martes, 5 de agosto de 2014

La Incapacidad de la Lucha Electoral Como modelo Revolucionario Actual-Ramon Bau

Siendo Secretario General de CEDADE viaje a Paris a asistir a un Congreso del PFN (que era una especie de continuación suave del Ordre Nouveau que había sido prohibido por el gobierno, pero que no había tenido inconveniente en invitar a delegados de Cedade), y allí primero pude hablar con Pino Rauti y algunos de las juventudes del MSI (Fronte dellla Gioventú). En otro viaje a Paris también decidí visitar el local de un pequeño Partido que se llamaba Front National de J. M. Le Pen, pues varios de sus dirigentes juveniles tenían buen contacto con nosotros y algunos incluso no ocultaban sus simpatías nacionalsocialistas, aunque por supuesto no era eso legal en Francia, ni era la línea del FN.
El local del FN era pequeño, cerca de La Magdelaine, y allí estaba, entre otros, M. Faci, un ‘nazi’ que dirigía buena parte de las juventudes del FN, así como Le Pen, que no tuvo inconveniente alguno en hablar con una persona que era dirigente de Cedade, organización conocida y totalmente ‘nazi’.
En Bélgica teníamos una fuerte amistad con la VMO, una organización claramente NR, con las que nos veíamos además en los congresos flamencos de Dixmuide.
Pues bien, en estos tres casos, por no citar otros más, el desarrollo ha sido el mismo. Los gobiernos van prohibiendo los grupos radicales, no violentos en absoluto, y los camaradas van organizándose en ‘Partidos Electoralistas’.
Al principio estos partidos están llenos de los camaradas fundadores y sus simpatizantes radicales, que son los que asumen el trabajo en los tiempos difíciles iniciales, dan sus cuotas y donativos, buscan militancia y se sacrifican en las primeras campañas electorales.
En todos estos partidos iniciales el origen son militantes claramente revolucionarios, muchos nacionalsocialistas o fascistas, que creen que se debe luchar electoralmente dada lo que ellos consideran ‘imposibilidad de otros medios de trabajo’.
Les mueve la esperanza de un éxito electoral que les de medios para difundir sus ideas y poder llegar a una parte de la población. La idea en sí es buena, el camino tomado es malo, y el final peor.

El primer error es considerar que el éxito electoral es en sus casos una muestra de avance revolucionario o de sus ideas. No lo es. El éxito electoral de estos casos es simplemente una muestra de la progresiva pérdida de mensaje revolucionario y su conversión en partidos de la derecha nacional, o en posiciones asimilables, con dificultad, eso sí, por sistema.

El segundo error es creerse que las ideas se mantendrán porque los miembros fundacionales se han comprometido a ello y piensan mantenerlas. Ni con el tiempo se comprometerán ni les dejarán mantenerlas.
A medida que se desean más votos van entrando nuevos dirigentes, electos gracias a ser conocidos por la gente de su pueblo o ciudad, no por sus ideas sino por su personalidad. Estos nuevos dirigentes no son formados en absoluto en las ideas radicales de los fundadores, pues las rechazarían, incluso sus ideas son contrarias… pero traen votos. De forma que por el contrario los fundadores deben ajustarse a las nuevas posiciones electorales cada vez más moderadas. Los militantes más entregados fundacionales se asquean y se van. Los otros deben irse ajustando, mostrando de vez en cuando su discrepancia del sistema, lo que provoca ataques de la prensa y disgusto entre los nuevos dirigentes electos, que ven como esas posiciones les hacen perder votos.

El tercer error, Y EL ESENCIAL, es no comprender la base esencial del poder del sistema, que no es el voto sino la mentalidad, la forma de vivir, su arte-basura, sus formas de ocio, su estilo.
En 1920 la población no estaba aun corrompida en sus bases, el arte basura era solo un proyecto de inicio, las degeneraciones sexuales estaban aun mal vistas, el aprecio por la identidad era aun manifiesto, la conducta de una gran parte de la población era correcta aunque sus dirigentes estuvieran corruptos, los comunistas eran obreros, trabajadores, no okupas drogados, clientes del rock y la vida nocturna o basura alcohólica …. 
Hitler o Mussolini tuvieron que luchar contra el poder político y militar del capitalismo y el comunismo, pero no contra la forma de vida de los campesinos y los obreros.
Hoy no luchamos solo contra el poder enorme del capitalismo, sino contra la mentalidad materialista, decadente, egoísta y cómoda de las masas.
Pretender el voto anti-sistema de gentes que viven como el sistema promueve, que su ocio es el del sistema, que sus deseos son los del sistema, es un absurdo total, que se llama electoralismo.

Cuando el FN francés logra tener un 25% de votos, algunos ilusos creen que se ha demostrado el buen camino de este electoralismo. Por el contrario creemos que es precisamente este tipo de ‘triunfos  electorales’ los que impiden ver el camino real de la Revolución.
El único medio para medir el progreso revolucionario sería medir el grado de desafección de la gente a las formas de vida, arte, costumbres, ocio, etc. Ese es el termómetro real de la única vía revolucionaria.
Si un partido promueve un cambio de forma de vivir y ser, y obtiene los votos de esa nueva gente, entonces si es un partido revolucionario.
Pero vayamos a la realidad: el MSI se convirtió en un partido de la derecha burguesa aliado del mafioso y corrupto Berlusconi.
Y el FN va en camino de hacer algo similar.
Hace poco el Vive-Presidente del Front National, Florian Philippot, y su Secretario General S. Briois, ambos homosexuales declarados, han lanzado una campaña para acabar la ‘modernización’ del Front National.
En la revista ‘Valeurs Actuelles’ publica una encuesta sobre la oportunidad de hacer desaparecer del FN la figura de Jean Marie Le Pen, su fundador.
Con el apoyo de la hija de Le Pen, los nuevos dirigentes creen que la figura del fundador J M Le Pen es ‘dañosa’ para el voto y el ascenso del Front National, y piden saber si los votantes del FN creen que sería bueno que J M Le Pen dejase toda presencia política (hoy es aun Presidente de Honor del FN).
Por supuesto la revista indica que la mayoría de votantes del propio FN desea que J M Le Pen deje la política y la Presidencia de Honor. La razón es que J M Le Pen ha declarado varias veces asuntos anti sistema, incluso ha sido condenado por la justicia por declaraciones contra el Pensamiento Único.
Ya el camarada V. Reynouard ha explicado en varios videos como el triunfo del FN no es más que el reflejo de que parte de la población entiende que el FN no combate al sistema y es compatible con su forma de vida, su ocio, su economía, sus gustos, su sistema de existencia dentro del sistema.

¿Estamos pues contra todo tipo de lucha electoral?. No, pero desde luego no tenernos esperanza alguna en la lucha electoral como medio esencial, es solo un medio de hacer política revolucionaria, una herramienta a usar mientras no afecte a la esencia.
O sea, la lucha revolucionaria actual es esencialmente contra la forma de vida del sistema, el arte basura, la decadencia ética, el ocio corrupto, las formas existenciales y usurarias.
La fidelidad a esa lucha cosmológica es esencial, el lograr algún voto es solo interesante para lograr medios o cargos que apoyen actuaciones a favor de nuestra Cosmovisión del Mundo, pero no para tenerlo como objetivo ni como medida del éxito. No importa el número de votos a ganar si es a cambio de la más mínima concesión a la basura cosmológica del sistema. Una sola idea esencial a ceder no se justifica por miles de votos de gentes que viven como el sistema quiere.
Sin embargo la lucha electoral tiene algunas cualidades interesantes:
-    Primero: conocer el medio electoral, como funciona, sus necesidades, sus dificultades. Activar la militancia durante un cierto tiempo y enfrentarse a la calle.
-    Segundo: sin duda si se consiguen algunos cargos públicos se puede hacer una cierta labor cultural y política de base, aunque sea por un tiempo. Y mientas no se tenga mucho éxito es incluso posible mantener las ideas y la línea política firme.
-    Tercero: siempre hay la esperanza, pequeña, de mantener la línea firme, pero en ese caso el Sistema suele actuar con otra táctica: si no logra corromper el partido suele prohibirlo, encarcelar a sus dirigentes, usar la violencia contra ellos y acusarlos luego de ‘violentos’ por defenderse, etc… aunque este sistema es normalmente eficaz para eliminar el problema en cambio solo logra la radicalización de la lucha del movimiento y de su militancia, lo que es positivo.

El electoralismo en una sociedad decadente es solo lograr votos decadentes. Es preciso primero cambiar a los posibles votantes, sino el camino es el que sigue el MSI, el FN y los demás partidos electoralistas… ser la alternativa del propio sistema para reducir las iniciativas revolucionarias a amables corderitos del sistema.

Por supuesto se nos dirá que hay que combatir en la realidad actual, con el voto. Pues sí, no estoy en contra de usar el sistema electoral, lo que estoy en contra es que creer que votos significan revoluciones…  los votos de masas que viven y desean como el Sistema propone no son nada.
El voto puede servir como arma para tratar de cambiar la forma de vivir y pensar, pero no como algo a buscar en sí, no importa perder votos si para evitarlo debemos cambiar las ideas y hacernos del Sistema en la forma de vida, de ética, de arte, de ocio…
Que los que deseen solo votos, número de votos y tener concejales, sigan su camino, pues para ir ganando más votos y más concejales deberán cada vez parecerse más a la forma de ser del sistema, la que la gente sigue, sus forma de vida… y acabarán siendo un palanganero más de la cosmovisión del sistema.
Se ha analizado mucho el caso de ‘Podemos’ ese partido nuevo que ha logrado muchos votos la primera vez que se presenta. Lo que nadie dice es que ‘Podemos’ apoya TODAS y cada una de las formas de vida, ocio, arte y basura que fomenta la prensa, cine, Tv y todos los medios: Apoya legalizar la pornografía, el aborto, el sexo libre, la marihuana o el arte basura actual. Sus votantes ejercen el ocio del sistema alcohol, bailes sexistas, noches de juerga, no hay NADA en absoluto que combatan de la forma de vida aplaudida por el sistema.
A cambio presentan todas las demagogias posibles de presentar e imposibles de llevar a la práctica. Por supuesto si los ‘alternativos’ se proponen en el futuro presentar todo tipo de demagogias y apoyar las formas de  vida aceptadas por el sistema, quizás logren votos, pero no ‘alternativas’.
Nosotros no tendremos votos pero combatiremos la forma de vida de las masas, su demagogia y su aborregamiento, si ganamos algo no será halagando la basura que el sistema presenta como forma de vida.
Por eso el sistema no persigue o encarcela a los del FN pero si a los revolucionarios que hablan de lo políticamente incorrecto, por eso están en prisión los rebeldes de Aurora Dorada y no los concejales y diputados de los partidos de la derecha-nacional, los que acaban como Fini siendo solo derecha del sistema.

 

No se trata de mirar atrás, al pasado, como dicen, sino de no mirar abajo, a la basura.

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