viernes, 11 de septiembre de 2015

Seis Compañias Judias Controlan el 96 % de la Prensa Mundial

SEIS COMPAÑÍAS JUDÍAS CONTROLAN EL 96% DE LA PRENSA MUNDIAL


“Sabéis bien, y también lo saben los estúpidos americanos, que no importa quién se siente en la Casa Blanca. Veis, lo es y lo sabéis que ningún presidente americano puede estar en posición de contradecirnos, incluso si hacemos lo indecible. ¿Qué pueden hacernos (los americanos)? Controlamos el congreso, controlamos la prensa, controlamos el mundo del espectáculo y controlamos todo en América. En América se puede criticar a Dios pero no se puede criticar a Israel... ” El portavoz Israelita, Tzipora Menache.

Datos sobre el control de la prensa judía
El mayor conglomerado de comunicaciones hoy en día es la Walt Disney Company, cuyo Director y Presidente de la Junta de Accionistas es Michael Eisner, un judío. El Imperio Disney, encabezado por un hombre descrito por un analista de prensa como un “fanático del control”, incluye varias compañías de producción televisivas (Walt Disney Televisión, Touchstone Televisión, Buena Vista Televisión), su propia compañía de cable con 14 millones de suscriptores, y dos compañías de producción de videos. En lo que respecta a los films, el Walt Disney Picture Group, dirigido por Joe Roth (otro judío), incluye Touchstone Pictures, Hollywood Pictures, y Caravan Pictures. Disney es también propietario de Miramax Films, dirigida por los hermanos Weinstein. Cuando la Disney Company estaba dirigida por el gentil Disney, antes de su toma por Eisner en 1984, era el epítome de la buena diversión familiar. Aunque sigue controlando los derechos sobre Blancanieves, con Eisner la compañía se ha ampliado a la producción de sexo gráfico y violencia. Además, tiene como sucursales 225 estaciones en Estados Unidos y es propietaria de parte de varias compañías televisivas europeas. La sucursal en cable de ABC, ESPN, es dirigida por su presidente y director Steven Bornstein, judío. Esta corporación también posee la parte mayoritaria de Lifetime Television y de la compañía de cable Arts & Entertainment Network.
ABC Radio Network es dueña de once estaciones de radio AM y 10 FM, de nuevo en grandes ciudades como New York, Washington, Los Angeles, y tiene 3.400 sucursales. Aunque es ante todo una compañía de telecomunicaciones, Capital Cities/ABC ganó más de un billón de dólares como editora en 1994. Es propietaria de siete periódicos, Fairchild Publications, Chilton Publications, y del Diversified Publishing Group.
Time Warner, Inc, es el segundo gigante internacional de la prensa. El presidente y director de la junta de accionistas, Gerald Levin, es judío. La sucursal de Time Warner HBO en la principal cadena de televisión pagada por cable del país. Warner Music es, de largo el principal editor de música del país, con 50 marcas, la mayor de las cuales es Warner Brothers Records, dirigida por Danny Goldberg. Stuart Hersch es el presidente de Warnervision, la unidad de producción de videos de Warner Music. Goldberg y Hersch son judíos. Warner Music fue uno de los primeros promotores de “gangsta rap”. A través de su relación con Interscope Records, ayudó a popularizar un género cuyas letras gráficas explícitamente urgen a los negros a cometer actos de violencia contra blancos. Además de cable y música, Time Warner está profundamente implicada en la producción de películas (Warner Brothers Studio) y en la edición. La división editorial de Time Warner (su editor ej jefe es Norman Pearlstine, judío) es la principal editorial de revistas del país (Time, Sports Illustrated, People, Fortune).
Cuando Ted Turner, un gentil, hizo una oferta para comprar CBS en 1985, hubo pánico en las salas de redacción de la gran prensa en toda la nación. Turner había hecho una fortuna en la publicidad y después construido un exitoso canal de noticias en la Televisión por Cable, CNN. Aunque Turner empleaba judíos en posiciones ejecutivas clave en la CNN y nunca había tomado partido contra los intereses judíos, es un hombre con un gran ego y una fuerte personalidad y era percibido por el Presidente William Paley (real nombre Palinsky, judío) y los otros judíos de la CBS como incontrolable: un cañón suelto que podía en algún momento del futuro volverse en contra de ellos. Aún más, el periodista judío Daniel Schorr, que había trabajado para Turner, declaró públicamente que a su antiguo jefe le desagradaban personalmente los judíos.
Para bloquear la oferta de Turner, ejecutivos de la CBS invitaron al billonario judío, Laurence Tisch, magnate de cines, hotel, seguros y cigarrillos, para lanzar una OPA “amistosa” sobre la compañía, y desde 1986 a 1995 Tisch fue el Presidente y Director de la Junta de accionistas de CBS, apartando cualquier amenaza de no influencia judía. Esfuerzos siguientes por parte de Turner para adquirir una cadena han sido obstruidos por Levin de Time Warner, que es propietario de cerca del 20% de las acciones de CBS y puede vetar cualquier gran contrato.
Viacom, Inc, dirigida por Sumner Redstone (nacido Murray Rothstein), judío, es la tercer gran corporación de prensa en el país, con ingresos de 10 billones de dólares al año. Viacom, que produce y distribuye programas de televisión para las tres grandes cadenas, es propietario de 12 estaciones de televisión y 12 estaciones de radio. Produce películas a través de Paramount Pictures, dirigida por la judía Sherry Lansing. Su división de publicaciones incluye Prentice Hall, Simon & Schuster, y Pocket Books. Distribuye videos a través de 4000 tiendas Blockbuster. Sin embargo, la principal razón del jefe de Viacom para ser famoso es que es el principal proveedor de televisión de cable del mundo a través de Showtime, MTV, Nickelodeon, y otras cadenas. Desde 1989, MTV y Nickelodeon han adquirido han adquirido un porcentaje cada vez más amplio de la audiencia juvenil televisiva. Con las tres grandes, y con la mayor compañía de comunicaciones, en manos de judíos, es difícil creer que un grado de poder tan sobrecogedor haya sido obtenido sin un esfuerzo deliberado, concertado por parte suya.
¿Qué pasa con las otras grandes compañías? La número cuatro de la lista es la News Corporation de Rupert Murdoch, que es propietaria de Fox Television y 20th Century Fox Films. Murdoch es un gentil, pero Peter Chermin, que dirige el estudio cinematográfico de Murdoch y supervisa su producción televisiva, es judío. La quinta es la japonesa Sony Corporation, cuya filial americana, Sony Corporation of America, es dirigida por Michael Schulhof, judío. Alan Levine, otro judío, dirige Sony Pictures. La mayor parte de las empresas de producción de televisión y cine que no son propiedad de las grandes corporaciones, son también controladas por judíos. Por ejemplo, New World Entertainment, presentada por un analista de prensa como “el primer productor independiente de televisión en Estados Unidos”, es propiedad de Ronald Perelman, judío. La más conocida de las pequeñas empresas de comunicaciones, Dreamworks SKG, es un negocio estrictamente kosher.
Dream Works fue creada en 1994, en medio de gran expectación en la prensa, por el magnate de la industria musical David Geffen, el antiguo directivo de Disney Pictures Jeffrey Katzenberg, y el director cinematográfico Steven Spielberg, los tres judíos. La compañía produce películas, animación, programas de televisión y música grabada.
Las otras dos grandes productoras, MCA y Universal Pictures, son ambas propiedad de la Seagram Company, Ltd. El Presidente y Directo de la Junta de Accionistas de Seagram, el gigante de los licores, es Edgar Bronfman Jr., que es también presidente del Congreso Mundial Judío. Es bien sabido que los judíos han controlado la producción y distribución de films desde la creación de la industria cinematográfica en las primeras décadas del Siglo XX.
Ese sigue siendo el caso hoy. Films producidos por las cinco grandes compañías productoras mencionada anteriormente—Disney, Warner Brothers, Sony, Paramount (Viacom), y Universal (Seagram)—responden por el 74% del total de todos los ingresos de taquilla durante los primeros ochos meses de 1995.
Las tres grandes cadenas televisivas solían ser ABC, CBS, y NBC. Con la consolidación de los imperios de las comunicaciones, estas tres ya no son entidades independientes. Sin embargo, mientras eran independientes cada una era controlada por un judío desde su misma creación: ABC por Leonard Goldenson, CBS primero por William Paley y después por Lawrence Tisch, y NBC primero por David Sarnoff y después por su hijo Robert. Durante  varias décadas, esas cadenas fueron administradas desde lo más alto a lo más bajo por judíos, y la judeidad esencial de las cadenas televisivas no cambió cuando fueron absorbidas por otras corporaciones. La presencia judía en las noticias televisivas sigue siendo particularmente fuerte. Como indicamos, ABC es parte de la compañía Disney de Eisner, y los productores ejecutivos de la programación informativa de ABC son todos judíos: Victor Neufeld (del programa 20-20), Bob Reichbloom (de Good Morning America), y Rick Kaplan (de World News Tonight). CBS fue recientemente comprada por la Westinghouse Electric Corporation. Sin embargo, el hombre designado por Lawrence Tisch, Eric Ober, sigue siendo presidente de CBS News, y Ober es judío. En la NBC, ahora propiedad de General Electric, el presidente de NBC News Andrew Lack es judío, como lo son los directivos Jeff Zucker (Today), Jeff Gralnick (NBC Nightly News), y Neal Shapiro (Dateline).

La prensa impresa. Después de las noticias televisivas, los periódicos son el medio de información más influyente en América. Cada día se venden (y presumiblemente se leen) sesenta millones. Esos millones se ven divididos entre 1500 publicaciones distintas. Uno podría concluir que la increíble cantidad de periódicos distintos a lo largo de América salvaguardaría del control y la distorsión judías. Sin embargo, ese no es el caso. Hay menos independencia, menos competencia y mucha menos representación de nuestros intereses que la que un observador casual podría pensar.
Aquellos días en que la mayor parte de las ciudades, incluso medianas, tenían varios periódicos independientes publicados por gente local, con fuertes lazos con la comunidad, han pasado. Hoy, la mayor parte de los periódicos “locales”  son propiedad de un muy pequeño número de grandes compañías controladas por ejecutivos que viven y trabajan a cientos, incluso miles de millas de distancia. Es un hecho que sólo alrededor del 25% de los 1500 periódicos del país son independientes; el resto pertenecen a cadenas. Sólo un puñado son lo suficientemente grandes como para mantener equipos de reporteros independientes para sus noticias nacionales e internacionales. El Imperio Newhouse de los hermanos judíos Samuel y Donald Newhouse nos da un ejemplo de mucho más que la ausencia de competencia real entre los diarios americanos: ilustra también el insaciable apetito de los judíos han mostrando hacia todos los órganos para el control de la opinión sobre los que pueden apoderarse.
Los Newhouse poseen 26 diarios, incluyendo varios grandes e importantes, como el Cleveland Plain Dealer, el Newark Star-Ledger, y el New Orleans Times-Picayune; el mayor conglomerado editorial dedicado a la publicación de libros, Random House, con todas sus filiales; Newhouse Broadcasting, que consiste en 12 canales de televisión y 87 sistemas de televisión por cable, incluyendo algunas de las mayores cadenas de cable; el Sunday supplement Parade, con una circulación de más de 22 millones de ejemplares cada semana; y cerca de dos docenas de importantes revistas, incluyendo el New Yorker, Vogue, Madmoiselle, Glamour, Vanity Fair, Bride’s, Gentlemen’s Quarterly, Self, House & Garden, y todas las demás revista del grupo Conde Nast.
Este Imperio de prensa judía fue fundado por el difunto Samuel Newhouse, un inmigrante ruso. La acumulación de tantos periódicos por parte de la familia Newhouse se debió en gran parte al hecho de que los periódicos no son mantenidos por sus subscriptores sino por sus anunciantes. Son sus ingresos publicitarios—no el cambio recogido de los lectores del periódico—lo que paga gran parte del salario del editor y mantiene los beneficios del propietario. Cuando los grandes anunciantes de una ciudad escogen favorecer a un periódico sobre otro con sus negocios, el periódico favorecido florece mientras sus competidores perecen. Desde el comienzo del Siglo XX, cuando el poder mercantil judío en América se convirtió en la fuerza económica dominante, ha habido un amplio aumento de la cantidad de periódicos americanos en manos judías, acompañado por una clara decadencia de la cantidad de periódicos gentiles en competencia—primariamente como resultado de las políticas selectivas publicitarias de los mercaderes judíos. Aún más, incluso aquellos periódicos que siguen bajo propiedad y administración de gentiles son tan completamente dependientes de los ingresos de la publicidad judía que sus editoriales y políticas informativas se ven ampliamente limitadas por aquello que gusta o disgusta a los judíos. Es tan cierto en el negocio de los periódicos, como en cualquier otro, que el que paga al músico escoge la canción.  



Tres periódicos judíos
La supresión de la competencia y el establecimiento de monopolios locales en la diseminación de noticias y opinión, han caracterizado el control judío sobre los periódicos de América. La habilidad resultante de los judíos para emplear la prensa como un instrumento sin oposición de la política judía, difícilmente puede ser mejor ilustrada que a través de los ejemplos de tres de los periódicos más prestigiosos e influyentes de los Estados Unidos: el New York Times, el Wall Street Journal, y el Washington Post. Estos tres, dominando las capitales financieras y políticas de América, son los periódicos que sientan tendencias y guías para casi todos los demás. Son lo que deciden que es noticia y que no lo es, a nivel nacional e internacional. Dan origen a las noticias; los otros meramente las copian, y los tres están en manos judías. The New York Times fue fundado en 1851 por dos gentiles, Henry Raymond y George Jones. Después de sus muertes, fue comprado en 1896 de la familia Jones por un rico editor judío, Adolph Ochs. Su biznieto, Arthur Ochs Sulzberger, Jr., es el actual editor y presidente del periódico. El editor ejecutivo es Max Frankel, y el editor administrativo es Joseph Lelyveld.
Ambos son también judíos. La familia Sulzberger también es propietaria, a través de la New York Times Co., de otros 33 periódicos, incluyendo el Boston Globe; doce revistas, incluyendo McCall’s y Family Circle con circulaciones de más de cinco millones de ejemplares cada uno; siete estaciones de radio y televisión; un sistema de televisión por cable; y tres editoriales. The New York Times News Service transmite noticias, artículos y fotografías del New York Times por cable a otros 506 periódicos, agencias de noticias y revistas. De importancia similar a nivel nacional es el Washington Post, que, estableciendo “contactos” a través de las agencias gubernamentales en Washington, tiene un acceso privilegiado en las noticias que implican al Gobierno Federal.
The Washington Post, como el New York Times, tuvo un origen no judío. Fue fundado en 1877 por Stilson Hutchins, comprado al mismo en 1905 por John McLean, y después heredado por Edward McLean. En junio de 1933, sin embargo, en lo peor de la Gran Depresión, el periódico fue empujado a la bancarrota. Fue comprado en una subasta de quiebra por Eugene Meyer, un financiero judío. The Washington Post es ahora controlado por Katherine Meyer Graham, la hija de Eugene Meyer. Ella es la principal accionista y presidenta de la junta de accionistas del Washington Post Co.
En 1979, nombró a su hijo Doland como editor del periódico. También tiene los cargos de Director y Presidente de la Junta de accionistas del Washington Post Co. El Washington Post Co. tiene control sobre periódicos, televisión y revistas, entre ellos el segundo semanario del país, Newsweek.
The Wall Street Journal, que vende 1.8 millones de ejemplares cada día, es el diario de mayor circulación de la nación. Es propiedad de Dow Jones & Company, Inc., una compañía newyorkina que también publica otros 24 diarios y el semanario financiero Barron’s, entre otras cosas. El Director y Presidente de Dow Jones es Peter Kann, un judío. Kann también tiene los puestos de director y editor Wall Street Journal.
La mayor parte de los otros grandes diarios de New York no están en mejores manos que el New York Times o el Wall Street Journal. El New York Daily News es propiedad de un constructor judío, Mortimer B. Zuckerman. El Village Voice es propiedad personal de Leonard Stern, el propietario billonario de la compañía Hartz Mountain de productos para mascotas.


Otras formas de comunicación
La historia es casi igual para otras formas de comunicación de masas, como para la televisión, la radio y los periódicos. Consideremos, por ejemplo, las revistas. Hay sólo tres destacables en los Estados Unidos: Time, Newsweek y U.S. News and World Report. Time, con una circulación semanal de 4.1 millones de ejemplares, es publicada por una empresa subsidiaria de Time Warner Communicatios. El presidente de Time Warner Communication, tal y como ya mencionamos, es Gerald Levin, un judío. Newsweek, como ya mencionamos, es publicada por la compañía del Washington Post, controlada por la judía Katherine Meyer Graham, su circulación semanal es de 3.2 millones de ejemplares. El U.S. News and World Report, con una circulación de 2.3 millones de ejemplares, es propiedad y publicado por Mortimer Zuckerman, un judío. Zuckerman es también propietario del Atlantic Monthly y del tabloide newyorkino Daily News, que es el sexto periódico del país.
Entre los conglomerados editoriales gigantes, la situación es también judía.  Según Publishers Weekly, tres de los seis editores de libros más grandes de Estados Unidos, son propiedad o están controlados por judíos. Esos tres son el mayor Random House (con sus muchas filiales, incluyendo Crown Publishing Group), el tercer editor Simon and Schuster, y el sexto Time Warner Trade Group (que incluye Warner Books y Little Brown). Otro editor de significado especial es Western Publishing. Aunque es sólo el decimotercero entre los editores norteamericanos, es el primero entre los editores de libros infantiles, con más del 50% del mercado. Su director y presidente es Richard Snyder, un judío, que acaba de remplazar a Richard Bernstein, otro judío.

El efecto del control judío sobre la prensa
Estos son los hechos acerca del control judío de la prensa en América. Cualquiera que esté dispuesto a pasar varias horas en una gran biblioteca puede verificar su corrección. Espero que estos hechos te parezcan sorprendentes, por no decir más. ¿Debe permitirse que una minoría tenga un poder tan grande? Ciertamente no, y permitir que una gente con creencias como las expresadas en el Talmud, determine lo que podemos leer o ver da efectivamente a esa minoría el poder para moldear nuestras mentes, para acomodarlas a sus propios intereses talmúdicos, intereses que hemos demostrado son diametralmente contrarios a los intereses de nuestro pueblo. Permitiendo a los judíos controlar nuestras noticias y nuestras diversión, estamos haciendo algo más que simplemente darles una influencia decisiva en nuestro sistema político y un control virtual sobre nuestro gobierno; también les estamos dando control sobre las mentes y almas de nuestros hijos, cuyas actitudes e ideas son formadas más por la televisión y las películas judías que por sus padres, sus escuelas o cualquier otra influencia.


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