO: 

Cada pueblo expresa sus sentimientos de forma diferente, y valora los diversos tipos de sentimiento de forma tambien diferente. Mientras en Córdoba había arte morisco, en Asturias estaban con el románico. No puede haber dos formas más diversas de expresar su ‘espíritu’ dos pueblos, separados solo por unos pocos cientos de kilómetros. Poco después, expulsados los árabes, en ambas zonas imperaba el gótico.
Por supuesto dentro de dada pueblo, cada individuo es diferente, la variedad es la base del arte. Pero esa variedad está encuadrada en una COMUNIDAD, en un ‘ámbito de valores’ que es el que jerarquiza y marca los sentimientos aceptados, las formas de expresarlos y los valores de ambiente en los que se mueve todo el mensaje artístico.
Es jocoso que el Sistema quiera negar ese marco, hablando de libertad absoluta artística, precisamente en una época como la actual, cuando las normas del ‘arte’ moderno son más rígidas y estrechas que nunca. Nunca ha estado ‘el arte oficial’ tan estrechamente vigilado y controlado, tan dirigido, como ahora, por un marco de valores y concepciones estéticas.
Humberto Eco, junto a gente como Elie Wiesel, Tapies, Vargas Llosa, Yehudi Menuhin, Saul Bellow, Nadine Gordimer ect... han creado una Academia Universal de la Cultura para intentar sintetizar todas las formas en una Unidad Universal igualitaria, generando una ‘imagen única’ de todo. Es la lucha de la ‘idea’ , del valor actual, contra la disparidad.
Para unificar el arte hay una sola forma: eliminar el sentimiento y la sensibilidad del Arte. Dado que la sensibilidad es diferente en cada pueblo, y eso no pueden cambiarlo por ser algo intrínseco al hombre, pueden eliminar la sensibilidad del arte, y sustituirla por sensaciones. Las sensaciones pueden ser comunes, pues todos los pueblos tienen sentidos iguales, ojos, oidos, tacto, vista.... las diferencias están en los mensajes, y con ellos en las formas que se usan para expresar esos mensajes. Si el mensaje es la mera forma, ésta puede ser común a todos, pues no intenta provocar sensibilidades específicas sino sensaciones básicas. Todos los pueblos tienen una base ‘hominida’ común, sólo rebajándose a esa base, rebajando pues lo específicamente humano, lo que eleva al hombre de las bestias y les da carácter propio, es posible la gran utopía de la uniformidad.... eso o eliminar las diferencias entre los pueblos con ‘la gran mezcla’.
Mientras no exista esa uniformidad, mientras hayan Comunidades distintas, biodiversidad humana, habrá arte según cada pueblo, habrá la riqueza artística que todos deseamos, no solo por la variedad individual sino por la variedad de comunidades.
No se si somos conscientes de la importancia de lo que hemos expresado. La base del racismo, la base de nuestro racismo (no del racismo primitivo de los xenófobos, reflejo animal del miedo al ‘otro’) es precisamente el deseo de mantener la biodiversidad, de mantener esa obra de Dios o de la Naturaleza (según se sea o no ateo) que es la diversidad y su riqueza.
El Arte, el amor a la sensibilidad y su riqueza, el respeto a las formas diversas de expresar sentimientos, el deseo de que cada pueblo pueda expresar sus sentimientos de la forma original que ellos los viven, es la base del racismo nacional socialista. 

LA EVOLUCION EN EL ARTE 

Como ya hemos dicho cada comunidad varía con el tiempo su priorización de valores y su forma de ver los sentimientos o de expresarlos. Si en Grecia la Belleza formal, la Armonía, provocaba la mayor sensibilidad en el pueblo, que no sólo admiraba esa armonía de formas sino que les provocaba un sentimiento de Belleza ética paralela a la formal, durante el románico la escultura es ‘fea’ si tomásemos esa armonía formal como referencia. Para los pueblos del románico europeo la religiosidad y la compasión mística era lo que buscaban en las escuálidas imagenerías de vírgenes y cristos mal compuestos desde un aspecto formal. La ‘Pietá’ de Miguel Angel no provocaba mayor religiosidad que una de aquellas pequeñas imágenes marianas del siglos X, en realidad Miguel Angel transmite más la belleza y el dolor de la mujer, mientras en el románico se buscaba la Virgen como mística religiosa.
¿Que hizo cambiar del románico al gótico?. Hay mil respuestas. Los avances técnicos en arquitectura que permitieron elevar las construcciones, el aumento de población y riqueza que exigían ese mismo aumento de volúmenes, una pérdida del estilo austeramente religioso y recogido en favor de una religiosidad ‘oficial’ magnificente,... todo es parcial. El románico también había dado catedrales enormes en Italia, y los cambios no fueron solo en arquitectura sino en otras artes. Las explicaciones técnicas y materiales no explican los diversos cambios de las artes, aunque si marcan caminos y cierran otros.
La evolución del arte es algo espiritual, se explica básicamente por los cambios de mentalidad y valores en la sociedad. Las razones del cambio en la sensibilidad de una sociedad son complejas aveces, producto de múltiples razones, unas de entorno material, otras de la evolución de las ideas y creencias.
Es evidente que una sociedad muy religiosa favorece el arte sacro, y que si los mecenas son obispos y Conventos, ese arte religioso aun se desarrollará más. De forma que se produce una realimentación: el arte sigue a las ideas y mentalidad de la comunidad, y esa misma comunidad favorece y exclusiviza ese arte al ‘pagar’ precisamente las obras que ‘le gustan’. De esa forma si un artista del románico hubiera esculpido desnudos griegos hubiera tenido problemas ‘políticos’, y además ninguno de los mecenas artísticos de la época se hubiera atrevido a encargarle obras ni a exponerlas en sus casas. De la misma forma que un artísta actual que reflejase una actitud racial o religiosa no sería bien tratado por los marchantes, Fundaciones y museos que actualmente controlan el mercado del arte. Sus obras no tendrían buena crítica, los diarios no los promocionarían, las galerías no las expondrían. Y esto empieza en los jurados de las pequeñas exposiciones locales. Hace un tiempo uno de esos jurados permanentes de un pueblo decía ‘Fuera todo lo que sean láminas!’, para desechar de entrada todas las obras ‘realistas’ que se presentaban al concurso.
De alguna forma se crea una ‘escuela’ o ‘normas’ al cabo de un tiempo de establecerse una nueva sensibilidad, correspondiente a nuevos valores y mentalidad. De forma que las nuevas obras se valoran ya respecto a esa ‘formalidad’ nueva, a esa ‘escuela’ que se ha establecido.
Cuando un genio, un creador excepcional, un loco o un excéntrico cambia esas normas para expresar de forma distinta los sentimientos, o expresar nuevos mensajes, suele recibir el rechazo de las ‘escuelas’ formales ya establecidas, y en ese momento se establece la lucha por la ‘evolución’. Si lo nuevo refleja una necesidad de la comunidad, o sea se ajusta a las necesidades de expresión y sensibilidad de la comunidad, es posible que llegue a reemplazar a la vieja escuela. Si es solo obra de un excéntrico puede que no logre sobrevivir. De esa forma la lucha de los grandes renovadores ha sido siempre difícil y dura contra las normas del pasado.
Wagner fue en su momento un renovador absoluto del arte, y se enfrentó directamente con la concepción de la ‘ópera’ que hasta ese momento existía. Consciente de este problema y de la lucha que tuvo que llevar contra ‘las instituciones’, reflejó su idea de la evolución en el Arte en su obra ‘Los Maestros Cantores de Nuremberg’. Aunque evidentemente esta obra contiene otros muchos valores y sentimientos, sin duda expresa perfectamente la idea de Wagner respeto a la ‘legitimidad’ de la evolución en el Arte.
Lo que Wagner indica en el texto de los Maestros es realmente vital para entender la base de la evolución en el arte y comprender más adelante la ruptura, no evolución, que se ha producido en nuestra época. Por ello me voy a permitir exponer brevemente el núcleo de la cuestión:
Los Maestros forman una ‘escuela’ ya cristalizada, que honran al arte y son respetados por el pueblo, dado que en sus días han sabido elevarlos y expresarles la belleza del canto, han  sido Maestros del pueblo en su sensibilidad. Con el tiempo estos Maestros se han organizado en una ‘escuela’ que ha definido las ‘formas’ y ‘normas’ que debe cumplir una canción para ser bella y tener la calidad que se exige. Cada año celebran un concurso para elegir la más bella canción, promocionando así el arte que ellos establecieron, y para la elección usan sus normas como metro de medida.
Reunidos los Maestros, Pogner, un rico comerciante enamorado del arte, la belleza y la bondad, se lamenta de oir que en Alemania no se aprecia aun el arte y la belleza. Por ello quiere premiar a la mejor canción de ese año con la boda con su hija Eva. Pero exige que Eva deba dar su consentimiento, de forma que le quede la posibilidad de no casarse o casarse con el ganador.
Sachs, el zapatero, imagen del artista abierto y sensible, no apegado sólo a las normas sino a las fuentes de la belleza, propone entonces algo revolucionario para aquella ‘escuela’ de Maestros: De igual forma que Eva debe aceptar al marido, ¿por que no es el Pueblo quien deba elegir la canción más bella, en vez del tribunal de los Maestros y sus normas?.
Ante las protestas de los Maestros, que desconfían del buen gusto del pueblo llano, Sachs dice:
“Comprendedme bien. Harto sabeis que no desconozco las reglas del arte y yo mismo he sostenido varias veces el riguroso cumplimiento de la ‘tablatura’, pero digo y repito que, una vez al año siquiera, no juzgaría inconveniente salir de la rutina y costumbre con tal que no perdiesen las reglas su fuerza y vitalidad. La intervención del pueblo daría sin duda por resultado la seguridad de que no nos alejamos del camino de la Naturaleza”.
“No creo que hubiera lugar a arrepentirnos si, al menos una vez al año, en vez de atraer al pueblo hacia vosotros, como soleis hacer, descendierais de vuestra altura de Maestros hacia él. ¿Cual es nuestros objetivo?. Llegar y agradar al pueblo. Pues bien, preguntémosle una vez siquiera si le agradamos. Con eso el arte florecería y crecería su influencia”.
Wagner acierta absolutamente en su diagnóstico. Son los artistas y los genios los que deben crear el arte, que no puede dejarse en manos de la incultura ni de cualquiera, no se trata de rebajar el arte al nivel del pueblo, sino de elevar al pueblo hacia la sensibilidad. Pero el objetivo del arte es llegar a ese pueblo y decirle algo, transmitir esa sensibilidad y ese mensaje que eleva el espíritu de los hombres. Por tanto aunque el Arte debe ser elitista y cumplir con una calidad, al fin debe agradar y llegar al pueblo. Si la gente no recibe el mensaje, si no sirve para despertar la sensibilidad del pueblo, no tienen sentido la ‘escuela’ ni sus ‘normas’.
No le hacen caso los Maestros, a los que asusta esa ‘renovación’, y juzgan al nuevo artista Walther según las reglas de la ‘escuela’, con lo que no es aceptado. Walther, el renovador, no ha aprendido en la escuela y sus normas, sino en la belleza y la Naturaleza, o sea en las fuentes originales del arte.
Cuando los Maestros le preguntar a Walther a que escuela pertenece, contesta:
“Cuando vivía en mi tranquilo hogar, encerrado en el castillo, que rodeaba la nieve, me dió mi maestro como herencia de un antepasado, un libro que hablaba de la sonrisa de la primavera y su próxima resurrección”.
“Cuando llegaba el deshielo, y se templaba el aire, sentía resonar en el bosque  y en la pradera de los pájaros, lo que aquel libro me había enseñado. Allí aprendí a cantar”.
Todo arte se renueva partiendo de la Naturaleza, de los nuevos sentimientos y valores, de la realidad y el pueblo. Esta es la fuente del arte y allí hay que ir a buscar si se ha quedado ya vieja la escuela vigente o no.
El nuevo canto no cumple las normas. Los Maestros se escandalizan. Hay dos posiciones:
Sachs: “El canto y el verso me parecen más nuevos que confusos, y aunque no siguen vuestro sistema, la melodía se desarrolla inspirada y sin incorrecciones. Quereis juzgar según las reglas, sin advertir que lo que no fue construido con ellas no puede ser juzgado por vosotros”.
Beckmesser: “Sachs, así favoreceis su aceptación ,sin duda para que introduzca en nosotros el desorden. Que cante si quiere en las calles, pero aquí sólo se admite al que se atiende a las normas del arte”.
Es difícil en menos palabras definir más claramente la lucha del arte establecido contra la evolución artística. El desorden, la confusión, el miedo a la falta de calidad, hacen que los poderes establecidos se opongan a la novedad. Pero si esa novedad nace de la belleza y la sinceridad, si es ‘inspirada’ y tiene la virtud de llegar al pueblo y transmitir lo que necesita, entonces el nuevo arte logrará triunfar.
Pero la renovación no debe olvidar que en su día los Maestros fueron los que elevaron al pueblo y le dieron calidad. El arte de cada época, las escuelas y sus normas, han sido en su momento piezas de calidad y belleza. Cuando Walther logra demostrar la belleza de su canción al pueblo y los Maestros aceptan esa renovación, le ofrecen ser Maestro a su vez. Entonces Walther ,al principio, rechaza ser Maestro, rechaza de alguna forma ‘respetar’ al pasado. Sachs le dice:
“No desprecies a los Maestros y el arte; esta distinción ha de parecerte honrosa. Su mayor gloria no la deben ni al blasón de sus antepasados, ni a su lanza, sino a su calidad de poeta... y puesto que estimas el Arte que tales premios concede, debes estimar a los Maestros que lo han cultivado y amado, y han conservado su tradición, que en los años de miseria y lucha se refugiaba en ellos, y la conservaban genuina cuando se perdía entre castillos y palacios. Los Maestros la han conservado siempre a su mayor altura hasta ahora. ¿Que puede usted desear más de ellos?. Ante el peligro que nos amenaza, e introduce las costumbres y el lenguaje de cortes extranjeras en el pueblo e imperio de Alemania, a tal punto que en breve ningún príncipe entenderá a su pueblo, cuando haya desaparecido nuestro carácter, todavía éste se guardará incólume entre los Maestros Cantores. Por eso le conjuro a que les estimeis y honreis sus obras. Puede desaparecer el Imperio ,pero será inmortal el arte sagrado alemán”.
Si, la política pasa, la decadencia de gobiernos e ideas se suceden, pero el arte, la belleza y la espiritualidad del arte es lo único que permanece. El arte de un pueblo es su reflejo en la eternidad, es la única huella que no borrará la muerte ni la decadencia del poder.
El Arte debe evolucionar pero respetando siempre su entroncamiento con la obra artística del pasado, pues son hijas ambas del mismo pueblo y sentimiento.
En una palabra, la renovación de las formas y las normas, de las escuelas, se hace en base precisamente a su aceptación popular, a reflejar mejor los sentimientos que el pueblo necesita y desea en ese momento. Y por otra parte respetando todo aquello que en otros momentos históricos se hizo para expresar también la sensibilidad de su momento. La historia del arte no es sólo un mero combate entre escuelas sino una adecuación constante de las formas a los mensajes y necesidades espirituales de cada pueblo, con un amor y respeto a todos los que en cada momento han sabido elevar el espíritu humano en sensibilidad.   

ARTE Y CIENCIA: EL ETERNO RETORNO A LA REALIDAD

Desde los más remotos tiempos de la Historia de la Humanidad ha habido siempre una lucha constante entre las ‘visiones mágicas’ de las cosas y las interpretaciones ‘realistas’.
Cuando los Hititas efectuaban las primeras espadas de hierro no hacían magia sino aplicaban la realidad, creían en un ‘hecho’. En ese mismo momento Egipto levantaba pirámides, bajo la ‘mágia’ de una creencia en otra vida posterior, apoyándose en una incipiente geometría.
Creo que estos dos ejemplo, contemporáneos en el tiempo, expresan muy bien los pros y contras de ambas visiones.
La creencia en una realidad palpable y moldeable ha sido siempre el eje de grandes avances y de acciones muy definidas en la Historia. Pero la ‘magia’ ha contribuido grandemente a enriquecer el Arte y los sentimientos.
Durante los primeros siglos de la Humanidad, y mucho más tarde en los pueblos no indoeuropeos, el sentimiento ‘mágico’ mantuvo la llamada ‘espiritualidad’, separada completamente de la realidad y el empirismo. El culto a la muerte y su ‘magia’, las supersticiones y el miedo (llámese religioso o no) han sido la fuente de casi todas las manifestaciones ‘inteligentes’ y elevadas de los pueblos, incluso las de los indoeuropeos durante muchos siglos.
Grecia fue el primer punto del mundo en el que el conocimiento empírico, científico, se hizo global, y alcanzó la categoría de ‘arte’, de base ‘espiritual’.
Los pensadores griegos, y lo más importante, la estructura social de las ciudades griegas, fueron el primer encuentro entre ciencia y ‘esencia’, de forma que por primera vez el filósofo griego no buscaba ‘utilidad’ inmediata en su pensamiento, sino ‘placer intelectual’, o sea elevación humana mediante la búsqueda de la Verdad.
Si para Pitágoras aun existía un elemento mágico en la matemática, en Euclides esto ya desaparece, en las ciencias griegas maduras el sentimiento de Verdad, de Conocimiento, de investigación ‘gratuita’ (o sea sin instigación mágica alguna, por el mero placer o utilidad) se hace normal. Y en especial Grecia descubre los primeros científicos ‘por placer’, sin necesidades económicas, sin utilismo práctico detrás. Investigaciones teóricas sobre los números o las Ciencias Naturales, la lógica, la gramática y la moral, la Medicina incluso, no como profesión sino como búsqueda de realidad, se inician en Grecia de forma clara. Quizás antes hubo algunos destellos de este sentido científico ,de esa búsqueda de la Verdad Natural sin intromisión mágica, pero fue pequeño. En Grecia se hace un hecho social y personal de clara realidad.
La Ciencia como ‘arte’, en el sentido de como ‘sentimiento de felicidad y disfrute por el conocimiento’ nace en Grecia, donde se despega del uso mágico, ya no está al servicio de la expresión de una Idea Mágica, sino que se centra en la alegría de conocer, en la Naturalidad Humana.
La Razón pura desarrolla la Filosofía y se basa en la Lógica.
La Sensibilidad desarrolla el Arte y se basa en la intuición creativa.
Las Sensaciones desarrollan el Placer y se basa en los Sentidos.
La razón es pues la OTRA cualidad humana que la identifica y le da especificidad. El hombre es el único que tiene Lógica y Sensibilidad.
La diferencia es que la Razón tiene como límite la Realidad, o sea la prueba. La Filosofía y la Ciencia en general no pueden traspasar los marcos de la realidad tangible y comprobable (la Lógica es de alguna forma un marco definido por nuestro cerebro). Así pues el mundo de la Ciencia es tremendamente más limitado que el del Arte. Pero es sin duda más objetivo. No hay Arte en la expresión de la realidad, sino en la sensibilidad. Una fórmula matemática o una demostración lógica no es un acto artístico.
Sin embargo si existe el sentimiento de amor a la Verdad, de búsqueda y ilusión por comprender la Naturaleza. De alguna forma el científico puro, si existe..., el que trabaja por ese sentimiento y amor a la Verdad y la Realidad, se acerca en algo al artista.
Lo importante es comprender que la Realidad, que cae dentro del mundo científico y lógico, no puede estar limitada por esa tangibilidad. Los sentimientos y la sensibilidad dan vida a ‘otros mundos’ que no están en las probetas ni se pueden medir, pero que son también ‘reales’ para los que los viven con la sensibilidad. Así pues el Arte y la Ciencia se complementan y no se excluyen ni se enfrentan. Lo malo es cuando, como pasó con el marxismo, la Razón y la Ciencia pretende ser la única fuente de realidad, de forma que los sentimientos y el arte pretenden reducirse a fenómenos psicológicos sin valor, supeditados a ser meros resultados de condiciones económicas y relaciones sociales. Una Utopía racional que sale precisamente de su campo lógico, se convierte en una dictadura contra el Arte y los sentimientos. La dictadura del materialismo es anticientífico, pues ignora una parte de la realidad: los sentimientos.
Por eso el nacionalsocialismo propone un Estado Artístico donde la Ciencia y la Realidad de los medios sobrados materiales y la lógica para el conocimiento, con un sólo objetivo: elevar a las personas por el arte. 

EL ARTE EN EL MUNDO ACTUAL 

Es una grave simplificación creer que el arte que se llama ‘moderno’ es simplemente producto de la incapacidad de los artistas actuales, o de una dictadura de marchants que lo imponen.
Las locuras ocultan la base del problema.
Un Gordon Matta que ‘esculpía’ a base de ir a edificios abandonados y con un taladro hacerles agujeros en todas las paredes. Una Carlotte Moorman que toca en violón desnuda y recubierta de chocolate. Una Ana Mendieta que se ató a una mesa en una exposición, desnuda de cintura para abajo, y salpicada de sangre. Mientras otros pintaban cuadros en blanco, o hacían esculturas con sillones viejos, músicos que se dedican a aporrear el piano con una maza, calcetines sucios o paredes desconchadas en plena exposición, rayas y colores con títulos de locura, miles de disparates y chorradas inmensas... todo eso hace que muchos camaradas ya no pretendan ‘entender’ que ha pasado en el arte moderno, pues simplemente lo consideran una locura más del mundo en decadencia.
Pero esto es una simplificación que nos evita entender donde estamos y a donde vamos, y que es lo que nos impide ir a otro sitio.
Ante todo hay que entender que todo proceso artístico proviene de algo previo. Hasta este siglo toda evolución ha tenido precursores y se ha basado en parte en lo anterior. Si tomas un libro sobre pintura moderna, veremos que hay incluso la osadía de pretender que el primer ‘moderno’ es El Greco, pero dejando aparte esa broma, es evidente que los impresionistas posteriores son citados como precursores del abstracto. En música muchos justificadores del atonalismo hablan de Wagner como ejemplo de ruptura con la melodía clásica y ponen a Schoemberg como seguidor de un ‘cierto’ postwagnerianismo!.
Gaugin, Munch, Klimt, Matisse... o el Picasso de ‘Las señoritas de Avigon’,... es toda una escalera hacia el nuevo sistema de valores.
El problema no es ese, el tema es comprender que el arte sigue siendo la expresión de sentimientos, la sensibilidad de una época y de una comunidad. La comunidad occidental ha estado desde 1920 sometida a profundas presiones ideológicas, a revoluciones del pensamiento y la voluntad popular. Era lógico que cada una de esa formas de ver el mundo encontrase la expresión de su cosmología en una forma artística adecuada. Hay todo un arte postromántico que empieza a brotar, pero que muere cortado de raiz por la derrota de 1945. Es falso que el arte impresionista fuese a abocar inevitablemente al abstracto. El impresionismo o el modernismo, como tantas facetas de un cierto romanticismo posterior, expresaba la belleza de su momento, y podría haber evolucionado de muchas otras formas.
Hay también una enorme cantidad de artistas muy valiosos en los años 20 y 30, que se oponían a la degeneración del arte, tanto desde posiciones de izquierda como conservadores o apolíticos. Fueron los grandes olvidados, tirados a la cuneta por los poderes del dinero.
Precisamente la evolución del arte en el tiempo es el justificante permanente de cualquier crítica al arte actual. Cuando una persona dice que Miro es una chorrada o que la ‘escultura’ de Tapias formada por sillones viejos es simplemente una estupidez, la primera reacción es indicar que se ‘esta fuera del tiempo’, que no se ha seguido la evolución. Otro tópico es que con la aparición de las fotografía ya no tiene sentido el neorealismo y por ello el abstracto es la reacción propia del nuevo tiempo.
Lo definitivo es el triunfo en el mundo de la cosmología materialista en 1945. Hay que entender que el arte moderno antes de 1945 estaba aun en plena etapa de lucha ‘por asentarse’. Por eso a mucha gente aun les parece bien el Picasso inicial o las obras ‘modernas’ de los años 50, mientras no entienden como han acabado en la locura actual. Y lo peor: a partir de los 90’s se está acabando la etapa de la locura total y aparece el asentamiento del arte moderno en una cierta ‘ortodoxia’ de lo extravagante, mucho más peligrosa que la estupidez bárbara del inicio. Hoy día las rayas y manchas son ya ‘serias’. Es más peligroso un Botero que un Tapies, simplemente porque el poco sentido común que le queda al pueblo comprende bien que una obra de Tapies a base de sillas rotas es una estupidez, una ‘boutade’, una gracia, pero en cambio al ver las ridículas formas gruesas de las esculturas de Botero no se atreve a catalogarlas de estupidez, sino que intenta acercarse a ellas. El respeto por los críticos y la idea de evolución y modernidad surgen efecto ante un Botero mientras que no son suficientes normalmente para justificar un mamotrético Chillida. Por eso el ‘arte moderno serio’ es lo realmente peligroso.
Si queremos entender el arte moderno, entenderlo en el sentido de poder efectuar su crítica de forma objetiva y centrada en la base, no en las ramas, hay que entender el concepto de vida, la cosmología, que expresa y a la que se expresa ese arte.
Hay que comprender primero que la mayoría casi absoluta de los ‘artistas’ y tendencias modernas provienen de una izquierda marxista pero liberal. Están absolutamente impregnadas de los principios demoliberales pero con una carga de ‘ruptura’ con el mundo ‘clásico’. La mayoría de las primeras barbaridades en el arte son como una bofetada contra todo lo que era el arte postromántico, de base popular y sensible, que era de alguna forma el apoyado por los fascismos. Se trata pues de un combate. Y eso por la razón clara de que el marxismo no otorga al arte un papel neutral, sino lo considera solo una arma de lucha contra el enemigo. Miles de artistas ‘modernos’, los más radicales, nacen y se educan en el marxismo, en el anti-fascismo militante, y combaten en sus obras el arte postromántico que estaba naciendo y que era la continuación lógica hacia un Nuevo Arte en una evolución positiva. El Nuevo Arte llevaba valores basados en una expresividad de carácter, un apoyo a lo popular y campesino, el postwagnerianismo en la música. En todas las artes empezó a nacer ese Nuevo Arte, con variaciones notables, como el futurismo italiano. En España casi todos los artistas de los años 20 y 30 podrían ser perfectamente asimilados en un estilo artístico postromántico naciente, tanto a la izquierda como a la derecha. Garcia Lorca tiene un Teatro magnífico y absolutamente adecuado a esta idea, Juan Ramón Jimenez o Machado y su poesía es perfectamente ‘clásica’ en su modernidad. Y ambos son las estrellas de la izquierda. Y hay toda la generación de Pio Baroja, Unamuno, Pemán, Segarra, Carner, Juan de Avalos o Granados, cientos de artistas de todas las materias, todos.... trabajando por una evolución artística popular y elitista a la vez.
Pero todo este mundo se acaba en los años 50. Llega la horda de los bárbaros e impone algo inesperado, un arte de locura. Los nuevos ‘artistas’ ¿de donde han salido?. Muchos ya existían en los años 30, pero eran absolutamente desconocidos a nivel popular, formaban parte de una nube de progresistas, la mayoría comunistas y marxistas heterodoxos, radicales entonces, que eran apoyados por una minoría de millonarios de izquierda.
Hace poco Juan Manuel Bonet, recién nombrado director del Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) ha efectuado unas declaraciones sorprendentes en La Vanguardia 1 Sep 95, para los que estamos acostumbrados a la dictadura de las mamarrachadas:
“ El IVAM, como otros muchos museos de sus características, peca de una visión ortodoxamente moderna, ortodoxamente vanguardista, que ha ido en detrimento de otras líneas más solitarias o voces marginadas de las corrientes dominantes: me refiero ,sobretodo, a la tradición figurativa del siglo XX”.
“ Hay una especie de tiranía en las escuelas de Bellas Artes, que favorecen las tendencias que proclaman el fin del fenómeno pictórico y destacan sólo lo que se refiere a los nuevos medios.... Creo que hay cierto cansancio entre espectadores y críticos por estas expresiones”.
“ Muchos hacen reediciones de lo que ya se hizo en 1960 sin aportar nada”.
Bueno, desde luego Bonet no es un crítico de la Vanguardia, simplemente destaca la dictadura abstracta y ultra neurótica moderna, y denuncia el arrinconamiento de muchos otros artistas. Cuando la “novedad’ y el ‘escándalo’ es el único valor del arte actual, es lógico que una vez vistas mil estupideces novedosas ya no interesen las mil siguientes... es el cansancio de lo absurdo y estúpido.
Esto es lo que nosotros denunciamos del arte de la segunda mitad del siglo XX: es un producto del marketing ideológico del Sistema, de la mentalidad economicista y anti idealista, del materialismo y el dinero.  

EL REALISMO LENINISTA 

Curiosamente todo ese mundo no gozaba de la más mínima atención en la URSS, de donde fueron eliminados en aras del ‘realismo soviético’ o sea de aplicar el concepto marxista de arte como medio de lucha. El Arte soviético es coherente con el leninismo: todo es un arma de lucha. Pero para combatir y ayudar a implantar las ideas y sentimientos comunistas era preciso que el arte llegase al pueblo, por tanto se impuso un arte realista, que fuera ‘entendido’ por las masas, pero con una enorme carga ideológica que lo convierte más en propaganda que en Arte. La diferencia está en que el objeto del Arte es expresar sentimientos, no ideas. Por eso el realismo soviético es más propaganda que arte.
Brecker, prototipo de artista Nacionalsocialista, no lo es por esculpir figuras de nazis, de Hitler ni de esvásticas en absoluto, pues casi no lo hizo. Su obra es artística totalmente, trata el cuerpo humano, la fuerza, el dolor o el carácter, sin politizarlo, pero expresando aquel sentimiento de dinamismo y orgullo, de belleza con fuerza, por el que se le llama ‘nazi’. En cambio en la URSS los escultores buscaban la ‘idea’ que debía agradar al Partido, pero que a la vez debía entenderse por el pueblo. Un arte-propaganda, realista para poder ser precisamente propaganda.
Mao decía que el arte revolucionario debía basarse en la vida de los revolucionarios, dandola a conocer. “La literatura y el arte están subordinados a la política y así mismo ejercen una gran fuerza sobre ella” (Mao, ‘Sobre la Literatura y el Arte en Yenan”). Esto es espantoso... el arte subordinado a la política... para nosotros es justamente lo contrario: La política está al servicio de lograr un arte popular y digno.
Muchos han intentado igualar ese arte-propaganda con el del nacionalsocialismo, en un absoluto desconocimiento de las cosas. Durante el NS el arte fue absolutamente independiente del Estado, no se pretendió llenar de cuadros de Hitler o esculturas de líderes y símbolos NS, los artistas (otra cosa son los propagandistas) de Alemania trataban básicamente temas del campesinado y la Naturaleza, no temas políticos. Basta ver los libros que hay sobre Arte NS y puede verse esta realidad.
Ahora bien, si es cierto que en la propaganda, o sea en el grafismo de propaganda, hubo cierta similitud. Lo que pasa es que el arte soviético se quedó en el estado de propaganda, mientras en el NS el arte se desarrollo de forma independiente, únicamente orientado por la cosmología del ambiente. 

EL GRAN PUDRIDERO 

¿Que pasa en los años 50?. Es increible que toda la brillante escuela artística postromántica, que fue numerosa y superpopular, cae en el olvido y parece que fuera de hace mil años.
En los años 50 y 60 se empieza a implantar a nivel popular en Europa la nueva mentalidad y los nuevos valores demoliberales, que hasta entonces eran sólo ‘ideas’, pero no reflejadas en la gente.
La vida popular se va eliminando, las grandes ciudades centran la nueva mentalidad, un estilo mercantilista y materialista invade todo, el progresismo marxista se va haciendo liberal a marchas forzadas, ya no lucha contra el dinero sino contra la mentalidad conservadora, o sea el marxismo occidental y el liberalismo se unen en una mezcolanza llamada ‘Progresismo’, donde están igual el Gran Capital como los rebeldes juveniles, y forman la Nueva Mentalidad. El Arte moderno es la transmisión de esa nueva mentalidad, nada más.
Esa nueva mentalidad se basa en el materialismo más completo, en la economización del mundo, y en los valores liberales, igualitarios e individualistas. Así pues si la sociedad poco a poco (en los años 70 ya es muy profunda esta mentalidad en las masas ciudadanas) va asumiendo la cosmología del placer, el dinero, la falta de ideales, el individualismo radical y absoluto, la felicidad como ‘vivir en el placer’, no es de extrañar que el Arte sigue esos pasos.
El arte moderno es en los años 60 un arte de combate contra el arte clásico. Se trata de lograr destruir la idea de arte como expresión de sensibilidad. El arte postromántico, Pemán o Lorca es igual, es una barrera contra el materialismo. Por ello en modo alguno el arte de los 60 es una continuación de los artistas de ‘izquierda’ de los años 30, sino que se basa en los ‘radicales locos’, los iconoclastas destructores de todo. Esos ‘rebeldes’ se usan como cascanueces, rompen la concepción popular del arte, borran del mapa todo intento de arte nuevo inteligible por la gente, y crean la base del arte-basura de los 70 a los 90. Es evidente que el apoyo de las fuerzas del Dinero, Museos, Gobiernos , sionistas y Museos fue vital, pero hay que entender que el origen del problema no está en la imposición del arte moderno, sino de la mentalidad y forma de vida moderna. El arte moderno es meramente un producto de esa vida, de esa mentalidad.
Las Catedrales de los años 70 son los bancos y las centrales gubernamentales o de las grandes empresas. ¿Que tipo de arquitectura, que tipo de pintura se puede hacer para estos nuevos magnates y mecenas?. No pretendamos imaginar un cuadro de Sorolla en un despacho de aluminio y vidrio de un gran Banco. La gente que allí trabaja son especuladores, fanáticos del dinero y la vida materialista, gente sin ideales románticos ni vida popular, no se ven identificados en los paisajes populares ni en las verdes praderas... las rayas, los colores decorativos, los temas sombrios de las noches de placer, sueños oníricos de la droga o la comodidad de los despachos asépticos, ese es su mundo y su arte. Nada que les recuerde fuerza o carácter, entrega o sacrificio, campo y vida plácida, les puede interesar. No quieren ‘pensar’ sino disfrutar, buscan SENSACIONES, placer, no SENSIBILIDAD. Necesitan un Arte decorativo y primitivo, alejado del campo y los temas populares. Un arte con sexo, placer y asepticismo ideológico... no quieren sentimientos sino placer.
Ante todo, hay que ver que existen dos grandes facetas del arte moderno:
Aquellas manifestaciones que van al pueblo, o sea, que están hechas para llegar y agradar al pueblo, e introducir en el pueblo la sensibilidad de la nueva época. Son artes que exigen llegar al pueblo por tener una fuerte componente comercial, o sea de necesidad de venta masiva. El cine o la música-disco por ejemplo.
Las manifestaciones que son producto de una élite del Sistema, que en modo alguno llegan al pueblo ni les interesa, y que son un simple laboratorio para las neurosis del sistema. Es el llamado ‘arte moderno serio’, donde la esterilidad va unida a la estupidez más completa.
La música ‘popular’ moderna es una música con un objetivo claro: hacer bailar y excitar a la gente. Se paga a los músicos para entretener a una juventud en una habitación cerrada nocturna, donde lo que se busca es ‘ligar’, excitarse y bailar. Para ello la música rítmica, de claro origen negroide, sexual y primitiva, es sin duda la más adecuada para transmitir ese tipo de sensibilidad. No importa nada la ‘letra’ que acompaña a esa música, no se buscan mensajes sino ritmo, estamos en el mundo de las ‘sensaciones’ ,no de la sensibilidad. Por eso las letras de la música moderna son absolutamente despreciable.
Todo lo radical es absorbido por el Sistema. La música de los, en su día ‘rebeldes’, Rolling Stones, se usa ahora en desfiles de modas de las Top Model del ‘Hola’!, y Microsoft la ha contratado para presentar su Windows 95. No era rebeldía contra el Sistema ,era ruptura con el arte sensible. Miró y sus estrellas son el símbolo de la Banca, los premios oficiales del Sistema van a Tapies y otros construye-basuras, los burgueses bien, con casas de aluminio relucientes, adornan sus despachos con manchas y rayas de colores que ni entienden ni tienen nada que entender,... el arte moderno es un transmisor de sensaciones visuales para acomodados no-pensantes.
El cine ,como la música-disco, es arte y negocio, necesita masas y ser entendido para sobrevivir económicamente. El cine de arte-y-ensayo ha dejado de existir por falta absoluta de público, ante las extravagancias que mostraba. El cine ‘comercial’ es sin duda el arte de esta era. Por supuesto su mensaje es el del sistema, pero sus formas son populares, se basan en las necesidades y deseos de la gente. Las películas actuales son una basura en las ideas pero sin duda son brillantes en su composición y formas. Son una ‘bella’ manera de transmitir sentimientos materialistas y decadentes. Debe ser agradable porque van dirigidas a la masa, el sistema comprendió hace tiempo que si las ideas ‘modernas’ sólo estuvieran en el cine de arte y ensayo no lograría nunca llegar a la gente.
La arquitectura es una arte ligado a lo económico, y como tal su disposición moderna ha sido la de enormes cajas baratas para uso económico. La arquitectura moderna son enormes cajas de cristal, o bien áreas de estructura lineal, frías y mercantiles. Incluso un centro cultural como el ‘Pompidou’ en París se parece más a una fábrica que a una obra de arte. No hay espíritu sino el mercantilismo en las construcciones modernas. No hay catedrales ni palacios, hay industrias. Y las casas de los particulares con gusto son construidas segun patrones clásicos sin dejar intervenir demasiado a las locuras frías del ‘arte moderno’, aunque poco a poco una clase de ejecutivos se enamoran del llamado ‘ambiente de diseño’, que es la prespectiva de un ambiente ‘profesional’ llevado al hogar, donde la funcionalidad y las lineas sustituyen al ambiente familiar, y la decoración se basa en la pintura sensacionalista actual (colores y formas frente a sensibilidad).
Fuera de las artes de masas, artes ligadas a una actividad comercial (cine o ‘dancings’), el resto, las artes puras, allí es donde el mensaje es simplemente la destrucción del buen gusto y la conversión de la Sensibilidad en Sensaciones, o sea la sustitución de arte por placer o decoración, cuando no una mera basura destinada a eliminar el buen gusto y favorecer la idea del ‘todo vale’.
Es evidente que una cosmología sionista, impuesta por la fuerza de la propaganda y el dinero, debía crear un arte adecuado a esa mentalidad.


ARTE Y NACIONAL SOCIALISMO

Una política de utopías es un desastre, pero una política sin ninguna utopía es muy triste.
Si pretendieramos lanzar el mensaje de que el único problema que hay, es lograr el renacimiento artístico del pueblo, estaría siendo utopista y olvidaría los problemas apremiantes de dominio financiero y corrupción ética/estética que forman la columna principal del sistema que nos domina.
Hay que solucionar los fundamentos, hay que eliminar el poder de la finanza, lo que a la postre sería el fin del paro y de una concepción ‘utilista’ de la mano de obra, o sea de la mercantilización del trabajo, su consideración como un ‘producto’ más, que debe asumir las leyes del mercado.
Eliminando el poder de la finanza acabaríamos con la Idea del Mercado Unico Mundial, lo que liquidaría las tensiones de dumping social e inmigración masiva, en fin... sin duda los problemas de una reforma económica radical son la base de nuestra posición, y sin esta base no podremos edificar ni un ladrillo sano.
Pero ¿de que serviría arreglar los fundamentos si después construimos encima un choza infecta?. Si vamos a solucionar los problemas de base para luego ir al chauvismo nacionalista, la guerra o el militarismo, la dictadura o la represión, el conservadurismo ... para todo esto no valdría la pena luchar por lo económico.
El Nacionalsocialismo tiene un objetivo final: el Estado Artístico, o sea un gobierno que tenga como objetivo la elevación espiritual del pueblo.
Si le dijeramos a un comunista cual era (ahora ya no tienen utopía distinta a la del demoliberalismo) su utopía sin duda nos hablaría de un Estado donde todos fueran iguales, los bienes fueran comunes, y en el que cada cual pudiera hacer su vida comunitaria sin preocupaciones económicas. Una cierta anarquía liberal bajo una economía igualitaria.
Si lo hablamos con un demócrata, su objetivo es el liberalismo, una mundo de personas que cada cual hace lo que quiera, respetándose mutuamente, en continuo progreso tanto material como de ejercicio de la libertad . Todo lo más los social- demócratas añadirían una llamada a una cierta igualdad relativa, sin grandes diferencias, y un mundialismo de todo este entorno, o sea la extensión de este mundo feliz al mundo entero.
Pero desde luego ni comunistas ni demócratas tienen una visión artística del mundo. 
Pues bien, para los nacionalsocialistas el objetivo no es un mundo racista de fuerza y lucha, no es una economía sana y socialista, no es un pueblo unido y sano,... todo esto son medios para el objetivo: el único objetivo final es un Estado Artístico donde los ciudadanos se eleven como personas y alcancen la máxima calidad humana a través del sentimiento, o sea del Arte. Este es el objetivo. No la libertad individualista ni la economía saneada. La Libertad y la Economía son herramientas necesarias para lograr un Estado Artístico, no son el objetivo final. La Raza sana y diversa es la base de un arte sano y diverso, no un objetivo zoológico en sí mismo.
Por eso el Arte es la esencia del nacional socialismo, aunque leyendo y conociendo a los nacionalsocialistas actuales uno duda si realmente lo son o si han ‘descubierto’ otro NS distinto.
Pero veamos más a fondo algunos detalles sobre este tema:
Para el NS el Arte no es político, es más, se opone a una visión politizada del Arte, contra la opción leninista de implicar el Arte en la lucha política.
Es un grave error pretender identificar el arte NS con obras ligadas a simbología política. El Arte es una expresión de sentimientos, y no un medio de propaganda.
El arte para el NS no es el arte de 1933 en absoluto, por más que es extraordinario el auge artístico que hubo en los pocos años de paz que tuvo. Nosotros sabemos que para que pueda haber un arte digno es preciso previamente que haya una ética digna. Por tanto sabemos que sin una revolución política e ideológica a fondo no es posible salir del arte decadente actual, reflejo de la decadencia ética materialista. Pero eso no significa que el arte sea político sino que depende de un ambiente o estado de pensamiento general sobre la vida.
El Nacional socialismo no es un sistema liberal, no pretende pues un desentendimiento del Estado de la vida popular. Por ello el Estado NS si se ocupó de eliminar las influencias nefastas en el arte alemán, y de procurar llevar al pueblo el arte. No fue neutral, pero no convirtió a los artistas en funcionarios como en la URSS. Había libertad de arte mientras no se promoviese una tendencia claramente degenerada. En realidad podemos decir que su control fue el mismo que en los demás aspectos de la vida: No hubo dictadura pero si control. No había unidirecionalismo pero si poda de aquello que pasaba el límite de lo tolerable.
En el fascismo italiano la actitud fue similar aunque mucho menos intervencionista. Se dió amplia libertad artística dado que en 20 años de gobierno fascista se logró enseguida la eliminación del ambiente propicio al arte degenerado. Mientras que en Alemania el NS tuvo que combatir la propagación de las más repugnantes actitudes promovidas y financiadas por la república de Weimar, que fue un auténtico pudridero ético, Mussolini pudo partir de unos primeros años de lucha para luego ya centrarse en un estado de opinión favorable.
Un analista del arte nazis como Mosse, antinazi declarado, reconocía que “los cuadros que se presentaban en las exposiciones de arte alemán se vendían rapidamente y sin ninguna presión del Partido” (Mosse “La nazionalizzaziones delle masse” 1975).
Sin duda hubo diversas tendencias en el tema del Arte dentro del NS. Goebbels eliminó la crítica de Arte y exigió que fuese el pueblo el que juzgase directamente las obras de arte, para impedir la influencia de los críticos al servicio del dinero. Pero hay que reconocer posiciones más intervencionistas como en una carta de Goebbels al director de orquesta Furtwängler el 1 abril 1933: “La labor del artista no es sólo la de unir al pueblo, también la de modelar, de educar,  eliminar lo que está podrido y facilitar el camino a los sano. Como político yo no puedo coincidir con Uds en que sólo hay dos tipos de arte, el bueno y el malo. El arte no solo debe ser bueno, debe estar también ligado al pueblo”. Es evidente que existía una cierta preocupación por eliminar las artes decadentes introducidas por la república burguesa de Weimar y los judíos. Pero hay que tener en cuenta que en este sentido Weimar aun había sido más intervencionista, promocionando todo el arte decadente y coartando el arte nacional.
Claudio Mutti escribió el libro ‘Art totalitaire ,Art National Socialiste’ donde nos expone el peligro de politizar el arte y algunas tendencias en ese sentido dentro del nacional socialismo. Creo que el texto en general es injusto al no recordar que el nacional socialismo alemán nace tras casi 20 años de gobierno de una República sionista que aun fue más totalitaria en favor del arte degenerado. En sólo 3 años el NS alemán restauró una situación natural y empezó entonces a ‘liberalizar’ su intromisión en el arte, que se había reducido básicamente al ataque contra el arte degenerado, y no en ordenar o imponer un tipo de arte nuevo dado.
En concreto mi opinión es que una vez eliminadas las influencias extrañas, hay que dejar el arte sin presiones políticas. No hay que hacer política en el arte. Lo que la Política debe es crear un ambiente popular sano, el Arte luego seguirá su camino. Entiendo las reticencias frente a las influencias de sionistas y capitalistas, de toda una generación de ‘artistas’ marxistas liberales que habían asolado la Alemania de Weimar. Esto debía arreglarse, pero luego el arte no puede estar politizado.
Como se ve el polo del arte NS es que sirva para la elevación del pueblo, de su esencia. Hitler dijo: “El Arte no tiene su centro en el tiempo, sino en su Pueblo. Los artistas no deben intentar levantar un monumento a su tiempo sino a su pueblo. El tiempo cambiará, los años pasan y todo cambia, pero mientras el pueblo exista éste es la referencia de todo su arte” (Discurso en la inaguración de la primera gran exposición del arte alemán” 1937). Por ‘tiempo’ hemos de entender lo temporal, o sea lo que es accidental y propio del momento. El arte nacional socialista debía intentar trascender de lo accidental a lo permanente en el estilo y espíritu del pueblo. Mientras el arte moderno es absolutamente accidental, trabaja sobre las sensaciones del momento, nuestro arte debe intentar llegar a la médula sensible de la gente, a aquello que les define como pueblo y como personas superiores.

EL ARTE EN LA LUCHA ACTUAL

La lucha artística la deben llevar artistas. Esta primera premisa ya descalifica lo poco que se ha hecho en este tema por parte de los NS actuales. No se trata de recordar el arte alemán de 1933, ni el futurismo italiano, se trata de lograr que hayan artistas de hoy que asuman un arte digno.
Por tanto la labor de los militantes políticos NS se basa en tres facetas, ordenadas por orden de importancia:
1-         Vivir en sí mismos el interés por el Arte y sus valores. Y llevar ese interés a sus grupos y organizaciones, como ‘clientes’ del arte.
2-         Promocionar y favorecer a los artistas NS que se encuentren en la vida, teniendo por tales no a los militantes NS sino a los artistas que propongan una alternativa artística sana a la decadencia actual, sea cual sea su ideología política.
3-         Denunciar sistemáticamente la degeneración artística del mundo actual. Este es el único punto que aveces se cumple, mal que bien, cuando es realmente el de menor interés.
La incultura más absoluto en arte asola los grupos NR y NS actuales, pero eso no es lo más grave. Lo peor es la falta de interés. Sólo ha habido un movimiento que hizo del Arte una piedra básica de su lucha, fue CEDADE, en sus primeros tiempos.
Los actos políticos eran a menudo audiciones de música, acudir a conciertos, lectura de poesía en los campamentos, promoción constante de todas las artes. En Cedade militaron varios artistas, que lo eran antes de entrar en el grupo, y que aportaron acciones en el mundo del arte. Organizamos conciertos públicos (cosa inaudita en ese momento), editamos libros de Arte tanto de la Alemania NS (entre ellos se editó por Ed Bausp el mejor libro en castellano sobre Arte NS, ‘El Arte del III Reich”, en dos volúmenes a todo color) como sobre Arte en general. Componer una ópera o pintar un cuadro eran actividades a las que se dedicaba tiempo en Cedade.
Pero además se montaron acciones paralelas, con otros nombres, que se dedicaban exclusivamente al mundo artístico, sin intervención política directa. Se contactaba con artistas ‘clásicos’, se visitaban monasterios o exposiciones, en fin había una profunda visión del Estado Artístico, pero además se vivía personalmente ese amor al Arte.
No ha existido nada igual después. Pues bien, la UNICA solución es volver a crear de alguna forma ese ambiente de vivencia artística, de asumir el arte en la vida propia de los militantes y del partido. Si seguimos más preocupados por conocer detalles del sionismo o la masonería, en difundir los escándalos del capitalismo, en estudiar sobre economía, que de VIVIR en el Arte, no lograremos nunca un movimiento popular, porque el ARTE ,y sólo el Arte, te lleva al pueblo, el Arte elimina lo ácido y la crítica, palia la tendencia a enseñar lo negro y malo, el arte obliga a crear, a ser positivo, a enseñar lo que deseamos, el arte ,y sólo el arte, permite que hagamos el esfuerzo de mostrar nuestra revolución en la práctica. Un cuadro bello, un concierto, nos muestra el tipo de vida que podríamos llevar todos en vez del materialismo actual.
El problema para lograr este tipo de actuaciones es como compaginarlas con las acciones políticas. Apenas no hay dinero, tiempo ni camaradas para un tipo de lucha, y menos para organizar varios frentes. De todas formas actualmente ya hay grupos que trabajan sólo en el aspecto cultural e ideológico (que no tiene nada que ver con el artístico), y otros en el campo político, así que la creación de núcleos de lucha en el campo artístico no es algo imposible.
Los militantes políticos no sólo no suelen entender de arte sino que se suelen burlar o considerar ‘menos valioso’, e incluso ‘pérdida de tiempo’,... cuando no una actividad cursi, la lucha artística. Creo que hemos de insistir que precisamente el ‘politicismo’, o sea el exclusivismo de la acción en el ámbito político, ha sido el gran fracaso de las actividades NR de la postguerra. Se ha olvidado una y mil veces que sin una sociedad civil educada en un entorno de concepción del mundo adecuado, no hay política que llegue al pueblo. Las ideas se deben introducir por la sensibilidad y lo inmediato a la vida natural de la gente, para luego ir a lo político.
Para colmo los grupos que podríamos llamar de ‘alternativa al sistema’, que no son NS, tienen no sólo un desconocimiento artístico sino una falta de interés por entender y tratar este tema, llegándose incluso a una cierta aceptación de las formas y decadencias del arte actual, al no conocer ni entender cual es la base de nuestra alternativa en arte. Ya hemos dicho que existe una lamentable tendencia al economicismo de la alternativa, o sea a creer que el centro de toda alternativa al Sistema está en proponer salidas económicas y políticas, con lo que nos acercamos más aun al ‘estilo’ del Sistema: la ‘economicitis’ aguda. De la misma forma existe el error de confundir ‘Cultura ideológica’ con ‘Arte’. La ideología afecta a la razón y el Arte a la sensibilidad. Las revistas de ideología o cultura ideológica, incluso este mismo texto sobre Arte, no son actividades artísticas. Para asumir el arte y una alternativa artística al sistema es preciso vivir en el arte y crear arte, artistas.
Es evidente que el éxito político puede conllevar un cambio artístico pero hay que tener cierto cuidado. El partido Frente Nacional de Le Pen acaba de ganar las elecciones municipales en 3 grandes municipios, como Orange o Toulon. Dentro de la histeria anti Le Pen que hay en la Francia demoliberal, diversos ‘artistas’ del Sistema han efectuado un boicot contra estas ciudades. El FN ha reaccionado promoviendo arte ‘clásico’ frente al ‘moderno’. Esto es un error. El arte clásico esarte de otra época, que fomenta evidentemente el buen gusto y eleva a las personas, pero hay que fomentar el Arte del momento ,de la gente de hoy, en una línea correcta aunque actual. No basta recluirse en el arte del pasado, hay que crear el arte del porvenir. Un movimiento que logre un cierto poder político debe dar oportunidades a cientos de artistas que actualmente ya existen y que a su manera luchan contra el Sistema. Hay todo un arte paralelo al de las locura del Sistema, solo que está relegado a uso ‘privado’, puesto que todas las instituciones, museos, periódicos y medios de comunicación, críticos, bancos o mecenas, todo está absolutamente controlado por la barbarie del Sistema. Una ruptura de ese monopolio haría aflorar cientos de artistas olvidados, que trabajan con gran calidad aveces.
De la misma forma que en el certamen de ARCOS, en Madrid, se rechazan los que presenten arte ‘figurativo’, bastaría establecer exposiciones y premios donde se rechace el ‘arte neurótico’. Esta sola labor, establecer premios y promocionar el ‘otro arte’, sería más peligroso para el Sistema que millones de pasquines políticos. Nuestros pueblos siguen dando obras artísticas dignas, pero son ocultadas sistemáticamente, no hay que preocuparse por la creatividad, basta que no se corte unidireccionalmente.
Hay que crear escuelas de arte donde no se insulte y denigre al arte ‘no neurótico’, escuelas de arte donde se valore la calidad y no el seguir las normas del Sistema. Una escuela así es un enemigo mortal del poder demoliberal. 
EL WAGNERIANISMO 
Existen diversos elementos que hacen del wagnerianismo un tema ‘especial’ para los nacional socialistas.
Hitler fue un fanático de la obra wagneriana. La nieta de Wagner, Winifred, directora de los Festivales de Bayreuth, fue nacional socialista declarada. Hubo una conciencia de que el NS se sentía a gusto dentro del estilo vivencial del wagnerianismo. Wagner escribió obras profundamente ‘políticas’ en una lectura NS, como ‘Judaismo en la Música’. Tras 1945 Wagner estuvo prohibido por los aliados, e incluso lo sigue en Israel.
Creo que todo esto, y otras cuestiones similares, han sido aveces un problema, al hacer que se llegase al wagnerianismo por la política y no por el arte en sí. Hay demasiados ‘wagnerianos de uniforme’ entre los pocos wagnerianos que quedan.
Es evidente que hay que fomentar al máximo la comprensión de la obra wagneriana, pero intentando entrar en el problema artístico y no sólo en la afiliación del wagnerianismo a las posiciones NS ,o viceversa.
La importancia de Wagner en este momento está centrada en ser la última rama de una evolución del arte, que no llegó a desarrollarse por el ‘corte’ producido en 1945.
Wagner abrió un camino nuevo al Arte, en su obra se reunen 3 artes: la poesía, el Drama teatral y la Música, conjuntados de forma magistral en un solo concepto llamado Drama Musical.
Nacido en el romanticismo, el wagnerianismo sale de esa corriente y descubre un nuevo ‘sistema’ de entender el arte, mucho más profundo que el romanticismo, donde se añade a la base romántica (expresión de sentimientos personales) una visión más global, en la que se descubren temas ‘generales’, ideas y conceptos del mundo de la sensibilidad. Las obras de Wagner desarrollan temas románticos pero también temas vivenciales y sociales. Mientras la música descubre los sentimientos, la poesía ataca temas de interés global, y en el conjunto no estamos ya ante una mera ‘obra romántica’, sino ante un drama de la vida mucho más profunda.
Todo un conjunto de postrománticos bebieron de esa fuente, no sólo en la música sino en todas las artes. Las primeras décadas del siglo XX estan repletas de artistas postrománticos que tienen esta inquietud de superar el romanticismo individual por una investigación de los sentimientos globales, del pueblo, de lo ‘social’. Ibsen, Shaw, Anouhil, Unamuno, Lorca y otros cientos de artistas, todos tratan el drama con una profundidad mayor que el mero romanticismo individual.
Sin duda hubiera sido una evolución artística adecuada a una sociedad civil sana, natural, pero más concienciada en su carácter de Pueblo, de Comunidad, un idealismo supraindividual, frente al mayor individualismo del romanticismo previo. Pero todo quedó podado de raiz con el hundimiento de la mentalidad popular colectiva y social, para entrar en el individualismo histérico del capitalismo o bien en la politicismo materialista del marxismo.
Wagner es el último de los románticos y el primero de los artistas del futuro. De un futuro que aun esperamos, dentro del paréntesis al que nos ha llevado un Sistema materialista y antiartístico, donde las sensaciones, el placer y la superficialidad han sustituido toda sensibilidad superior.

LIBROS SOBRE ARTE QUE DEBEN TENERSE 

¿Que se puede hacer si un camarada desea de verdad conocer nuestro Arte?.
En castellano está totalmente agotado el estudio sobre el Arte en el III Reich editado por Cedade a través de Ed Bausp, así que actualmente lo mejor es escribir a la Editorial Grabert en Alemania y pedir los 3 volúmenes extraordinarios, a todo color y con un trabajo excepcional de recopilación y calidad, sobre Pintura, Escultura (aun pendiente de salir) y Arquitectura en el III Reich:
“Kunst in Deutschland 1933-1945”, cada tomo es un enorme libro con cientos de fotos, por unos 200 DM cada tomo. Si ,son caros, pero a cambio es lo mejor, no hay comparación posible con otros libros sobre el mismo tema.



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