viernes, 11 de septiembre de 2015

Verdad, Justicia y Derecho en el Ambito de la Historia

VERDAD, JUSTICIA Y DERECHO EN EL AMBITO DE LA HISTORIA


El mundo actual no se atreve a atacar directamente la Verdad, el hecho de respetar lo que es cierto, dado que la Ciencia es un elemento esencial del desarrollo actual. De esa forma se encuentra metido en un dilema, en una dicotomía, entre el respeto teórico a la Verdad y las utopías ideológicas que sustentan su Pensamiento Único.
Si cogéis cualquier libro de Medicina de los que se enseñan en la Universidad veréis que en muchísimas patologías se indica que razas son más afectadas, diferencia de su actuación según sexo y raza… eso mientras oficialmente la utopía-verdad es que no existen razas ni hay diferencias por el sexo.
La utopía-verdad de la Igualdad es evidentemente falsa, la realidad lo muestra claro, pero se mantiene así como ‘verdad obligada’ por la democracia.
Miles de ‘hechos’ son ocultados o deformados para ajustar la verdad-real a las utopías-verdades que el sistema mantiene.

LA VERDAD EN LA HISTORIA
Cuando nos referimos al tema histórico la cosa es más grave, dado que como bien se ha dicho, la primera víctima de todo enfrentamiento (tanto físico como ideológico) es la Verdad. Y sobre ello hay que añadir la dificultad de cómo definir la ‘Verdad’ en un tema histórico.
En primer lugar el Hecho en sí mismo puede ya ser debatido, y además hay que añadir la vital importancia de la ‘interpretación’ del hecho, sus razones y su valoración.
Cualquier estudiante de Historia sabe que hay toda la metodología para el análisis de un hecho histórico, se estudia la época, los documentos, la arqueología sobre el terreno, los restos físicos y periciales, los testimonios…  pero esta metodología aséptica y científica se usa solo para analizar temas que no afecten al deseo ‘político’ del Poder de asignar una ‘verdad-propia’ a un hecho histórico.
Nunca se ha aplicado el estudio arqueológico, pericial y material en el tema del mal llamado holocausto, por ejemplo. Y aun hoy es imposible un debate científico sobre la guerra civil de España de 1936-39 debido a las pasiones políticas.
Y menos aun se pueden debatir las causas y ‘justificaciones’ de estos temas, algunos de los cuales están prohibidos por ley el debatirlos, lo que los saca del ámbito histórico y los convierte en temas ‘religioso-totémicos’.
En el caso del bombardeo de Dresde el hecho y sus características no son discutidos por nadie, ni siquiera por los agresores, de forma que la Verdad histórica se da por aceptada, lo que lo diferencia de otros presuntos ‘hechos’ de obligada creencia establecidos por los vencedores. Queda por tanto solo en debate la ‘justificación’ del hecho.
En este caso el debate es esencialmente tratar de justificar un ataque masivo con el objetivo claro de matar población civil con armas esencialmente diseñadas para ello (como son las bombas de fosforo), pocos meses antes de acabar una guerra que ya estaba ganada.
En el caso relativamente similar de las bombas atómicas de Nagasaki e Hiroshima, también lanzadas premeditadamente sobre población civil, los americanos siempre han dado como ‘justificación’ la de tratar de evitar la invasión de Japón, que hubiera costado una gran cantidad de muertos militares por ambos lados. En una palabra, el uso del terror y genocidio civil como medio de evitar daños militares propios e incluso ajenos.
En el caso de la deportación a campos de concentración de población civil declaradamente ‘enemiga’ (como hicieron los ingleses con los Boers, los americanos con los súbditos de origen racial japonés y los alemanes con los judíos) tiene la misma justificación: evitar un peligro militar propio a cambio de tratar injustamente a población civil.
Pero en el caso de Dresde no es fácil asignar esta justificación histórica puesto que el bombardeo de Dresde no iba a condicionar una ventaja militar posterior ni evitar la invasión ya casi acabada de Alemania, que además llevaban a cabo los soviéticos sin nada que ver con Dresde. Ni Dresde era núcleo militar alguno de interés, ni afectaba a zonas de inmediata acción militar.
Era solo, por tanto, una medida de terror y de exterminio de población, un Genocidio. Y en realidad así se acepta incluso por la parte anglo-americana culpable de la acción. Era una medida de terror contra la población.
¿Se puede asignar este mismo caso a otros bombardeos sobre ciudades?. Realmente no conocemos ningún caso similar, efectuado cuando la guerra ya estaba absolutamente ganada, sobre una zona no en conflicto y sin motivos de ‘’respuesta’ a otra agresión similar previa.
Las bombas V1 lanzadas sobre Londres por los alemanes, sin duda también sobre población civil, eran en realidad una respuesta a los bombardeos masivos aliados contra ciudades alemanas, y de efectos muy limitados, buscando pues una concienciación de la brutalidad de los bombardeos sobre civiles. El caso de Guernika sucede en plena campaña militar en la zona, y siempre se ha definido por la parte franquista que era una medida contra un centro de resistencia militar, en una guerra aun sin definir vencedor en absoluto, ni tampoco se usaron medios específicamente destinados a matar civiles.
Por otro lado en ningún otro caso la desproporción de fuerza y matanza es similar, no hablamos de un bombardeo normal sino de una auténtica matanza masiva, en número y cantidad excesiva para toda justificación no terrorista, con uso de bombas especialmente diseñadas para matar a civiles.
El problema no es pues de Verdad histórica, ni de su ‘interpretación de intenciones’, que realmente es aceptada por todos, incluidos los agresores, quienes únicamente tratan de olvidar el tema y evitar su publicidad o recuerdo.

LA JUSTICIA EN LA HISTORIA BELICA
Visto el hecho desde el punto de vista de Verdad ‘histórica’, el tema de su ‘Justicia’ exige entender que significa ‘Justicia’ en un conflicto militar.
Porque toda guerra es injusta, si fuera justa por los dos bandos no hubiera habido guerra, dado que el conflicto es siempre debido a no haber acuerdo ‘justo’ entre ambos bandos, o porque uno de los bandos actúa sin atenerse a justicia alguna.
La Justicia se basa en Valores elevados que son incompatibles con un lucha agresiva donde los dos bandos fueran justos, porque en ese caso no tendría sentido el conflicto y debería haber una solución razonable no violenta.
En la II Guerra Mundial Polonia y Alemania tenían un conflicto de población nacido del injusto tratado de Versalles anterior, la actuación de Polonia sobre la población alemana en el territorio asignado a Polonia en Versalles era injusta, y ni Polonia ni Alemania supieron llegar a un acuerdo ‘justo’.
La declaración de guerra de Inglaterra y Francia contra Alemania fue ‘injusta’ en tanto no hubo declaración de guerra contra la URSS que también invadió Polonia, lo que demostraba la verdadera motivación de la guerra. Si Alemania hubiera estado segura de las nulas intenciones agresivas de Stalin contra Alemania (como había hecho contra Finlandia, Estonia, Lituania, Ukrania…) no hubiera habido invasión contra la URSS..  en fin, toda guerra es un conjunto de ‘injusticias’.
Sin duda el concepto de ‘justicia’ en un tema bélico no puede asignarse de la misma forma que en una situación ‘normal’. Pero aun así podríamos decir que un acto de guerra es ‘justo’ si militarmente tiene un equilibrio positivo entre lo injusto del acto y lo justo de su origen. O sea que aunque el acto en si sea injusto, la injusticia que la provoca es tan grave (no solo para el vencedor sino para todos) que compensa lo injusto del acto en sí. O sea que una brutal injusticia anterior de un agresor lleve a una respuesta también injusta.
Pero debe haber un equilibrio entre los medios injustos usados y el resultado ‘justo’ deseado.
Hay hechos militares que son lamentables pero necesarios, e incluso acortan la guerra o evitan peores miserias, o son imprescindibles para el desarrollo bélico normal. No es que eso convierta en ‘justos’ los actos pero están dentro de esa ’injusticia-justa’ de la guerra, que es por naturaleza salvaje e injusta.
Dresde no cumple esa medida en modo alguno, la brutalidad injusta y desproporcionada del acto no tenía compensación alguna para nadie, ni acortaba la guerra ni facilitaba tema militar alguno, ni salvaba vidas de nadie. Es un acto absolutamente injusto. Además Alemania no había usado bombardeos masivos dirigidos a masacrar directamente población civil inglesa o USA, mientras que los aliados ya habían bombardeado masivamente ciudades alemanas.

EL DERECHO EN LA HISTORIA
Mientras que la Verdad y la Justicia son temas basados en Valores objetivos, ya sea la verdad científicamente probada, para los Hechos, y los valores de Justicia universalmente entendidos, en cambio el Derecho es un tema absolutamente artificial, no basado en la Justicia sino en la ‘definición’ legalista apoyada por el poder para hacer ejercer ese Derecho.
O sea un ‘Derecho’ que no es apoyado por una fuerza que lo imponga deja de ser Derecho y es solo ‘intención o deseo’. Para que haya Derecho como tal es preciso que pueda ser ‘impuesto’ a los sujetos sometidos a ese Derecho, y en cambio no afectará a aquellos que no estén sometidos a esas leyes o a ese Poder.
Hay sin duda el llamado ‘Derecho Natural’ que en realidad no es más que un intento de aproximar el Derecho a la Justicia, pero sin significado legalista, dado que solo podemos considerar como Derecho (Ley) aquellas normas que pueden ser usadas de forma coercitiva contra los que las incumplan.
El llamado Derecho Internacional solo es tal si los países afectados aceptan ese código y además se someten a una fuerza coercitiva capaz de sancionar al que lo incumpla.
Entendidas estas bases, es evidente que en todo conflicto solo hay Derecho aplicable para el Vencido o el dominado por fuerza superior capaz de aplicarlo.
El vencedor, que no está sometido a fuerza superior, nunca se verá afectado por el Derecho que aplique al vencido.
Nunca ha sido más claro esto que en el mal llamado juicio de Nuremberg, donde se inventan un ‘Derecho’ y unas normas probatorias que SOLO son aplicables a los vencidos. Más escandaloso es que las normas de aceptación de pruebas en Nuremberg son hoy impensables de aplicar (por su barbarie y absurdidad) incluso por los países que entonces las aplicaron, de forma que si se aplicaran a un juicio actual sería considerado delictiva dicha aplicación.
Por ello no tiene muchos sentido hablar de Derecho en un conflicto bélico, pero aun así en ciertos temas se ha logrado establecer unas Normas aceptadas por los bandos en conflicto sobre el comportamiento en estado de Guerra, son la llamada Normas de la Convención de Ginebra. Estas normas en realidad no sirven para nada si no son aceptadas por ambas partes, pero sí que fueron aceptadas entre Inglaterra, USA y Alemania. Stalin (URSS) no las aceptó y por ello la guerra en el frente soviético no estaba sujeta a Norma alguna.
Por eso mismo los llamados Tribunales Internacionales actuales son una farsa absoluta, solo juzgan a países vencidos, personas sin poder, no es un Derecho sino un Poder actuando contra los que la fuerza que sustentas ese Poder desean ‘juzgar’. Nunca se podrá juzgar en esos tribunales, por ejemplo, a China por su actuación en el Tibet, Israel por el tema palestino, USA por sus agresiones en Irak o Afganistán, etc..  simplemente porque estos tribunales solo tienen fuerza (o sea Derecho) sobre los que han sido considerados ‘enemigos’ por las potencias que controlan esos tribunales y les dan el soporte de fuerza necesario.
Recuerdo otro ejemplo de absurdo, cuando durante la guerra de Vietnam se organizaron algunos presuntos ‘Juicios’ en Francia contra USA, pero no contra Vietnam del Norte. Fueron ejemplos de actuación política sin Derecho alguno, pues no solo eran totalmente parciales sino que no tenían fuerza para considerar sus deliberaciones como Derecho aplicable.
Así pues hablar de que el bombardeo de Dresde fuera o no ilegal exigiría analizar si incumplió algún ‘texto legal’ existente entre Inglaterra-Usa y Alemania sobre comportamiento en conflicto bélico. No había tal pues las Normas de Ginebra no pueden considerarse Derecho en tanto que no había fuerza alguna capaz de imponer su cumplimiento. En realidad estas limitaciones se usaron con alguna rectitud hasta 1945 en el frente occidental respecto a prisioneros, represalias ante ataques de guerrilla, etc…  no por imposición sino para lograr un comportamiento similar entre prisioneros y militares de ambos bandos.
El ataque masivo a población civil de forma premeditada y buscando el exterminio de civiles por motivos terroristas es un acto ilegal según esas ‘Normas’, por ello el bombardeo a Dresde es ‘ilegal’ en ese sentido, solo que las normas de guerra no se pueden llamar  ‘Derecho’ dado que no hay una fuerza que pueda imponerlas. Al ser vulneradas no hay consecuencias, y además tras el conflicto solo se aplican represalias a su incumplimiento sobre los vencidos y nunca al vencedor.
En las justas o en los duelos de otros tiempos las Normas eran concretas y si se rompían el vencedor era castigado, ya fuera por el Rey o Noble organizador de la Justa o por los testigos del duelo. Pero en la guerra esto no existe, y por ello no podemos considerar ‘Derecho’ las normas pactadas entre beligerantes, sin que haya una fuerza capaz de exigir su cumplimiento.

Por lo que hemos visto el genocidio de Dresde es un hecho aceptado como Verdad por todos, incluidos los causantes, e injusto. Su ilegalidad es imposible de determinar en tanto no hay Ley en la guerra, pero sería considerado ‘Ilegal’ si se aplicaran como Ley de Derecho esas Normas de Ginebra aceptadas por ambos bandos o los propios ‘dictados’ de Nuremberg redactados por los mismos que cometieron el crimen de Dresde.

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