miércoles, 3 de junio de 2015

Sobre Manuales de Accion Politica y de Principios Eticos


SOBRE MANUALES DE ACCION POLITICA Y DE PRINCIPIOS ETICOS

Cuando oigo la palabra ‘Manual’, saco mi pistola

LOS MANUALES DE ETICA


Estos son aun peores que los de técnicas de lucha política. El Estilo y la Ética no se ‘aprenden’, se viven, se tienen.

Si a alguien hay que enseñarle lo que es bueno, lo que debe hacerse, es ya un mal principio. Normalmente la gente sabe lo que es correcto, pero luego hace lo que le conviene.
Es cierto que, en la sociedad actual, incluso se ha llegado a confundir el Bien por el Mal y viceversa, y se considera ‘bueno’ lo que es ‘malo’, pero eso es puntual, no es algo generalizado, afecta a una minoría decadente y corrompida, pero aun no a la mayoría del pueblo. Y en todo caso si se extiende suele ser en temas muy puntuales en los que la propaganda masiva del sistema ha llegado a hacer efecto, como en el tema sexual o racial, pero no es normal que afecte esa inversión de Valores en el comportamiento general.
No tiene sentido hablar de honradez si luego no pagas tus deudas. De qué sirve hablar de estilo y luego te emborrachas y te peleas por el fútbol o agredes a un inmigrante por el mero hecho de serlo. No tiene sentido hablar de camaradería si luego te peleas con los demás si no hacen lo que tú decides, ni hablar de decencia sexual si luego tienes una amante, ni de fomentar la familia si tienes a tu mujer o esposo o hijos abandonados o te vas de putas.
He visto tanta basura entre los que se llamaban ‘camaradas’ que es evidente que no sirven de nada esos manuales o discursos sobre ética.
En vez de Manuales de Ética sería preciso comentar como te ganas la vida, como te comportas en los negocios, en tu familia, con los vecinos, como gastas el dinero .. todo eso es el verdadero Manual..
Hace tiempo que ceo que se debería hacer solo un Manual de cosas a no hacer que si se hacen normalmente en los medios llamados de ‘alternativa nacional’. Hablar de cosas concretas, de errores y costumbres que se tienen y son de pésimo gusto. No decir lo que es ‘bueno’ genéricamente, sino aquello que se hace realmente y es lamentable.
Por otro lado hace tiempo que considero que el deber de un militante no es tanto juzgar los defectos lamentables como el de tratar de justificarlos si no sobrepasan un límite. La necesidad y la vida hacen que a menudo se cometan errores, pero si se hacen por necesidad y no de forma constante, si no sobrepasan un límite de gravedad, es mejor disculparlos que condenarlos. En cambio si el tema se hace constante, si se mantiene, es mejor denunciarlo que callarlo, pues callándolo solo hacemos que animar a la continuación del hecho, a su impunidad y que los demás camaradas admiren a quien deberían despreciar o que otros vean en esas miserias un reflejo de nuestras ideas, siendo causa de su decepción.
Desde luego las diferencias ideológicas NUNCA son causa de falta de ética, solo lo son los hechos, las actuaciones, no las ideas.

LOS MANUALES DE ACTUACION POLITICA

Una de las manías de la ‘alternativa’ al sistema es creerse que el problema es que ‘no sabemos’ luchar, o hacer las cosas, o combatir al sistema, etc…. y que se trata de enseñar al ignorante las maravillas de las técnicas aplicadas a la acción política.
Quizás esta idea provenga de una realidad existente en el mundo de las ventas, de la enseñanza a comerciales o dirigentes medios de empresas (dejemos los Máster para la alta dirección).
Aunque muchos lo ignoren la verdad es que un trabajo de ventas, comercial, de cierto nivel exige una formación muy concreta y específica, que va desde saber hablar en público, hacer presentaciones, responder a las preguntas clásicas en una venta, saber presentarse y contactar con el cliente, superar las ‘barreras’ que ponen los directivos para obtener entrevistas, saber presentar ofertas, la discusión sobre precios, etc…
Por una similitud, se opina que el problema de la alternativa al sistema actualmente es que no se ‘sabe’ hacer propaganda, actos, llegar a la gente, usar los medios como internet o imprentas, organizar asambleas, organizar el grupo, etc…
Es evidente que ciertas técnicas de ventas son necesarias igualmente en la lucha política, y seguramente la formación en estas técnicas y medios es siempre positiva y necesaria. Pero el problema es creerse que ese es ‘el problema’ o el obstáculo que hace que fracasen los intentos de alternativa.
Pasa lo mismo con centrarse mucho en escribir un Programa Político, o Ideológico, como si eso fuera el centro de la lucha y el mecanismo para el éxito. Es como creerse que los Programas Electorales son los que marcan el éxito en unas votaciones.
Por ejemplo, es evidente que la gente en general no lee ni le importan mucho el programa electoral de los partidos a los que vota, en cambio sí son motivo de peleas y problemas entre los militantes más activos en los grupos de alternativa.
Y a estos desvaríos solo le falta añadir la obsesión por las estrategias y tácticas, que si bien son necesarias de tener claras, y son más importantes que lo anterior, no son tampoco el problema esencial de fracasos o éxitos, aunque parezca lo contrario.

La realidad es lo más importante y lo que menos se tiene en cuenta cuando se planifica una acción, un partido, una actuación cualquiera. Un estudio de la realidad en la que se va a realizar esa actividad, que medios se tienen, que se quiere hacer y sus problemas, con que personas se cuenta y a que personas se dirige … en una palabra el enfrentarse con la realidad, no con las utopías o los deseos.
Cuando se hablan de Manuales para ver como se hacen manifestaciones, lo primero es saber cuántos van a ir y qué tipo de gente va a ir… porque si queremos hacer una buena manifestación con 40 personas de las cuales 20 son unos salvajes, con pinta de desplazados sociales, capaces de pelearse con una perra ciega, es mejor no hacerla. Si vamos a presentarnos a elecciones y para ello necesitamos que se presenten gentes que tienen las ideas contrarias a las nuestras, son realmente nuestros enemigos, pero muy populares en su pueblo, es mejor no presentarse.
Si planteamos una gran campaña y no tenemos ni para pagar el papel…  mejor hagamos algo a nuestro alcance.
Y lo peor, si queremos presencia en la calle a base de gamberros que asustan a la gente con su sola presencia, o que desprestigian nuestras ideas y estilo, no sé de qué nos sirve tanto Manual.
No tiene sentido organizar un partido con sus secciones y departamentos, muy bien pensados según el Manual, si no hay personas capacitadas para llevarlos ni dinero para hacerlos funcionar.
Si para formar una manifestación hay que llamar a putas y macarras que ilustren la primera fila… mejor quedarse en casa.
En una palabra, lo primero es saber si contamos con militantes de cierta calidad, con un público de gente normal, que da buena presencia, que ilustran nuestras propuestas con su ejemplo personal. Más que aprender técnicas hay primero que tener base real suficiente y de calidad. Antes de plantear una gran campaña hay que buscar los medios económicos para ella.
Antes de diseñar estrategias y tácticas brillantes, ver si son realistas, si podemos llegar y convencer a gente que apoye nuestras propuestas o vamos solo a atraer con demagogia a tontos y personas del propio sistema atraídos por cualquier utopía o interés personal sin base ni solución.

En conclusión, la realidad es lo que nos debe dirigir, el comportamiento real de la gente nos dice como son, no sus ideas. De la misma forma la realidad nos marcará las posibilidades, las personas y medios reales que disponemos para elegir el camino a tomar dentro de esa ética, ideas y valores que no se deben vender a cambio de ningún éxito, pero sin caer en demagogias ni sueños imposibles.
Luego, una vez analizado ese entorno real, estudiemos las técnicas necesarias para la mejor realización de lo que es posible, que no solo es preciso entender lo real, sino también realizar lo posible.

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