viernes, 30 de mayo de 2014

El Destino de America-Francis Parker Yockey




¿SE PUEDEN PUBLICAR ESTOS DOS TEXTOS?

Dejando aparte la estupidez de creerse eso de la liberad de expresión, y asumiendo que la democracia es una dictadura del capitalismo progresista, sin embargo debemos analizar seriamente que problemas causa y que problemas tienen los dos textos que van a seguir este comentario:

“LA RELIGIÓN SECULAR DEL «HOLOCAUSTO» ES  UN PRODUCTO ADULTERADO DE LA SOCIEDAD CONSUMISTA”, Por Robert Faurisson

“EL DESTINO DE AMÉRICA”, por Francis P. Yockey


Ambos textos son primeras traducciones al castellano y sus autores son bien conocidos por todos, Faurisson es una eminencia en el tema revisionista y Yockey es sin duda el principal pensador nacionalsocialista americano de la postguerra con sus libros ‘Imperium’ y ‘El enemigo de Europa’.
Veamos el problema legal que hace que la difusión de textos de este tipo, que son clásicos y deberían ser conocidos, pese a estar o no de acuerdo con ellos, sea en España debatible y en otros países prohibidos.

Empecemos por el texto de Faurisson: La propuesta de Faurisson es que el tema del holocausto ha dejado hace tiempo el campo de la ciencia histórica y está en el campo de las religiones. Analiza cómo ha nacido una nueva religión secular con todas sus características, que es de obligada creencia y de reverencia necesaria, con su inquisición y sus autos de Fe.
No se trata de justificar por tanto las muertes injustas ni fomentar el odio contra nadie, sino de demostrar cómo se puede generar un hecho religioso a partir de un mito creado por el propio sistema. Y cuáles son las diferencias entre los hechos científicos e históricos y las bases religiosas en que se apoya ahora el culto a ese tema.
En una sociedad tan claramente anti-religiosa como la actual, democrática y progresista, donde burlarse de Cristo es legal y se hace cada día de la forma más grosera en revistas, libros, cine, etc…  parece que un texto contra una nueva religión no debería ser problema.
En realidad el texto no pretende ni siquiera negar crímenes cometidos contra inocentes por motivos raciales, sino analizar el cómo se pasa del mundo de lo racional al mito ‘religioso’ holocaustico actual, que ya no es un reflejo de hechos o de genocidios sino un estado de imposición ‘religiosa’ o mítica, donde los argumentos de la ciencia histórica ya no tienen nada que ver.
Es pues un texto que debiera ser a todas luces legal.

En cambio el segundo texto, de Yockey, si tiene problemas más serios que son más delicados de tratar. Y por eso vale la pena comentarlo pues el mismo comentario sería válido para otros textos similares.
El texto pretende exponer como una base de talmudistas, de elementos provenientes del judaísmo, han logrado imponer su ‘cosmovisión del mundo’ al pueblo americano, al que fundó los Estado Unidos de América.
Pero lo hace utilizando un lenguaje propio de una época y de una libertad de expresión distinta que la actual.
O sea, el texto forma parte de una manera de expresarse de los años 50 en USA, como un texto del explorador Richard Burton en África trata el tema de los pueblos negros con un lenguaje propio del siglo XIX y el estado en que entonces estaba Africa.
Los textos escritos en una época pueden resultar escritos con un lenguaje no apropiado en otra época. Hoy no se llama herejes a los protestantes, ni se llaman salvajes a los indios venezolanos.
Pero el texto de Yockey tiene sobre todo el error esencial de usar la palabra ‘judios’ para referirse al tipo talmudista, o sea a aquella capa del judaísmo impregnada de la mentalidad reflejada en el talmud, supremacista, explotadora del goim, hipócrita y opresiva contra los demás pueblos.
Pero al usar la palabra judío sin más está cayendo en dos problemas:
1- El error de asignar a un pueblo los crímenes o posiciones de una parte de dicho pueblo, por muy amplia o dominante o dirigente que fuera. Ningún pueblo es así o asá del todo, y no se puede asignar a todos lo que es de parte del todo. Cuando un Sabino Arana habla de que ‘los españoles nos oprimen o son unos canallas’ comete el mismo problema, y cuando se dice que ‘los vascos o catalanes son tal o cual’ pasa lo mismo.…
Por tanto la generalización de la clase talmudista a ‘Judíos’ es un error.
2- Para colmo ese error provoca que el texto pueda ser acusado de ‘fomentar el odio racial’, al no definir que solo se ataca a la clase de judíos que cometen esos crímenes o formas de pensar, y no a todos por el mero hecho de serlo.

Por tanto nos encontramos con el problema de una posible ilegalidad si no se expone claramente este tema del lenguaje, y aun así en muchos paises sería una ilegalidad.
Hay la solución mala de cambiar el texto, cosa que es sin duda una posibilidad, y donde pone ‘judío’ debería poner talmudista o alguna palabra que indicara a la clase mental y activa contra la que realmente se combate.
Claro que en algunos medios NS existe aún un tema más desgraciado que es la creencia de que realmente todos los judíos son tal o cual… posición errónea y contra toda lógica (como decir que todos los arios son tal o cual), pero que existe debido a dos errores:
-    Uno la tontería y la falta de meditación, seriedad y lógica ideológica.
-    Otro a la creencia de que la genética determina sin remedio una forma de ser y actuar… cosa absurda, como puede demostrarse con el ejemplo de que nuestra raza aria, pese a sus excelencias, no deja de tener millones de cretinos y malvados.

En Conclusión:

-    En revisionismo es una actitud científica e histórica, no una apología ni un fomento de odios o desprecio por las víctimas de todos los bandos, sino un desprecio por la mentira y la imposición mítica del ‘pensamiento único’ demo-progresista y sionista.

-    Leamos los textos históricos con la conciencia del lenguaje que se usaba y de lo que realmente quieren decir, sin confundir razas y pueblos con las actitudes criminales y genocidas de sus dirigentes, y en concreto de los grupos talmudistas.

EL DESTINO DE AMÉRICA

por Francis P. Yockey

Publicado en Enero de 1955

El Estadounidense inicial llegó a una tierra de la cual no sabía nada. No conocía su geografía, su fertilidad, su clima, sus peligros. En el Norte, encontró bosques, suelo rocoso, e inviernos de un rigor que no había conocido antes. En el Sur, se reunió con pantanos, la malaria, y densos bosques. En todas partes se encontró con un salvaje hostil con su cuchillo para quitar cabelleras y su guerra contra mujeres y niños. En pequeños grupos, estos primeros Estadounidenses despejaron los bosques, y construyeron casas y fuertes. Los hombres araban los campos con fusiles colgados al hombro, y en la casa, la esposa se dedicaba a sus labores con un arma cargada cerca a mano. Había barcos hacia y desde Europa, y los colonos podrían haber abandonado sus dificultades y marchar de vuelta - pero no admitieron la derrota.
Fuera de estos colonos fue criado el Minute Man (*). ¡Minute Man! Estos granjeros Estadounidenses estaban listos con un aviso de un minuto para abandonar el arado y agarrar la pistola. Ellos sabían que la hora de su independencia política estaba cerca e instintivamente se prepararon para ello. Cuando el momento llegó, por una orden Británica de arrestar a dos de sus líderes, los Minute Men se reunieron antes del amanecer en Lexington para hacer frente a las fuerzas Británicas enviadas para detenerlos. Aunque fuertemente superados en número se mantuvieron firmes frente a la orden del Comandante Pitcairn de dispersarse. "Si ellos significan tener una guerra,” dijo el Capitán John Parker, líder de los Minute Men, “¡que empiece aquí!"

***

Comenzó, y durante 8 largos años continuó. Concord, Bunker Hill, Boston, Ticonderoga, Quebec, Nueva York, Long Island, Harlem Heights, White Plains, Fort Lee, Fort Washington, Valley Forge, Trenton, Princeton, Brandywine, Saratoga, Stony Point, Savannah, Camden, The Cowpens, Yorktown - estos nombres recuerdan a la vez las ocasiones terribles contra las cuales lucharon los colonos, los puntos bajos que llegaron a soportar, y la devoción silenciosa y firme de las tropas. En Valley Forge, los hombres estaban casi medio desnudos, y las raciones, cuando no había comida distribuida para nada, eran escasas. La enfermedad hacía estragos, y la mortalidad fue alta. Sin embargo nadie pensó en rendirse. El General Washington dijo de ellos: "Desnudos y muertos de hambre como están no podemos nunca dejar de admirar la incomparable paciencia y la fidelidad de nuestros soldados."
Ninguna nación ha producido soldados individuales que superen a Nathaniel Greene, el General Know, el General Sullivan, John Stark, Nicholas Herkimer, Anthony Wayne, Daniel Morgan, John Paul Jones, ni mayores patriotas que John Dickinson, Richard Henry Lee, John Adams, Benjamin Franklin, John Rutledge. Estos no son sino unos pocos. El espíritu que animó a estos héroes es parte de la raza blanca, y durará mientras esta raza dure. Esperamos su re-despertar sobre la llegada de grandes acontecimientos al suelo Estadounidense una vez más. ¿Cuándo los campos de este continente son visitados una vez más de nuevo por la severa creatividad de la guerra – la guerra por la independencia y la liberación del prístino espíritu colonial Estadounidense - el mundo verá que los Estadounidenses no son los débiles-de-voluntad, interesados, idiotas locos-por-placer que Hollywood que ha tratado tan desesperadamente de hacernos creer.
Fue el imperialismo individual del tipo hombre-de-la-frontera el que en realidad abrió y conquistó el continente Norte Americano. Exploradores como George Rogers Clark y John Fremont precedieron al hombre-de-la-frontera en el desierto, y él continuó dentro de la tierra hostil con sus salvajes bélicos acechantes. Con el rifle colgado tomó a la esposa e hijos y todas sus posesiones mundanas en la tierra por delante, desconocida, no colonizada, sin arar. Diariamente superó un millar de peligros, vivió dando la cara a la Muerte. Este tipo intrépido que era a la vez explorador, guerrero, ministro, doctor, juez, y colono, avanzó hasta que alcanzó el Pacífico, y luego miró hacia Alaska y las islas del oeste.
La trágica derrota de los Federalistas por el menos digno de entre la generación post-Revolución hizo posible para el provincialismo surgir en Estados Unidos, y fuera del provincialismo nos lanzó z la desastrosa "Guerra entre los Estados." Esa guerra demostró sólo que el tipo heroico del Estadounidense estaba en todas partes en esta amplia tierra. La única lección que podemos aprender del sacrificio es que los agitadores bocazas del tipo vicioso de Theodore Parker y Horace Greeley son capaces de consignar las naciones a las llamas a fin de realizar sus fantásticas teorías igualitarias.
Durante la conquista del continente, pequeñas voces criticonas fueron continuamente levantadas en contra de la actuación heroica. Los Congresistas se rieron de la idea de gobernar una región tan lejana como la distante costa del Pacífico. Los Poetas Lowell y Whittier y los agitadores Garrison y Phillips hicieron todo lo posible para provocar una guerra provincial durante toda la década de los 40 y 50. El intento de Calhoun de anexionar Texas fue derrotado por el Congreso. Las mentes pequeñas estaban en contra de la Guerra de México y la adquisición del Suroeste. Ellas se opusieron a la adquisición de Hawai, de las Filipinas, del protectorado Cubano. Después de la Guerra Entre los Estados, este tipo de mente, representada por hombres como Summer y Stevens, quería tratar a los Sureños como un pueblo extranjero e inferior y para regodearse con ellos.
Este tipo de mentalidad todavía sobrevive en EE.UU. Hoy en día todavía lucha contra la grandeza y el heroísmo. Hoy en día enseña la doctrina del liberalismo con su pacifismo, su amor por lo inferior y descabellado, su internacionalismo el cual hace una virtud de la traición, su odio de todo lo que posea fuertes sentimientos nacionales, su deseo ineficaz por la igualdad racial, y su tolerancia de todo y de todos, particularmente del extranjero y los no aptos. Hoy en día este tipo de mente - es decir, todos ésos a quienes las doctrinas liberales apelan - están trabajando para las fuerzas anti-Estadounidenses, ya sea conscientemente o no. Los sub-Estadounidenses están al servicio del enemigo interno de los Estados Unidos.
Hemos visto el espíritu de la raza blanca: el espíritu del descontento divino y de auto-ayuda, el espíritu de autosuficiencia, de intrepidez frente a un gran peligro, el sentimiento de superioridad racial, el impulso de las grandes distancias y la voluntad de conquistar todo lo que se encuentra, el espíritu del Álamo. Para el verdadero Estadounidense, la suya es una viviente, orgánica, nación blanca, y no un conjunto de principios, de "cuatro libertades" o un "policía-del-mundo". De este sentimiento fue cada gran Estadounidense: Washington, Hamilton, Henry Clay, Robert E. Lee, Sam Houston. El soldado Estadounidense muestra en cada guerra que incluso hoy en día este verdadero tipo Estadounidense sobrevive.
Pero hoy en día los verdaderos Estadounidenses, los antiguos grandes líderes, han sido desplazados por Morganthaus, Ezekiels, Paswolskis, Cohen, Frankfurters, Goldsmiths, Lubins, Berles, Schenks, Edelsteins, Baruchs, Goldwyn, Mayers, Strausses, Lilienthals, Hillmans, Rosenmans, Lehmanns, Rosenberg, Eisenhowers.
Conocemos el verdadero Estadounidense y conocemos el liberal - el sub-tipo dentro de la raza blanca. Permitámonos ahora mirar al tercer grupo el cual vino aquí únicamente hace poco y el cual hoy está vinculado con los liberales, los internacionalistas, los destructores de las blancas, tradiciones Europeas de EE.UU. Este grupo hace uso de consignas Estadounidenses e ideas Estadounidenses, pero no puede ocultar su procedencia extranjera. Midamos la importancia de los recién llegados y examinemos su historia.

LA HISTORIA DEL JUDÍO

La cultura que produjo la nación Judía surgió en Asia Menor antes de Cristo. Esta cultura produjo muchas naciones, todas ellas, en lo que a nosotros respecta, similares a los Judíos. Estas "naciones" no eran naciones en absoluto en nuestro sentido de la palabra, porque no tenían patria. La ciudadanía en este tipo extranjero de nación se ganaba por ser un creyente en la religión del grupo. Judíos, Marcionitas, Gnósticos, Mahometanos - todos estos fueron naciones, y para todos ellos la pertenencia a la nación se ganaba por ser un creyente. El matrimonio mixto con no-creyentes estaba prohibido, y esta endogamia de dos mil años ha hecho posible que hoy en día reconocer a menudo al Judío por su rostro. Así, para el Judío, raza y religión devinieron idénticos, y si el Judío pierde su religión, pierde poco porque aún sigue siendo un Judío por raza. La unidad de la raza no se destruye incluso aunque las grandes masas de los Judíos se conviertan en ateos.
Después de la dispersión de los Judíos en Europa y Rusia, estaban totalmente separados de cualquier contacto con naciones similares a sí mismos. Se encerraron en los guetos de las ciudades y vivieron por completo para sí mismos. Allí tenían su propia religión, su propia ley, su propia lengua, sus propias costumbres, su propia dieta, su propia economía. Ya que no estaban en su propia casa, todas partes era igualmente casa para ellos.
Las naciones Europeas tempranas sintieron el Judío como un ser tan totalmente extranjero (ajeno) como él también sentía a su entorno. Los Anglosajones, los Godos, los Lombardos, los Francos, todos despreciaban al infiel usurero. Una rima popular de los tiempos Góticos retrata los tres estados como la creación de Dios, y al Judío usurero como la creación del Diablo. Cruzados en su camino a Tierra Santa llevaron a cabo masacres sistemáticas de Judíos. Cada Rey Europeo en un momento u otro robaba a los usureros Judíos y los expulsaba de su dominio. Durante 400 años el Judío fue excluido de Inglaterra. Cuando se le permitió volver, pasaron siglos antes de que adquiriese o quisiera los derechos civiles de los Ingleses. Esta persecución del Judío que duró 1.000 años tomó diferentes formas - multas forzadas, extorsión, exilio, masacre - y ha tenido un determinante, resultado inmutable: ha reforzado en el Judío su odio original por la civilización Cristiana hasta el punto en que es el único contenido y significado de su existencia. Este odio es el aliento de vida para el Judío. Él quiere derribar todo lo que le rodea, toda forma Occidental de vida, cada idea Occidental. Durante mil años se encogió ante el maestro Europeo, quien era tan inexpugnable en su superioridad. La figura de Shylock, bebiendo su hiel y esperando su momento, tomando su usura y ahorrando las monedas que representaban para él el medio de su liberación - ésta es la figura simbólica del Judío por mil años. Este odio dominante por parte del Judío es uno de los hechos más importantes en el mundo de hoy en día. El Judío hoy es una potencia mundial. ¿Cómo se llegó a esto?

EL ASCENSO DEL JUDIO AL PODER

Fue la Revolución Industrial en Europa y EE.UU. la cual permitió al Judío, el que fue Shylock durante mil años, el usurero despreciado y rastrero, de convertirse en el tipo del Judío moderno, el dictador cine, el tirano de los pensamientos más íntimos de 100 millones de Estadounidenses. El Judío había estado pensando en términos de economía y dinero durante mil años antes de que Europa y EE.UU comenzaran a desarrollar una civilización del dinero. En consecuencia cuando el dinero salió como la fuerza suprema, el Judío se disparó hacia arriba como un meteoro. Todavía había una barrera sin embargo a su conquista total del poder. Al extraño, todavía se le prohibían derechos civiles. Desde la antigüedad no los había buscado, pero ahora eran necesarios si iba a conquistar el dominio. Nación tras nación sucumbió a los principios que los carniceros de la Revolución Francesa predicaron, y que el Judío aceptó y entusiasmado gritó por el mundo. Una civilización del dinero no quiere  aristocracia que se interponga en su camino, así que el Dinero y el Judío predicaron la igualdad. Tampoco debe haber ninguna barrera para el empleo de dinero, por lo que el Judío predicó libertad. Buscó perder su marca como extraño, porque en su nuevo papel quería ser aceptado como un miembro más de cualquier nación que pudiera habitar, por tanto que pudiera conquistar el poder para su venganza. Así que él predicó  fraternidad por los demás y la hermandad del hombre.
Pero su "igualdad" sólo significaba una nueva desigualdad - la dictadura del Amo del Dinero sobre el esclavo económico atado a su banco con una cadena-salarial. Su "libertad" significaba que el Judío era libre de exprimir la sangre vital de las naciones a través de la usura y la dictadura financiera. La "hermandad del hombre" - eso significaba que el Judío iba a ser aceptado como un igual - pero que iba a mantener a su antigua unidad y deseo de venganza. Ahora se ha llegado al punto en que sale y pide privilegios especiales - ¡y los obtiene!. Ayer negaba la aristocracia - hoy la afirma - y él es el nuevo aristócrata! ¿No fue Albert Einstein, ante quien los estadounidenses se supone se arrodillan, el que escribió en la Revista Colliers un artículo titulado "¿Por qué el Judío es superior"?? ¿Y no lo leyeron y creyeron los Estadounidenses blancos, temerosos de pensar por sí mismos por más tiempo?.
El Judío no concibió ni organizó el industrialismo moderno. Solos hizo que organizar el liberalismo. Pero cuando estas dos cosas se convirtieron en realidades, él hábilmente se insinuó a sí mismo en la nueva estructura social y económica la cual se produjo, y ahora se ha identificado con el capitalismo rapaz de las plantas explotadoras y con la "democracia" deshonesta y repugnante del tipo donde Tweedledum se oponía a Tweedledee, y al Judío no le importa cual gane porque nomina a los dos.
Hubo un gran peligro para el Judío en esta eliminación de todas las barreras entre él y las naciones anfitrionas. Este peligro era la asimilación verdadera de la gran masa de Judíos. Si esto llegara a ocurrir, los Rothschild, Baruchs, Frankfurters, Rosenmans, Guggenheims, Schiffs, Lehmanns, Cohens - todos éstos serían líderes sin seguidores. Ellos perderían a sus seguidores de confianza que podían penetrar en todas partes y difundir la influencia del Judío. Una fuente fructífera de tributación se habría esfumado. Así que la palabra “asimilados” se convirtió en un término de desprecio utilizado por archi-Judíos para describir a otros Judíos que estaban perdiendo sus sentimientos e instintos Judíos. El Judío, con sus dos mil años a sus espaldas, se enfrentó a una situación peligrosa. Ninguna mera manipulación de dinero podía hacer frente a esta emergencia. En esta situación, los líderes Judíos inventaron el Sionismo.

EL SIONISMO Y EL PINÁCULO DEL PODER JUDÍO

Fue un golpe maestro político por parte del Judío sacar el movimiento conocido como Sionismo. Su objetivo ostensible era buscar un "hogar nacional" para el Judío, una parcela de terreno a la que todos los Judíos teóricamente volverían y allí se asentarían. Dado que la idea parecía hacer a los Judíos una nación como Estados Unidos, una con fronteras geográficas, parecía un movimiento loable para los Estadounidenses. Parecía prometer el fin de los Judíos como las dunas de arena cambiantes entre naciones, y anunciar su establecimiento como una nación civilizada. De ahí que la actividad Sionista ilimitada y la propaganda se podrían seguir adelante entre los Judíos por sus líderes, y ninguna sospecha se despertó en las mentes de las naciones anfitrionas.
Pero el verdadero objetivo del Sionismo era simplemente salvar al Judío, donde quiera que estuviera, de la asimilación por los demás pueblos Occidentales, el pueblo Europeo y Estadounidense. Permitió a sus líderes unir a los Judíos con firmeza, evitar la asimilación mediante dar a los Judíos un objetivo político a seguir. La calidad espurea del movimiento se demuestra por el hecho de que pocos Judíos fue trasladados a Palestina. Unos pocos sólo fueron trasladados, por razones comerciales y políticas y para ocultar el fraude Sionista, pero los millones se quedaron en Estados Unidos y Europa. El objetivo real del Sionismo - reafirmar y perpetuar la solidaridad del Judío - ha tenido éxito. El Sionismo se ha convertido en la política oficial de la entidad Judía, y su supremacía significa, en lo que se refiere al simple Judío ordinario, que es un esclavo absoluto en manos de sus líderes. Probablemente está de más mencionar que ningún líder Sionista ha desaparecido de su posición de poder en la América blanca de vuelta a Palestina. Ni es necesario señalar una vez más cuán pocos de los millones de Judíos expulsados de Europa han ido a Palestina. Casi todos, han llegado a Estados Unidos, su tierra prometida, la última base de su poder, el último lugar para su venganza.
La invasión de Palestina, por muy estratégicamente importante que sea, no obstante se encuentra a la sombra de la gran invasión de los Estados Unidos. Durante el corto medio siglo desde que la Judería adoptó el Sionismo, unos diez millones de Judíos han sido vertidos en las costas de América del Norte para desplazar a los Estadounidenses biológica y económicamente, para vivir como parásitos en el organismo Americano, para distorsionar la vida social y espiritual de la nación. El volumen de la invasión ha sido tal que incluso el adormecido, políticamente-inconsciente Estadounidense blanco ha empezado a parpadear sus ojos y mirar a su alrededor con asombro, mientras deviene gradualmente consciente de que su tierra natal ha pasado a manos de intrigantes, hambrientos-de-poder, avariciosos, extranjeros totales.
El extranjero tiene su propia prensa, en la cual revela esas cosas las cuales la prensa demoliberal oculta obedientemente a instancias del Judío. Elija al azar un número del "Contemporary Jewish Record" (“Registro Contemporáneo Judío”) — ése de Junio de 1941. En la página 282 se nos cuenta cómo los educadores Judíos están combatiendo con éxito "el movimiento anti-Estadounidense por un 100% Americanismo". En la página 259 un miembro del Comité Judío Americano informa alegremente que a causa de la hostilidad entre el Estadounidense y el Judío las sucesivas oleadas de inmigrantes Judíos "se convertirán en una comunidad Judía Estadounidense cohesionada". El artículo "El Emigrante Judío - 1941", que describe la llegada del Judío en Estados Unidos, dice: "Nuestra única conclusión es que cuando el emigrante ha llegado finalmente a su destino, puede considerarse a sí mismo en la entrada al Cielo." (sic).
Siete millones de estos inmigrantes han llegado a su "entrada al Cielo" desde 1933. Hay hostilidad admitida entre ellos y su pueblo-anfitrión. El Judío se opone al 100% al Americanismo. Sin embargo él llama a su llegada aquí su "entrada al Cielo." ¿Cómo es esto?

LA INFLUENCIA CRECIENTE DEL JUDÍO EN EE.UU.

El continente de América del Norte fue descubierto, explorado, despejado, arado y colonizado por el imperialismo individual de miembros de la raza blanca Europea-Americana. La independencia política de los Estados Unidos se ganó, y el sistema técnico-industrial del continente fue planeado y construido por la raza blanca. La marina mercante Estadounidense fue construida y enviada a los siete mares por hombres blancos. Toda idea creativa en cualquier campo - político, económico, técnico, religioso, jurídico, educativo, social - que ha sido engendrada en este continente se ha originado con, y sido desarrollada por, miembros de la raza Europea-Americana blanca. EE.UU. pertenece espiritualmente, y siempre pertenecerá, a la Civilización Occidental de la cual es un trasplante colonial, y ninguna parte de los verdaderos EE.UU. pertenece al primitivismo de los bárbaros y ‘fellaheen’ (campesinos de Oriente Medio), ya sea en Asia Menor, el Lejano Oriente, o África.
Y sin embargo, aunque el Judío no estuvo presente en Valley Forge, aunque no estaba en Nueva Orleans en 1814, ni en el Álamo, ni en Bull Run o Chancellorsville, ni en Guantánamo Bay o Manila, aunque no tomó parte en la conquista del continente - a pesar de esta disociación completa del Judío del pasado de EE.UU, es un hecho duro y horrible que la América de hoy en día está gobernada por el Judío. Donde los Estadounidenses ostentan algún puesto, lo mantienen sujeto a las directivas de los Judíos y lo utilizan en deferencia a su política. Baruch discute con Roserman en las escalinatas de la Casa Blanca – que fue una vez la residencia de Washington, Madison, Adams - y la política de Estados Unidos es así determinada. LaGuardia llama a Lehmann por un término Yiddish en público. Como abogado, el Judío trae la proliferación de litigios; como jueces dominan la administración, y tiene el poder de pronunciar las normas de ley para los Estadounidenses. Un rabino declara: "Los ideales del Judaísmo y los ideales del Americanismo son uno y lo mismo,". Y el "Jewish Chronicle" (4 de Abril de 1919) dice: "Los ideales del Bolchevismo están en consonancia con los mejores ideales del Judaísmo". El notorio rabino Wise anuncia: "Yo he sido un Estadounidense por 67 años, pero he sido un Judío por 6.000 años”. El “Jewish Chronicle" nos cuenta: "Los Judíos de EE.UU. son 100% Judíos y 100% Estadounidenses". Estos porcentajes esquizofrénicos se resuelven en la tesis de los rabinos que el Judaísmo, Bolchevismo Trostkista, y el Americanismo son uno y lo mismo. Las sinagogas tienen una parada de liberales - sub-Estadounidenses con instintos defectuosos – venir ante ellas a repetir como loros en ellas su propio punto de vista.
Los Judíos ascienden a alrededor del 10 % de la población de América del Norte pero en la Segunda Guerra Mundial, una guerra librada exclusivamente por los intereses Judíos, una guerra fomentada por ellos, una guerra para aumentar su poder, los reclutas en el Ejército Estadounidense eran sólo el 2% Judíos, según los registros oficiales. Tampoco en su falso papel de Estadounidenses, ni en su estado actual como miembro de la Cultura-Estado-Nación-Raza-Pueblo Judío, estaban dispuestos a arriesgar su sangre, incluso en su propia guerra. En las fuerzas combatientes limitó su participación a las ramas administrativas: Juez, Abogado, Médico, Intendente, Finanzas. En el Ejército Estadounidense los reclutas Judíos poseen un derecho incondicional a un permiso para la Pascua, para el Yom Kippur, para la Rosh Hashaná. El reclutamiento de los Judíos en el Ejército se retrasa durante las fiestas Judías - "para evitar dificultades indebidas". La Conferencia Central de Rabinos Americanos en la 47ª convención anual en Nueva York envió una resolución al Congreso de Estados Unidos pidiendo que los Judíos quedaran exentos del reclutamiento "de acuerdo con la más alta interpretación del Judaísmo"!
En las instituciones educativas con apoyo público para la educación superior, el Judío está expulsando al estudiante Estadounidense nativo. En las universidades gratis, tales como la Universidad de Wayne y el City College de Nueva York, la posesión del Judío es completa. La Bolsa de Valores presenta un panorama similar. La Bolsa de Nueva York está latente en las fiestas Judías. El Cuerpo de Oficiales de la Reserva está cada vez más penetrado por los Judíos. Los cuerpos de policía de las grandes ciudades están bajo su control, y la policía secreta Federal hace cumplir sus órdenes. Él ordena a la Guardia Nacional en los estados populosos.
¿Cómo ha sucedido esto? ¿Cómo ha sido el Estadounidense nativo expulsado de los cargos de representación, de poder y respeto en su propia tierra? ¿Cómo se le ha expulsado de las profesiones, fuera del gobierno, de las universidades, fuera de las fuentes de información pública? ¿Cómo el intruso de Asia, la criatura-gueto de Kishnev, tiene en sus manos la decisión de guerra o  paz, y decide quienes son amigos de Estados Unidos y quienes son enemigos de Estados Unidos?
Dos cosas son responsables de esta situación por la cual se encuentra América sirviendo como un mero instrumento en manos de un extranjero. En primer lugar es el Liberalismo - el enemigo de la grandeza nacional, el virus que se come los sentimientos nacionales. El Liberalismo es la doctrina de que todos son iguales, todos aceptables, la doctrina de que el chapucero, el inadaptado son iguales al fuertes y al superior, que no hay extranjeros ni distinciones. El Liberalismo corroe la estructura por la cual los patriotas y los grandes líderes dieron sus vidas y fortunas. Para el Liberalismo, Estados Unidos es un "crisol de razas", un montón volcado por los desechos humanos del mundo. Cuando la raza blanca en Europa expulsa al Judío, él va a América (EE.UU.) donde las cabezas débiles e inferiores que están celosos de eso a lo cual no son iguales han establecido para él la alfombra roja del Liberalismo, y sobre esta alfombra, el Judío ha avanzado al poder supremo en la mitad de un siglo desde que  descubrió por primera vez que Estados Unidos es un buen anfitrión para un parásito emprendedor. El Liberalismo es la inversión de ese 100% Americanismo el cual el Judío odia.
Pero el mero liberalismo solo no es suficiente. El segundo factor ha sido la unidad agresiva del Judío, su cohesión nacida del odio, el cual le ha soldado entre sí y organizado sus fuerzas para su misión de destrucción. En virtud de la cohesión de la entidad Judía, a la vez Cultura, Estado, Nación, Pueblo, Raza, Religión, y Sociedad, el Judío conquistó la industria del cine, las asociaciones de recolección-de-noticias las cuales controlan todas las "noticias" y la opinión periodística, la prensa periódica y en libro, y las redes de radio. Cuando se hizo evidente que el partido "Republicano" estaba a punto de perder las elecciones de 1932, él hábilmente se insinuó a sí mismo en el partido "Demócrata", y colocó a su candidato en la Presidencia. Ésta fue la Revolución de 1933, pero ya que había ocurrido en la forma de un simple cambio de partidos, el Estadounidense políticamente-inconsciente permaneció ignorante.
En 1933, allí descendió sobre Washington el enjambre dirigido por Baruch, Lehmann, Morgenthau, Frankfurter, Niles y Rosenman. En su tren había miles de Paswolskis, Messersmiths, Lubins, Berles, Fortases, Lilienthals, Cohen, Ezekiels, Silversteins y otros, y cerrando la procesión llegaron suficientes Judíos menores, liberales desarraigados, tecnócratas y extranjeros para duplicar la población de la ciudad-capital dentro de unos pocos años.
Entre las grietas en el pavimento el Judío reclutó un millar de sub-Estadounidenses como "comentaristas de radio", "columnistas" de periódico, y propagandistas profesionales para difundir la concepción-de-mundo que el Judío consideraba apropiada para el Estadounidense. Una multiplicidad de departamentos de gobierno nuevos se llenaron de personal Judío. El Judío trató de poner bajo su control todos los factores de la expresión pública e influencia, de ese modo asegurar de que nunca de nuevo habría una elección nacional libre porque él no tenía intención de renunciar a su poder, tanto tiempo soñado, y ahora por fin real, a través del libre juego de cualquier tema constitucional de partidos y mayorías. Purgó el gobierno central de quien fuera que no pudiera ser llevado por la nariz, o comprado. Quien se opuso fue abucheado, untado con viles etiquetas, y por tanto silenciado.
Así a EE.UU. se le dio un rostro semita.

Traducción gentileza de: ¡Chouka-Pouk!


(*) ¿Qué es un Minute Man? Los minutemen fueron una fuerza de élite de la milicia en las colonias estadounidenses, conocidos por su capacidad rápida de despliegue. Los minutemen fueron recogidos de otras unidades de la milicia por sus oficiales y, en general, alrededor de una cuarta parte de los miembros de la milicia fueron seleccionados como los minutemen. Origen. Los minutemen, aunque generalmente son considerados en relación con la Guerra Revolucionaria, en realidad entraron en existencia a mediados del siglo XVII. Massachusetts promulgó su primera "ley minuteman" en 1645, que establecía que el 30 por ciento de cada compañía de la milicia debía estar bien armada y preparada para la batalla con 30 minutos de anticipación. Atributos. Los minutemen tenían generalmente unos veinte años, eran físicamente fuertes y confiables. Eran las primeras unidades en llegar y prepararse para la batalla. En el momento de la Guerra Revolucionaria, los minutemen se habían estado entrenando durante seis generaciones en muchos pueblos de las colonias. El tiro escuchado alrededor del mundo. Cerca del amanecer del 19 de abril de 1775, una compañía de 50 a 100 minutemen se reunió en Lexington, Massachusetts. Se enfrentaron a una fuerza expedicionaria británica, hubo disparos y ocho colonos fueron asesinados. El Capitán Parker, que estaba a cargo de la compañía minuteman, ordenó a los hombres el "cuidarse [a sí mismos]" y gran parte de la compañía se dispersó. Poco después, sin embargo, en Concord, el tiroteo continuó y comenzó la Guerra Revolucionaria.

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. No, aun no debe haber sido traducido. Muho de lo escrito por Faurisson no esta traducido, lo cual es lamentable.

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