jueves, 3 de diciembre de 2015

El NS Actual: Un Movimiento del Proletariado

EL NACIONALSOCIALISMO ACTUAL: UN MOVIMIENTO DEL PROLETARIADO


Una de las acusaciones ‘oficiales’ de la ideología marxista y progresista contra todos los fascistas es que son parte del capitalismo, la burguesía armada, la defensa del poder económico contra el comunismo. Este tema es recurrente en toda la literatura marxista y se ha mantenido siempre en el discurso del progresismo de izquierdas.
Las derechas siempre han evitado, en cambio, alinear al fascismo con la izquierda, y simplemente se centran en el mal llamado, y peor demostrado, ‘holocausto’ y en la faceta antidemocrática o racial del fascismo y especialmente del nacionalsocialismo, evitando siempre una polémica o un estudio del nacionalsocialismo que no se centre en el tema histórico, más bien histérico, y en una condena de su aspecto anti democrático. Por supuesto las relaciones que haya habido entre grupos fascistas y grupos de la derecha no les interesa en absoluto reseñarlos.
La izquierda no gusta mucho de centrarse (aunque se apunten a ello) en el tema holocaustico para evitar que se recuerden sus infinitos crímenes comunistas, el gulag, las checas, etc.…. Y tampoco les agrada la acusación de anti-demócratas puesto que la izquierda radical no ha sido nunca un ejemplo de democracia ni aceptan el triunfo del contrario en las urnas como un argumento que anule sus reclamaciones de todo tipo, ya sean económicas, sexistas o decadentes.
Centrémonos pues en esa acusación sobre una visión del ‘fascismo’ como ‘brazo armado’ del capitalismo.
Como toda acusación falsa no es del todo falsa, pues si no sería muy fácil de rebatir. En realidad pasa lo mismo cuando nosotros acusamos al comunismo de ser el aliado, y la otra cara, del materialismo capitalista, y decimos que una prueba es que comunismo y capitalismo estuvieron totalmente unidos en la guerra contra los fascismos. Eso es cierto pero no es tampoco del todo cierto si no se explica mucho más a fondo el tema y se matizan las cosas.
Para empezar deberíamos diferenciar entre los casos como Mussolini o Hitler de otros sistemas que se les llama ‘fascismos’ pero que fueron solo dictaduras militares rebozadas de un fascismo oportunista que nunca tuvo el poder ni la capacidad de cambiar la política real. Por otro lado hay que diferenciar los fascismo históricos de los actuales, pues tampoco hay una paralelismo claro entre ambos entornos.
Es evidente que regímenes como los de España, Portugal, Hungría, Rumanía, Finlandia o Grecia de los años 30 no fueron ‘fascistas’ sino sistemas militares anticomunistas, la mayoría de ellos promovidos por la brutalidad estalinista del comunismo de aquellos años, a los que se acomodaron más bien o peor algunos fascistas, pero eran sistemas que a su vez persiguieron, y asesinaron a veces, a los fascistas más conscientes.
En estos casos es muy posible mostrar la acusación de que esos fascismos descafeinados y llevados a entornos del poder por sistemas militares de derechas, sirvieron realmente de guardias de la porra del capitalismo ‘nacional’, de la derecha anticomunista.
Sin duda España es un caso claro de este desgraciado caso, tanto porque los pocos falangistas que podrían haber expresado una tendencia contraria fueron asesinados por los marxistas y demócratas en 1936, como porque el falangismo estaba en un estado muy precario e inicial cuando se produjo el golpe militar, de forma que su ‘importancia’ posterior no vino de la gestión fascista sino del propio carro del triunfo militar derechista.
Estos militarismos, carentes de ideología y de militancia civil, se aproximaron a las formas externas ‘fascistas’ pero no a su esencia y menos aun a sus propuestas comunitarias y anticapitalistas.
Sin embargo en los fascismos originales, esos que no dependieron de golpismos para ser populares o alcanzar el poder, la situación es absolutamente distinta. Mussolini o Hitler fueron socialista y trabajadores, salidos de medios obreros y proletarios, y sus movimientos se nutrieron de obreros desde el inicio. Es más, ni Lenin ni Marx o Engels fueron obreros ni tienen un antecedente proletario como ellos.
La masa votante del NSDAP fue ante todo de trabajadores, y su política fue anti financiera desde el inicio. Su principal enemigo una vez en el poder fue la finanza mundial de Inglaterra y USA, y no el comunismo.
Pero hay que dejar un tanto aparte los años 30 para seguir el itinerario de cada una de esas acusaciones, lo que va a aclarar mucho la situación.
Resulta que las izquierdas, incluidos los comunistas, han efectuado tal deriva hacia el sistema capitalista que hoy en día sí que podemos decir claramente que Izquierda Unida (puesto que en casi toda Europa el comunismo ha ocultado incluso su nombre, y ya no se presentan en casi ningún país como ‘Partido Comunista’, no son más que apéndices del sistema globalizador y colaboradores electorales del Sistema. En muchos países los ex comunistas, con su cambio de nombre, participan en cargos, gobiernos, alianzas electorales e incluso en Consejos de Bancos y empresas oficiales, junto con los grupos más puros del sistema. Por tanto, hoy, podemos asegurar con muchas más pruebas que la izquierda marxista es un apéndice del Sistema demo-progresista que dirige el capitalismo actual.
Hay aun más, la llamada intelectualidad de izquierdas, con sus periodistas, artistas-basureros y demás palanganeros, acaparan casi todos los premios oficiales que el Sistema otorga, disponen de los museos y los medios oficiales de cultura del sistema capitalista, los grandes grupos capitalistas de información apoyan totalmente esa ‘intelectualidad’ de izquierda marxista.
En las Universidades se enseñan, dan premios y cursos a todo presunto intelectual marxista o comunista sin problema alguno.
Los obreros han abandonado totalmente a la extrema izquierda que se alimenta de inmigrantes, perro-flautas, anarcos y estudiantes, pero sin casi participación obrera.
En el gobierno de Zapatero, con el PSOE e IU aliados, el número de obreros en el Parlamento no era ni del 2%, casi inexistente.
Frente a esta evolución de la izquierda, los fascismos han tenido una evolución absolutamente distinta. Acosados por fiscales y leyes represivas, y bajo todo tipo de exclusión social por parte tanto del capitalismo como del progresismo marxista, los nacionalsocialistas, y en general los fascistas, están hoy en día constituidos casi en un 99% por camaradas salidos del proletariado.
Mientras el comunismo ha rechazado incluso su nombre y desde luego procura hacer olvidar a la URSS, los fascistas ni cambian el nombre ni dejan de recordar a sus héroes de los años 30.
El boicot económico y social hace que solo muy pocos camaradas provengan de familias burguesas y tengan estudios o trabajos de dirección o de categoría económica alta.
Los pocos ex fascistas que disponen de buen trabajo o posición social importante han abandonado todo fascismo a cambio de acercarse a la derecha reaccionaria o a la izquierda moderada del Psoe, cuando no simplemente para irse a sus casas.
Actualmente ninguna empresa, incluso poco importante, contrata a un joven fascista que se detecte como tal en internet, mientras que lo hace sin problemas si es de Izquierda Unida o del Psoe.
Hoy en una reunión de auténticos nacionalsocialistas no es necesario fomentar el socialismo porque casi todos ellos son obreros, jóvenes en paro o con trabajos precarios, familias sin medios, todos sufren el capitalismo y no necesitan que se les enseñe su asquerosa base.
Cualquier ONG dirigida por la izquierda, incluso un tanto radical, puede acceder a subvenciones públicas, concedidas por los gobiernos locales, autonómicos o estatales, pero jamás se darán a una Asociación que tenga carácter fascista o NS, aunque su labor sea de lo más social, cultural y eficaz.
La evolución de la militancia nacionalsocialista en España hacia el proletariado ha sido constante desde el final del franquismo, como lo fue siempre en el resto de Europa desde 1945. Un ejemplo es Cedade, donde si al inicio tuvo una militancia mixta entre universitarios y obreros, la evolución a partir de 1990 fue clara: los universitarios en su gran mayoría abandonaron las ideas, formas y sentido ético del nacionalsocialismo (ya sea para irse a su casa o para derivar a la derecha) mientras que la base obrera en mucho mayor grado se ha mantenido en la lucha nacionalsocialista.
Mientras los universitarios normalmente han cedido al miedo, a las decadencias de conducta o a las concesiones ideológicas a cambio de buscar votos, los trabajadores se han mantenido mucho más fieles a los principios NS.
Podemos decir con seguridad que hoy en día la más falsa de las acusaciones al nacional socialismo actual sería la de aburguesamiento, cesión a la derecha o colaboración con el sistema capitalista, mientras que ello es totalmente cierto en la izquierda marxista.
Esta situación no deja de tener una serie de problemas, en primer lugar las enormes deficiencias en la financiación de los grupos ‘fascistas’ y ‘nacionalsocialistas’, que cuentan con unas cuotas mínimas, de forma que sus medios son tan escasos que apenas puede sobrevivir.
Y luego, no menos grave, el origen obrero de la militancia hace que su formación cultural y artística sea pequeña, al no haber efectuado estudios superiores, y a menudo ni medios para formarse personalmente, lo que les exige un gran esfuerzo de formación básica, aunque a cambio no han recibido la infección de la anticultura del sistema. Hoy es peor estudiar en la Universidad Filosofía y Letras que dedicarse a leer la buena literatura y filosofía en casa, evitando así las influencias repugnantes que la enseñanza capitalista, progresista y marxista ha impuesto en esos centros.
Sabemos que no tenemos oportunidades de éxito a corto plazo pero al menos no estamos excesivamente contagiados por la derechización y la mentalidad decadente del Sistema, no corremos tras el éxito a base de ceder en estilo e ideas. Hoy el NS es lo más alejado de un ambiente de aburguesamiento o de la más mínima concesión al sistema. Somos su enemigo absoluto.

4 comentarios:

  1. Obvio reds so defendem alogenos e cucks a meia duzia traira so o ns defende a nostratia goyim comum na nostratia goyim

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  2. Discrepo en una cosa, el principal enemigo del NS siempre fue el comunismo.

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  3. la 'democracia' es el principal enemigo del NS, y la derecha también.

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  4. El enemigo del NS no es la democracia en si misma. O el comunismo, o incluso como muchos afirman, el Sionismo. El enemigo del NS es la decadencia de los Valores que la conforman. El NacionalSocialismo existiria aun si esos enemigos momentaneos nunca hubiesen existido y debe seguir existiendo cuando esos enemigos desaparezcan, porque no somos una reaccion a algo sino la accion de algo trascendental y profundo, El NacionalSocialismo es un Destino, nuestro Destino.

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